{"id":44644,"date":"2017-04-20T18:12:05","date_gmt":"2017-04-20T21:12:05","modified":"2025-01-30T11:08:01","modified_gmt":"2025-01-30T14:08:01","slug":"conduciendo-los-hijos-los-caminos-dios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/noticias.adventistas.org\/es\/columna\/adolfo.suarez\/conduciendo-los-hijos-los-caminos-dios\/","title":{"rendered":"Conduciendo a los hijos en los caminos de Dios"},"content":{"rendered":"<div class=\"wp-block-image size-large wp-image-44645\">\n<figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"617\" height=\"460\" src=\"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2017\/04\/20181018\/conduzindo-os-filhos-nos-caminhos-de-deus-617x460.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-44645\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Una familia seg\u00fan el coraz\u00f3n de Dios debe ser un ambiente de aceptaci\u00f3n, de valorizaci\u00f3n, de afecto.  (Foto: Shutterstock)<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n<p>En 1954, la educadora Dorothy Law Nolte escribi\u00f3 un poema que se transformar\u00eda en un gran cl\u00e1sico. El poema se titula \u201cLos ni\u00f1os aprenden lo que viven\u201d. Vale la pena leerlo:<\/p>\n\n\n\n<p><em>&nbsp;<\/em>Si los ni\u00f1os viven con reproches, aprenden a condenar.<\/p>\n\n\n\n<p>Si los ni\u00f1os viven con hostilidad, aprenden a ser agresivos.<\/p>\n\n\n\n<p>Si los ni\u00f1os viven con miedo, aprenden a ser aprensivos.<\/p>\n\n\n\n<p>Si los ni\u00f1os viven con l\u00e1stima, aprenden a auto-compadecerse.<\/p>\n\n\n\n<p>Si los ni\u00f1os viven con rid\u00edculo, aprenden a ser t\u00edmidos.<\/p>\n\n\n\n<p>Si los ni\u00f1os viven con celos, aprenden a sentir envidia.<\/p>\n\n\n\n<p>Si los ni\u00f1os viven con verg\u00fcenza, aprenden a sentirse culpables.<\/p>\n\n\n\n<p>Si los ni\u00f1os viven con \u00e1nimo, aprenden a confiar en s\u00ed mismos.<\/p>\n\n\n\n<p>Si los ni\u00f1os viven con tolerancia, aprenden a ser pacientes.<\/p>\n\n\n\n<p>Si los ni\u00f1os viven con elogios, aprenden a apreciar a los dem\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>Si los ni\u00f1os viven con aceptaci\u00f3n, aprenden a amar.<\/p>\n\n\n\n<p>Si los ni\u00f1os viven con aprobaci\u00f3n, aprenden a valorarse.<\/p>\n\n\n\n<p>Si los ni\u00f1os viven con reconocimiento, aprenden que es bueno tener una meta.<\/p>\n\n\n\n<p>Si los ni\u00f1os viven con solidaridad, aprenden a ser generosos.<\/p>\n\n\n\n<p>Si los ni\u00f1os viven con honestidad, aprenden qu\u00e9 es la verdad.<\/p>\n\n\n\n<p>Si los ni\u00f1os viven con ecuanimidad, aprenden qu\u00e9 es la justicia.<\/p>\n\n\n\n<p>Si los ni\u00f1os viven con amabilidad y consideraci\u00f3n, aprenden a respetar a los dem\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>Si los ni\u00f1os viven con seguridad, aprenden a tener fe en s\u00ed mismos y en los dem\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>Cada frase de este poema sintetiza grandes verdades. Mientras tanto, siglos antes de Dorothy, la Biblia ya comentaba acerca de la importancia de lo que los ni\u00f1os viven y sobre la importancia de cuidar el rumbo, el camino por el cual nosotros, padres, los conducimos. Proverbios 22:6 dice: \u201cInstruye al ni\u00f1o en el camino correcto, y aun en su vejez no lo abandonar\u00e1\u201d (NVI).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Dos principios<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En el coraz\u00f3n de este proverbio, se esconden dos principios perennes de la educaci\u00f3n familiar: (1) es necesario que padres y madres conscientes lideren la educaci\u00f3n de sus hijos e hijas; (2) es necesario que padres y madres eduquen a sus hijos e hijas de manera correcta.<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li><strong> Educaci\u00f3n familiar consciente<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p>Ana, la madre de Samuel, parece haber comprendido la dimensi\u00f3n real de su papel materno cuando, al hablarle al sacerdote El\u00ed con respecto de su alegr\u00eda por el nacimiento de su hijo, afirm\u00f3 lo siguiente: \u201cEste es el ni\u00f1o que yo le ped\u00ed al&nbsp;Se\u00f1or, y \u00e9l me lo concedi\u00f3\u201d (1 Samuel 1:27, NVI). Bell\u00edsimas palabras que sugieren dos conceptos. En primer lugar, los hijos son una d\u00e1diva de Dios. S\u00ed, los hijos son herencia del Se\u00f1or. En \u00faltima instancia, nuestros hijos no son nuestros hijos; son un regalo de Dios para nosotros. Por lo tanto, debemos cuidar de ellos con cari\u00f1o y esfuerzo, pues pertenecen al Se\u00f1or.<\/p>\n\n\n\n<p>En segundo lugar, es necesario comprender que el mismo Dios que nos oye cuando le pedimos un hijo, es el Dios que nos acompa\u00f1a en el proceso de conducir al ni\u00f1o por el camino de la vida eterna. Un padre y una madre sinceros y bien intencionados \u2013 que hacen la voluntad de Dios \u2013 siempre pueden contar con la respuesta divina a sus peticiones.&nbsp; En el camino de la maternidad y paternidad, habr\u00e1 momentos para clamar a Dios en favor de los hijos. En esas horas, hay una convicci\u00f3n: Dios oye y responde la oraci\u00f3n de los padres y las madres.<\/p>\n\n\n\n<ol start=\"2\" class=\"wp-block-list\">\n<li><strong> Educaci\u00f3n familiar correcta<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p>Por otro lado, el proceso educativo de los hijos debe ser conducido de manera correcta. En este sentido, el ap\u00f3stol Pablo aconseja que los hijos deben ser criados \u201cen disciplina y amonestaci\u00f3n del Se\u00f1or\u201d (Efesios 6:4, segunda parte). La afirmaci\u00f3n paulina aclara que la vida familiar no es un circo ni un picnic, y tampoco, una colonia de vacaciones. En la vida familiar debe haber disciplina y amonestaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta es una advertencia para los padres sobre la seriedad de la paternidad y la maternidad, pero tambi\u00e9n es un recado indirecto para los hijos sobre lo que deben esperar de sus padres. Es verdad que los hijos deben esperar que sus padres los protejan, los ayuden, est\u00e9n siempre presentes y demuestren cari\u00f1o y comprensi\u00f3n. Pero tambi\u00e9n es verdad que los hijos deben esperar que sus padres sean firmes, rigurosos, y no dejen pasar los errores que sus hijos cometen. Una familia seg\u00fan el coraz\u00f3n de Dios es una combinaci\u00f3n de cuidado y protecci\u00f3n, juntamente con disciplina y amonestaci\u00f3n. Porque si en la familia no hubiera estos dos componentes, los resultados ser\u00edan desastrosos.<\/p>\n\n\n\n<p>El ap\u00f3stol Paulo habla de disciplina y amonestaci\u00f3n. \u00bfCu\u00e1l es el significado de estas dos palabras? La palabra disciplina, en este contexto, en la Biblia, tiene dos significados. El primero se refiere a la <strong>pena<\/strong> o <strong>castigo<\/strong>. En las sociedades antiguas, en Roma por ejemplo, el <em>pater<\/em> (el padre) ten\u00eda el derecho de propiedad sobre los hijos, pudiendo venderlos como esclavos, desheredarlos, azotarlos, &nbsp;enviarlos a la prisi\u00f3n, o incluso matarlos cuando fuesen adultos. La legislaci\u00f3n judaica, por su parte, autorizaba la muerte del hijo desobediente. El otro significado o sentido para la disciplina es <strong>educaci\u00f3n<\/strong>, refiri\u00e9ndose a los elementos que favorecen el desarrollo mental, moral y del car\u00e1cter del ni\u00f1o. Probablemente este sea el \u00e9nfasis del ap\u00f3stol Pablo.<\/p>\n\n\n\n<p>El significado de amonestaci\u00f3n es <strong>instrucci\u00f3n<\/strong> y <strong>advertencia<\/strong>. Con esa palabra, se entiende que los padres tienen el deber de educar a sus hijos en los caminos del Se\u00f1or, y tienen la obligaci\u00f3n de llamarles la atenci\u00f3n cuando estuvieran haciendo algo equivocado. Es decir, los padres no deben ser negligentes en su papel de llamar la atenci\u00f3n a sus hijos. Parece que, de manera general, lamentablemente el modelo de familia en la actualidad prescindi\u00f3 de su papel preventivo y correctivo. Los ni\u00f1os, los j\u00f3venes y adolescentes suelen ejercer una influencia tremenda en el ambiente familiar. Y con el deseo de no ser o parecer fastidiosos, algunos padres y madres dejan que los hijos cultiven y desarrollen comportamientos que deforman el car\u00e1cter.<\/p>\n\n\n\n<p>No obstante, ser buen padre y madre implica, muchas veces, ser o parecer fastidioso. Del mismo modo, construir un hogar s\u00f3lido, establecer un hogar dentro de los caminos de Dios, colocar a la familia en primer lugar, tiene un costo que no todos pueden o quieren asumir. Ser buen padre y madre puede implicar menos dinero, menos fama, menos proyecci\u00f3n social, menos lujo, y a veces, menos proyecci\u00f3n profesional. Y hasta puede que los padres irresponsables miren con desd\u00e9n a aquellos padres y madres que son verdaderamente padres y madres. En esos momentos, ser\u00eda bueno recordar un dicho que define muy bien por qu\u00e9 vale la pena dar prioridad a la familia: \u201cNing\u00fan \u00e9xito en la vida puede compensar el fracaso en el hogar\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Seg\u00fan el coraz\u00f3n de Dios<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Una familia seg\u00fan el coraz\u00f3n de Dios debe ser un ambiente de aceptaci\u00f3n, de valorizaci\u00f3n, de afecto. Al mismo tiempo, debe ser un ambiente donde haya orientaciones adecuadas, con una disciplina correcta. Una familia seg\u00fan el coraz\u00f3n de Dios es una mezcla de cuidado y protecci\u00f3n, juntamente con disciplina y amonestaci\u00f3n. Porque si en la familia no hubiese esos componentes, los resultados ser\u00e1n nefastos y pondr\u00e1n en riesgo la eternidad de todos los miembros del hogar.<\/p>\n\n\n\n<p>Los padres y madres tienen la responsabilidad de educar a sus hijos de manera consciente y de la forma correcta. Esto no es nada f\u00e1cil. Pero, por la gracia de Dios, podemos encontrar orientaci\u00f3n en su Palabra. \u00bfHa buscado esas orientaciones?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hay un rol para la disciplina en el desarrollo de la vida de los hijos.<\/p>\n","protected":false},"author":90,"featured_media":44645,"comment_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"xtt-pa-format":[5185],"xtt-pa-classification":[],"xtt-pa-editorias":[45],"xtt-pa-departamentos":[],"xtt-pa-projetos":[],"xtt-pa-regiao":[],"xtt-pa-sedes":[256],"xtt-pa-owner":[3471],"class_list":["post-44644","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","xtt-pa-format-columna","xtt-pa-editorias-familia","xtt-pa-sedes-dsa","xtt-pa-owner-division-sudamericana"],"acf":{"embed_url":"","embed_length":"","custom_author":""},"terms":{"editorial":"Familia","format":"Columna"},"featured_media_url":{"full":"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2017\/04\/20181018\/conduzindo-os-filhos-nos-caminhos-de-deus.jpg","medium":"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2017\/04\/20181018\/conduzindo-os-filhos-nos-caminhos-de-deus-768x496.jpg","small":"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2017\/04\/20181018\/conduzindo-os-filhos-nos-caminhos-de-deus-140x90.jpg","pa-block-preview":"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2017\/04\/20181018\/conduzindo-os-filhos-nos-caminhos-de-deus-140x90.jpg","pa-block-render":"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2017\/04\/20181018\/conduzindo-os-filhos-nos-caminhos-de-deus-290x220.jpg"}}