{"id":44553,"date":"2017-04-17T11:09:18","date_gmt":"2017-04-17T14:09:18","modified":"2025-01-06T11:56:39","modified_gmt":"2025-01-06T14:56:39","slug":"lutero-encuentro-del-hombre-la-ocasion-parte-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/noticias.adventistas.org\/es\/columna\/wilson.borba\/lutero-encuentro-del-hombre-la-ocasion-parte-2\/","title":{"rendered":"Lutero: el encuentro del hombre y la ocasi\u00f3n \u2013 parte 2"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2000\" height=\"1335\" src=\"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2017\/03\/06115448\/lutero-o-encontro-do-homem-e-ocasiao-parte-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-96474\" srcset=\"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2017\/03\/06115448\/lutero-o-encontro-do-homem-e-ocasiao-parte-1.jpg 2000w, https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2017\/03\/06115448\/lutero-o-encontro-do-homem-e-ocasiao-parte-1-768x513.jpg 768w, https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2017\/03\/06115448\/lutero-o-encontro-do-homem-e-ocasiao-parte-1-1536x1025.jpg 1536w\" sizes=\"(max-width: 2000px) 100vw, 2000px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Mart\u00edn Lutero fue una voz que se alz\u00f3 para que su pueblo tuviera acceso al texto b\u00edblico en su propio idioma. (Foto: Shutterstock)<\/figcaption><\/figure>\n\n\n<p>En este art\u00edculo continuaremos hablando de Lutero. En 1511, Lutero fue enviado por su monasterio a Roma a realizar negocios, pero volvi\u00f3 escandalizado por el mal ejemplo de los sacerdotes. Como resultado escribi\u00f3: \u201c\u2026si existe un infierno, Roma est\u00e1 construida sobre \u00e9l, es un abismo a donde todos los pecados prosiguen\u201d\".<a href=\"#_edn1\" name=\"_ednref1\">[1]<\/a> Adem\u00e1s, en Roma quiso obtener una indulgencia<a href=\"#_edn2\" name=\"_ednref2\">[2]<\/a> que el papa hab\u00eda prometido a todos los que de rodillas subieran lo que se llamaba <em>Escalera de Pilato<\/em>, que seg\u00fan una superstici\u00f3n, hab\u00eda sido milagrosamente transportada de Jerusal\u00e9n a Roma. Pero, mientras se dedicaba a realizar este acto meritorio, Lutero oy\u00f3 una voz semejante a un trueno que parec\u00eda decirle: \u201cEl justo vivir\u00e1 por la fe\u201d. \u201cEstas palabras que ya en dos ocasiones diferentes lo alcanzaron como la voz de un \u00e1ngel de Dios, resonaron alto e incesantemente en su interior. Se levant\u00f3 asustado en los escalones por donde iba arrastrando su cuerpo\u201d.<a href=\"#_edn3\" name=\"_ednref3\">[3]<\/a><\/p>\n<p><strong>Lea tanbi\u00e9n:<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/es\/columna\/wilson-borba\/lutero-encuentro-del-hombre-la-ocasion-parte-1\/\">Lutero: el encuentro del hombre y de la ocasi\u00f3n \u2013 parte 1<\/a><\/p>\n<p>Seg\u00fan Elena de White, \u201cDesde entonces vio con m\u00e1s claridad que nunca el enga\u00f1o que significa para el hombre confiar en sus obras para su salvaci\u00f3n y cu\u00e1n necesario es tener fe constante en los m\u00e9ritos de Cristo. Sus ojos se hab\u00edan abierto y ya no se cerrar\u00edan jam\u00e1s para dar cr\u00e9dito a los enga\u00f1os del papado. Al apartarse de Roma sus miradas, su coraz\u00f3n se apart\u00f3 tambi\u00e9n, y desde entonces la separaci\u00f3n se hizo m\u00e1s pronunciada, hasta que Lutero concluy\u00f3 por cortar todas sus relaciones con la iglesia papal\u201d.<a href=\"#_edn4\" name=\"_ednref4\">[4]<\/a><\/p>\n<p>En 1512, Lutero recibi\u00f3 el t\u00edtulo de doctor en teolog\u00eda b\u00edblica, y fue convocado para ense\u00f1ar teolog\u00eda en la Universidad de Wittenberg, donde la filosof\u00eda escol\u00e1stica estaba siendo sustituida por la teolog\u00eda b\u00edblica.<a href=\"#_edn5\" name=\"_ednref5\">[5]<\/a> \u201cDe 1513 a 1515, dio clases sobre los Salmos, y de 1515 a 1517 sobre la carta a los Romanos, y despu\u00e9s sobre G\u00e1latas y Hebreos\u201d.<a href=\"#_edn6\" name=\"_ednref6\">[6]<\/a> Lutero estudi\u00f3 el tema de la justicia de Dios conforme est\u00e1 presentada en Romanos 1:17 \u201cPorque en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como est\u00e1 escrito: Mas el justo por la fe vivir\u00e1\u201d. Cairns afirma que, entre 1512 y 1516, \u201cLa lectura del vers\u00edculo 17 del cap\u00edtulo 1 de Romanos lo convenci\u00f3 de que solamente por la fe en Cristo era posible presentarse justo delante de Dios. A partir de entonces, la doctrina de la justificaci\u00f3n por la fe, y la <em>sola Scriptura<\/em>, la idea seg\u00fan la cual las Escrituras son la \u00fanica autoridad por la cual el pecador puede buscar salvaci\u00f3n, pasaron a ser los puntos principales de su sistema teol\u00f3gico\u201d.<a href=\"#_edn7\" name=\"_ednref7\">[7]<\/a><\/p>\n<p><strong>Justicia de Dios<\/strong><\/p>\n<p>De acuerdo con esto Alberto L. Garc\u00eda declara: \u201cMi opini\u00f3n es que Lutero comenz\u00f3 especialmente a partir de 1515 a luchar con ese concepto [justicia] de modo espec\u00edfico. Esto se debe sobre todo a que podemos ver a Lutero en sus clases sobre Romanos 3:10 y 4:7, luchando con conceptos claves\u201d.<a href=\"#_edn8\" name=\"_ednref8\">[8]<\/a> Anteriormente, Lutero ve\u00eda la justicia de Dios como la de un juez, por eso la tem\u00eda. \u201cYo odiaba la frase \u201cjusticia de Dios\u201d que se menciona en Romanos 1:17 porque por el uso y costumbre de todos los doctos se hab\u00eda ense\u00f1ado a entenderla filos\u00f3ficamente como la justicia formal o activa por la cual Dios es justo y castiga a los pecadores y a los injustos\u201d.<a href=\"#_edn9\" name=\"_ednref9\">[9]<\/a><\/p>\n<p>Con persistencia y oraci\u00f3n, Lutero estudi\u00f3 el tema. \u201cD\u00eda y noche yo estaba meditando para comprender la conexi\u00f3n de las palabras\u2026 \u201cla justicia de Dios se revela por fe y para fe, como est\u00e1 escrito: Mas el justo por la fe vivir\u00e1\u201d. Ah\u00ed comenc\u00e9 a entender la justicia de Dios como una justicia por la cual el justo vive como un don de Dios, a saber por la fe\u201d.<a href=\"#_edn10\" name=\"_ednref10\">[10]<\/a> Lutero entendi\u00f3 que la justicia presentada all\u00ed no se exig\u00eda del hombre, sino se ofrec\u00eda al creyente por el evangelio. Descubri\u00f3 que \u201c\u2026la \u2018justicia de Dios\u2019 que se menciona en Romanos 1:17 no era la severa justicia legal con que condena\u2026, sino la justicia de la gracia, a trav\u00e9s de la cual por el sufrimiento redentor de su Hijo amado, por pura misericordia, mira con clemencia la fe del pecador y a este justifica\u201d.<a href=\"#_edn11\" name=\"_ednref11\">[11]<\/a> Entonces, testific\u00f3: \u201cYo me sent\u00ed como si hubiera nacido de nuevo y como si hubiera entrado en el para\u00edso por las puertas reci\u00e9n abiertas. Desde entonces la Biblia comenz\u00f3 a hablarme de una manera un tanto diferente. La misma frase \u201cla justicia de Dios\u201d que anteriormente me parec\u00eda odiosa, ahora lleg\u00f3 a ser la que m\u00e1s amaba, m\u00e1s que las otras. Fue as\u00ed que ese pasaje paulino fue para m\u00ed la puerta del para\u00edso. Finalmente, toda la Escritura me mostr\u00f3 otra cara\u201d.<a href=\"#_edn12\" name=\"_ednref12\">[12]<\/a><\/p>\n<p>Seg\u00fan Ewald Plass, \u201cLutero, basado en su interpretaci\u00f3n de las Sagradas Escrituras, especialmente de la Ep\u00edstola de Pablo a los Romanos, propuso que no se pod\u00eda alcanzar la salvaci\u00f3n por las buenas obras o por cualquier m\u00e9rito humano, sino tan solo por la fe en Cristo Jes\u00fas (sola fide), \u00fanico salvador de los hombres, y esta es ofrecida gratuitamente por Dios a los hombres\u201d.<a href=\"#_edn13\" name=\"_ednref13\">[13]<\/a><\/p>\n<p><strong>Indulgencias<\/strong><\/p>\n<p>Volviendo a la l\u00ednea cronol\u00f3gica: \u201cEl papa actuante, Le\u00f3n X, en virtud de que necesitaba grandes sumas de dinero para terminar la bas\u00edlica de San Pedro en Roma, permiti\u00f3 a un agente llamado Johann Tetzel, que fuera por Alemania a vender certificados firmados por el papa\u201d.<a href=\"#_edn14\" name=\"_ednref14\">[14]<\/a> De acuerdo con Cairns: \u201cTetzel ense\u00f1aba que quien compraba una indulgencia no necesitaba el arrepentimiento porque por s\u00ed misma pod\u00eda dar perd\u00f3n completo de todo pecado\u201d.<a href=\"#_edn15\" name=\"_ednref15\">[15]<\/a><\/p>\n<p>Hurlbut aclara que el objetivo de Tetzel \u201c...era perdonar todo pecado, no solo de los que poseyeran el certificado, sino tambi\u00e9n de los amigos vivos o muertos en cuyo favor se compraran\u201d.<a href=\"#_edn16\" name=\"_ednref16\">[16]<\/a> \u00c9l \u201ctraficaba\u201d<a href=\"#_edn17\" name=\"_ednref17\">[17]<\/a> al decirle al pueblo: \u201cTan pronto como su moneda suene en el cofre, el alma de sus amigos ascender\u00e1 del purgatorio al cielo\u201d.<a href=\"#_edn18\" name=\"_ednref18\">[18]<\/a><\/p>\n<p>Indignado con los enga\u00f1os de Tetzel, el 31 de octubre de 1517, Lutero fij\u00f3 95 tesis en la puerta de la iglesia del Castillo de Wittemberg<a href=\"#_edn19\" name=\"_ednref19\">[19]<\/a> \u201cque serv\u00eda como panel para fijar los boletines de la universidad\u201d.<a href=\"#_edn20\" name=\"_ednref20\">[20]<\/a> Adem\u00e1s de las indulgencias, sus tesis versaban especialmente sobre <em>penitencia, y salvaci\u00f3n por la fe.<\/em><a href=\"#_edn21\" name=\"_ednref21\"><em><strong>[21]<\/strong><\/em><\/a> Lutero neg\u00f3 la eficacia de las indulgencias. Observemos, por ejemplo, las tesis 52 y 76. \u201cLa esperanza de ser salvo por las indulgencias es una esperanza enga\u00f1osa y mentirosa\u2026 aunque el papa, para confirmarla empe\u00f1ara su alma\u201d. \u201cLa indulgencia del papa no puede quitar el pecado m\u00e1s leve, en relaci\u00f3n a la culpa o la ofensa\u201d.<a href=\"#_edn22\" name=\"_ednref22\">[22]<\/a> Seg\u00fan el reformador: \u201cEl verdadero y precioso tesoro de la iglesia es el santo Evangelio de la gloria y de la gracia de Dios\u201d.<a href=\"#_edn23\" name=\"_ednref23\">[23]<\/a><\/p>\n<p>Lutero no imaginaba la repercusi\u00f3n que tendr\u00eda aquel acto inicial, que lo llevar\u00eda ante los dignatarios papales, y del propio emperador Carlos V. Por toda Europa, las personas buscaban copias de las tesis. \u00c9l lleg\u00f3 a ser un h\u00e9roe. Sin embargo, seg\u00fan Froom: \u201c\u2026fue su aparici\u00f3n ante la Dieta de Worms, para defender su posici\u00f3n de la Escritura ante el emperador, que lo hizo un h\u00e9roe nacional. Sus traducciones de la Biblia al idioma alem\u00e1n lo clasifican entre los maestros y modeladores de la lengua alemana. Y su doctrina de la justificaci\u00f3n por la fe fue un grito de batalla de la Reforma\u201d.<a href=\"#_edn24\" name=\"_ednref24\">[24]<\/a><\/p>\n<p>El 7 de julio de 1519, Lutero enfrent\u00f3, en Leipzig, al celebrado controversista Johannes Maier de Eck, te\u00f3logo de Ingolstadt. En esa disputa, la cuesti\u00f3n de las indulgencias qued\u00f3 en segundo plano. El tema central fue la autoridad y el car\u00e1cter de las decisiones papales y conciliares. \u201cLa disputa alcanz\u00f3 su punto culminante cuando Lutero afirm\u00f3 que los concilios no s\u00f3lo pueden equivocarse, sino que de hecho se equivocaron como el concilio de Constanza al condenar a Huss. De esa manera naci\u00f3 el principio fundamental de la reforma, el principio de la <em>Sola Scriptura<\/em>, la Sagrada Escritura como fuente \u00fanica para juzgar sobre la ortodoxia de la fe\u201d.<a href=\"#_edn25\" name=\"_ednref25\">[25]<\/a><\/p>\n<p><strong>Autoridad de las Sagradas Escrituras<\/strong><\/p>\n<p>Probablemente, la mayor contribuci\u00f3n de Lutero sea en el terreno de la autoridad de las Sagradas Escrituras. \u00c9l mismo reconoci\u00f3: \u201cTodo depende de la Palabra, que el papa nos ha quitado y falsificado\u201d.<a href=\"#_edn26\" name=\"_ednref26\">[26]<\/a> Al exaltar la autoridad suprema de las Escrituras, Lutero, con \u201csu teolog\u00eda desafi\u00f3 la infalibilidad papal en t\u00e9rminos doctrinarios, pues defend\u00eda que solo las Escrituras (<em>Sola Scriptura<\/em>) ser\u00eda la fuente confiable de conocimiento de la verdad revelada por Dios\u201d.<a href=\"#_edn27\" name=\"_ednref27\">[27]<\/a>\u00a0As\u00ed, la Reforma Protestante result\u00f3 un enfrentamiento entre el principio <em>Sola Scriptura<\/em> defendido por los reformadores, y la tradici\u00f3n eclesi\u00e1stica de la Iglesia Romana. Para los reformadores y los antiguos protestantes, solo la Biblia es la suprema regla de fe y pr\u00e1ctica, pues la Palabra de Dios est\u00e1 por encima de todos los concilios.<a href=\"#_edn28\" name=\"_ednref28\">[28]<\/a> En relaci\u00f3n a esto, algunas iglesias necesitan de una reforma del p\u00falpito, pues: \u201cLas palabras de la Biblia, y de la Biblia sola, deben o\u00edrse desde el p\u00falpito\u201d.<a href=\"#_edn29\" name=\"_ednref29\">[29]<\/a><\/p>\n<p>El 15 de julio de 1520, el papa Le\u00f3n X emiti\u00f3 la bula de excomuni\u00f3n, la \u201cExsurge Domini\u201d <a href=\"#_edn30\" name=\"_ednref30\">[30]<\/a> dando a Lutero un plazo de 60 d\u00edas para retractarse.<a href=\"#_edn31\" name=\"_ednref31\">[31]<\/a> Seg\u00fan escribi\u00f3 Baker<a href=\"#_edn32\" name=\"_ednref32\">[32]<\/a>, Lutero escribi\u00f3 tres tratados para aclarar sus creencias. En agosto public\u00f3 el \u201cDiscurso a la Nobleza Alemana\u201d, en el cual clamaba por una reforma de la iglesia atacando las pretensiones del papa de que el poder espiritual est\u00e1 por encima del temporal, que solo el papa puede interpretar las Escrituras, y que los concilios ecum\u00e9nicos solo pueden ser convocados por un papa. En ese tratado, tambi\u00e9n atac\u00f3 el monasticismo o celibato, y las corrupciones internas de la Iglesia Romana. En octubre public\u00f3 el \u201cCautiverio Babil\u00f3nico\u201d atacando la eficacia de las indulgencias y el sistema sacramental de Roma. Y, en el mes siguiente apareci\u00f3 su tratado \u201cLa Libertad del Hombre Cristiano\u201d, en que exaltaba la libertad y el sacerdocio de cada creyente.<a href=\"#_edn33\" name=\"_ednref33\">[33]<\/a> Al final de 1520, o al principio de 1521 tuvo lugar una quema de los escritos de Lutero en Oxford.<a href=\"#_edn34\" name=\"_ednref34\">[34]<\/a>\u00a0 En respuesta, el 10 de diciembre del mismo a\u00f1o, Lutero quem\u00f3 en p\u00fablico la bula de Le\u00f3n.<a href=\"#_edn35\" name=\"_ednref35\">[35]<\/a><\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n, el 17 de abril de 1521, atendiendo el pedido del emperador Carlos V que en la \u00e9poca ten\u00eda 21 a\u00f1os de edad<a href=\"#_edn36\" name=\"_ednref36\">[36]<\/a>, Lutero compareci\u00f3 ante la Dieta del Imperio reunida en Worms.<a href=\"#_edn37\" name=\"_ednref37\">[37]<\/a> Nuevamente reus\u00f3 retractarse a menos que fuera convencido por el \u201ctestimonio de las Escrituras\u201d o por la raz\u00f3n. Dijo que se basar\u00eda solo en eso, y pidi\u00f3 la ayuda de Dios.<a href=\"#_edn38\" name=\"_ednref38\">[38]<\/a> Lutero fue excomulgado y tambi\u00e9n considerado fuera de la ley del sacro imperio romano germ\u00e1nico.<a href=\"#_edn39\" name=\"_ednref39\">[39]<\/a> As\u00ed como Pablo, pod\u00eda decir: \u201cPorque no me averg\u00fcenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvaci\u00f3n a todo aquel que cree\u201d (Romanos 1:16).<\/p>\n<p>No necesitamos estar de acuerdo con todo lo que Lutero hizo y ense\u00f1\u00f3, sin embargo, al ver su contribuci\u00f3n para la causa del evangelio tenemos que reconocer que \u00e9l fue el hombre indicado para esa hora. \u201cCeloso, ardiente y abnegado, sin m\u00e1s temor que el temor de Dios y sin reconocer otro fundamento de la fe religiosa que el de las Santas Escrituras, fue Lutero el hombre de su \u00e9poca. Por su medio realiz\u00f3 Dios una gran obra para reformar a la iglesia e iluminar al mundo\u201d.<a href=\"#_edn40\" name=\"_ednref40\">[40]<\/a> El mundo todav\u00eda necesita hombres elegidos para el tiempo oportuno. \u00bfNo ser\u00eda apropiado buscar un reavivamiento verdadero, y una reforma verdadera, de tal manera que el mundo nuevamente pueda ver que \u201chombre y la ocasi\u00f3n\u201d se encontraron? \u201cLa mayor necesidad del mundo es la de hombres que no se vendan ni se compren; hombres que sean sinceros y honrados en lo m\u00e1s \u00edntimo de sus almas; hombres que no teman dar al pecado el nombre que le corresponde; hombres cuya conciencia sea tan leal al deber como la br\u00fajula al polo; hombres que se mantengan de parte de la justicia aunque se desplomen los cielos\u201d.<a href=\"#_edn41\" name=\"_ednref41\">[41]<\/a><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref1\" name=\"_edn1\"><em><strong>[1]<\/strong><\/em><\/a><em>D\u2019Aubign\u00e9, 1: 150.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ednref2\" name=\"_edn2\"><em><strong>[2]<\/strong><\/em><\/a><em>Indulgencia en el contexto Cat\u00f3lico Romano medieval significaba indulto, perd\u00f3n, y remisi\u00f3n de pecados que pod\u00edan ser conquistados a trav\u00e9s de acciones meritorias, o dinero.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ednref3\" name=\"_edn3\"><em><strong>[3]<\/strong><\/em><\/a><em>D\u2019Aubign\u00e9, 1: 151.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ednref4\" name=\"_edn4\"><em><strong>[4]<\/strong><\/em><\/a><em>Elena G. de White, El conflicto de los siglos (Bs.As.: Asociaci\u00f3n Casa Editora Sudamericana, 1993), pp. 134-135. En adelante: White, El conflicto de los siglos.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ednref5\" name=\"_edn5\"><em><strong>[5]<\/strong><\/em><\/a><em>Froom, 67.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ednref6\" name=\"_edn6\"><em><strong>[6]<\/strong><\/em><\/a><em>J. Dias, \u201cMartinho Lutero, o Reformador da Igreja\u201d, <a href=\"http:\/\/www.santovivo.net\/gpage%20321.aspx\">http:\/\/www.santovivo.net\/gpage 321.aspx<\/a><\/em><em> (Consultado el 28 de febrero de 2017, 15:00).<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ednref7\" name=\"_edn7\"><em><strong>[7]<\/strong><\/em><\/a><em>Cairns, 235.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ednref8\" name=\"_edn8\"><em><strong>[8]<\/strong><\/em><\/a><em>Alberto L. Garc\u00eda, \u201cLutero, Martinho\u201d, em Justo L. Gonz\u00e1lez, ed., Dicion\u00e1rio ilustrado dos int\u00e9rpretes da f\u00e9 (S\u00e3o Paulo: Hagnos, 2008), 434.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ednref9\" name=\"_edn9\"><em><strong>[9]<\/strong><\/em><\/a><em>Justo L. Gonz\u00e1lez, Historia del pensamiento cristiano: desde la reforma protestante hasta el siglo veinte (Editorial Caribe, s.d.), 3:17.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ednref10\" name=\"_edn10\"><em><strong>[10]<\/strong><\/em><\/a><em>Ib\u00edd., 29.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ednref11\" name=\"_edn11\"><em><strong>[11]<\/strong><\/em><\/a><em>August Franzen, Historia de la iglesia (Barcelona: Editorial Sal Terrae, 2009), 261. <\/em><em>En Adelante: Franzen.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ednref12\" name=\"_edn12\"><em><strong>[12]<\/strong><\/em><\/a><em>Luther's Works, Concordia Publishing House, 34: 336.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ednref13\" name=\"_edn13\"><em><strong>[13]<\/strong><\/em><\/a><em>Ewald M. Plass,\u00a0What Luther Says, 3 vols., (St. Louis: CPH, 1959), p. 88, no. 269; M. Reu,\u00a0Luther and the Scriptures, Columbus, Ohio: Wartburg Press, 1944), p. 23. <\/em><em>En adelante: Plass.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ednref14\" name=\"_edn14\"><em><strong>[14]<\/strong><\/em><\/a><em>Jesse Lyman Hurlbut, Historia de la iglesia cristiana (Editorial Vida, s.d.), p. 88. <\/em><em>En adelante: Hurlbut.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ednref15\" name=\"_edn15\"><em><strong>[15]<\/strong><\/em><\/a><em>Cairns, p. 235.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ednref16\" name=\"_edn16\"><em><strong>[16]<\/strong><\/em><\/a><em>Hurlbut, p. 88. <\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ednref17\" name=\"_edn17\"><em><strong>[17]<\/strong><\/em><\/a><em>Franzen, p. 258.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ednref18\" name=\"_edn18\"><em><strong>[18]<\/strong><\/em><\/a><em>Hurlbut, p. 88.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ednref19\" name=\"_edn19\"><em><strong>[19]<\/strong><\/em><\/a><em>Ib\u00edd., pp. 88, 89.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ednref20\" name=\"_edn20\"><em><strong>[20]<\/strong><\/em><\/a><em>W. Walker, Hist\u00f3ria da igreja crist\u00e3, 3\u00aa ed. (S\u00e3o Paulo, ASTE, 2006), p. 497.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ednref21\" name=\"_edn21\"><em><strong>[21]<\/strong><\/em><\/a><em>D\u2019Aubign\u00e9, 1: pp.264-276.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ednref22\" name=\"_edn22\"><em><strong>[22]<\/strong><\/em><\/a><em>Ib\u00edd., \u201cTese 52 y 76\u201d, 1: pp. 268, 269.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ednref23\" name=\"_edn23\"><em><strong>[23]<\/strong><\/em><\/a><em>Ib\u00edd., \u201cTese 62\u201d, 1: p. 269.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ednref24\" name=\"_edn24\"><em><strong>[24]<\/strong><\/em><\/a><em>Froom, p. 65.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ednref25\" name=\"_edn25\"><em><strong>[25]<\/strong><\/em><\/a><em>Josef Lenzenweger, Peter Stockmeier Karl Amon, Rudolf Zinnhobler, Historia de la iglesia cat\u00f3lica, p. 374.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ednref26\" name=\"_edn26\"><em><strong>[26]<\/strong><\/em><\/a><em>D\u2019Aubign\u00e9, 1: p. 270.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ednref27\" name=\"_edn27\"><em><strong>[27]<\/strong><\/em><\/a><em>Ewald M. Plass, p. 23.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ednref28\" name=\"_edn28\"><em><strong>[28]<\/strong><\/em><\/a><em>White, El conflicto de los siglos, p. 177.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ednref29\" name=\"_edn29\"><em><strong>[29]<\/strong><\/em><\/a><em>Elena G.de White, Profetas y reyes (Bs. As. Asociaci\u00f3n Casa Editora Sudamericana, 1999), p. 461.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ednref30\" name=\"_edn30\"><em><strong>[30]<\/strong><\/em><\/a><em>Cairns, p. 237.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ednref31\" name=\"_edn31\"><em><strong>[31]<\/strong><\/em><\/a><em>Baker, p. 180.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ednref32\" name=\"_edn32\"><em><strong>[32]<\/strong><\/em><\/a><em>Ib\u00edd.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ednref33\" name=\"_edn33\"><em><strong>[33]<\/strong><\/em><\/a><em>Ib\u00edd., 180, 181. Para leer esos tratados ver: Martin Luther, Three Treatises (Philadelphia: Fortress Press, 1984).<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ednref34\" name=\"_edn34\"><em><strong>[34]<\/strong><\/em><\/a><em>Josef Lenzenweger, Peter Stockmeier Karl Amon, Rudolf Zinnhobler, Historia de la iglesia cat\u00f3lica (Barcelona: Editorial Herder, 1989), p. 403.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ednref35\" name=\"_edn35\"><em><strong>[35]<\/strong><\/em><\/a><em>Cairns, p. 237.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ednref36\" name=\"_edn36\"><em><strong>[36]<\/strong><\/em><\/a><em>Ib\u00edd., p. 425.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ednref37\" name=\"_edn37\"><em><strong>[37]<\/strong><\/em><\/a><em>Baker, p. 181.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ednref38\" name=\"_edn38\"><em><strong>[38]<\/strong><\/em><\/a><em>Cairns, p. 237.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ednref39\" name=\"_edn39\"><em><strong>[39]<\/strong><\/em><\/a><em>Para leer sobre el Sacro Imperio Romano-Germano ver \u201cHist\u00f3ria de Alemanha\u201d en http:\/\/www.suapesquisa.com\/paises\/alemanha\/historia_alemanha.htm. <\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ednref40\" name=\"_edn40\"><em><strong>[40]<\/strong><\/em><\/a><em>White, El conflicto de los siglos (Bs.As. Asociaci\u00f3n Casa Editora Sudamericana, 1993), p. 129.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ednref41\" name=\"_edn41\"><em><strong>[41]<\/strong><\/em><\/a><em>Elena G. de White, La educaci\u00f3n (Bs. As., ACES, 2\u00aa ed., 1978 ), p.57.<\/em><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lutero fue la persona adecuada en el tiempo adecuado. Vea la segunda parte del art\u00edculo que presenta un poco la historia de este hombre. <\/p>\n","protected":false},"author":99,"featured_media":44554,"comment_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"xtt-pa-format":[5185],"xtt-pa-classification":[],"xtt-pa-editorias":[3389],"xtt-pa-departamentos":[],"xtt-pa-projetos":[],"xtt-pa-regiao":[70],"xtt-pa-sedes":[256],"xtt-pa-owner":[3471],"class_list":["post-44553","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","xtt-pa-format-columna","xtt-pa-editorias-personas","xtt-pa-regiao-mundo","xtt-pa-sedes-dsa","xtt-pa-owner-division-sudamericana"],"acf":{"embed_url":"","embed_length":"","custom_author":""},"terms":{"editorial":"Personas","format":"Columna"},"featured_media_url":{"full":"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2017\/04\/17110612\/lutero-reforma-protestante.jpg","medium":"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2017\/04\/17110612\/lutero-reforma-protestante-768x451.jpg","small":"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2017\/04\/17110612\/lutero-reforma-protestante-140x90.jpg","pa-block-preview":"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2017\/04\/17110612\/lutero-reforma-protestante-140x90.jpg","pa-block-render":"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2017\/04\/17110612\/lutero-reforma-protestante-290x220.jpg"}}