{"id":37312,"date":"2016-06-22T10:48:45","date_gmt":"2016-06-22T13:48:45","modified":"2021-11-15T19:58:18","modified_gmt":"2021-11-15T22:58:18","slug":"efeso-amor-la-del-hielo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/noticias.adventistas.org\/es\/columna\/diogo.cavalcanti\/efeso-amor-la-del-hielo\/","title":{"rendered":"\u00c9feso: Amor en la era del hielo"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_58354\" style=\"width: 1010px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2016\/06\/29105625\/shutterstock_1008055153.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-58354\" class=\"wp-image-58354 size-full\" src=\"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2016\/06\/29105625\/shutterstock_1008055153.jpg\" alt=\"\" width=\"1000\" height=\"667\" srcset=\"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2016\/06\/29105625\/shutterstock_1008055153.jpg 1000w, https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2016\/06\/29105625\/shutterstock_1008055153-768x512.jpg 768w, https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2016\/06\/29105625\/shutterstock_1008055153-150x100.jpg 150w, https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2016\/06\/29105625\/shutterstock_1008055153-730x487.jpg 730w\" sizes=\"(max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-58354\" class=\"wp-caption-text\">Si la iglesia del primer siglo necesitaba volver al primer amor, la iglesia de la era del hielo moral, mucho m\u00e1s. (Imagen: shutterstock)<\/p><\/div>\n<p>El fr\u00edo lleg\u00f3 de verdad este a\u00f1o, como no se ve\u00eda hace m\u00e1s de una d\u00e9cada en Brasil. La secuencia de temperaturas bajas tom\u00f3 de sorpresa a mucha gente y muchos se enterraron en las colchas y cobertores. En las redes sociales, sobran fotos de term\u00f3metros y de paisajes blanqueados. Sin embargo no todo es tan divertido. En la ciudad de Sao Paulo, por lo menos cinco personas que viven en la calle murieron de fr\u00edo. Despu\u00e9s del fin tr\u00e1gico y trivial de esas almas, se produjo una esperada indignaci\u00f3n, con discursos moralistas y una acusaci\u00f3n a los culpables, especialmente a los l\u00edderes pol\u00edticos.<\/p>\n<p>Sin embargo, el problema va m\u00e1s all\u00e1 de pol\u00edticas p\u00fablicas y expone una crisis de valores. Expone a los que ignoraron los cuerpos helados, cuando estaban todav\u00eda vivos. Y lo peor: expone m\u00e1s todav\u00eda a los que se dicen siervos de Dios que \u201cdescienden de Jerusal\u00e9n\u201d, pero que pasan de largo por el necesitado (Lucas 10:31) y no ven al desnudo (Mateo 25:43). O sea, nos expone a todos nosotros.<\/p>\n<p><strong>Era del hielo<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong>Vivimos en una verdadera era del hielo en las relaciones humanas, una crisis de indiferencia mortal. El individualismo extremo se revela en una profunda falta de amor al semejante, reflejo de la ausencia del amor de Dios en el coraz\u00f3n. Ese f\u00edo humano, opuesto al calor humano, se manifiesta todos los d\u00edas en los sorprendentes \u00edndices de violencia en el hogar, en las calles, en el choque entre culturas, religiones y pa\u00edses.<\/p>\n<p>Cuando Cristo mir\u00f3 hacia nuestro tiempo, no podr\u00eda haber dado un diagn\u00f3stico m\u00e1s preciso: \u201cy por haberse multiplicado la maldad [<em>anomian<\/em>], el amor [<em>\u00e1gape<\/em>] de muchos [<em>poll\u00f3n<\/em>] se enfriar\u00e1\u201d. (Mateo 24:12). El Salvador no solo anticip\u00f3 nuestra era de hielo, sino explic\u00f3 su causa. El amor-principio, de origen divino (<em>\u00e1gape<\/em>) se enfriar\u00eda cuando se multiplicara m\u00e1s la maldad (<em>anom\u00eda<\/em>). \u00bfPero qu\u00e9 es maldad? El t\u00e9rmino \u201cmaldad\u201d aparece 19 veces en el Nuevo Testamento, y 12 veces, como \u201ciniquidad\u201d (dos veces en Romanos 6:19), y como \u201ctransgresi\u00f3n de la ley (1 Juan 3:4). El pasaje de 1 Juan lo aclara, porque la traducci\u00f3n est\u00e1 determinada por la etimolog\u00eda de la palabra griega <em>anom\u00eda<\/em> (a = \u201cno\u201d, \u201ccontra\u201d; nomos = \u201cley\u201d). Si la esencia de la ley est\u00e1 en el amor a Dios y al semejante (Marcos 12:28-31), la esencia de la maldad se revela en el rechazo a la ley del amor.<\/p>\n<p><strong>Primer amor<\/strong><\/p>\n<p>En el primer mensaje a las siete iglesias de Apocalipsis, leemos un llamado de regreso al \u201cprimer amor\u201d. \u201cPero tengo contra ti, que has dejado [<em>afekas<\/em>] tu primer amor [<em>agapen proten<\/em>]\u201d (Apocalipsis 2:4). A pesar de recibir elogios de Cristo por sus obras, trabajo arduo, paciencia, celo doctrinario y resistencia frente a las mayores pruebas, los efesios hab\u00edan dejado su \u201cprimer amor\u201d. Note que no estaban en el proceso de dejar, o casi dejado, sino ya lo hab\u00edan dejado, como indican los tiempos verbales de \u201cdejar\u201d, tanto en griego (aoristo) como en la traducci\u00f3n (pret\u00e9rito perfecto), que expresan una acci\u00f3n acabada. Es posible, que en la lucha contra los \u201clobos rapaces\u201d, con sus falsas ense\u00f1anzas, los efesios hab\u00edan perdido de vista lo m\u00e1s importante. El problema no era tanto una corrosi\u00f3n teol\u00f3gica, sino una p\u00e9rdida de la esencia.<\/p>\n<p>Los cristianos de la capital de Asia Menor hab\u00eda recibido el mensaje del evangelio con los brazos abiertos, pero despu\u00e9s de algunas d\u00e9cadas su religi\u00f3n era \u201clegalista y sin amor\u201d<a href=\"#_edn1\" name=\"_ednref1\">[1]<\/a>. Tal vez, la presi\u00f3n de las falsas doctrinas haya desviado el coraz\u00f3n de algunos miembros y generado un clima faccioso en la Iglesia\u201d.<a href=\"#_edn2\" name=\"_ednref2\">[2]<\/a> En la lucha contra las falsas doctrinas, la Iglesia se olvid\u00f3 de vivir las verdaderas. Perdi\u00f3 de vista el \u00e1gape, el amor-principio que viene de Dios, el mismo tipo de amor mencionado por Jes\u00fas y por Juan como vimos. Los efesios no hab\u00edan dejado solo el amor que viene de Dios, sino estaban dejando el amor a \u00e9l, y sin duda, el amor tanto por los de adentro como por los de afuera.<\/p>\n<p>La situaci\u00f3n particular de esa iglesia representaba el cuadro m\u00e1s amplio del fin de la primera y m\u00e1s pura fase del cristianismo: una iglesia fervorosa, doctrinariamente saludable, pero que, al fin del primer siglo, demostraba cansancio. Ten\u00eda amor, pero no como el \u201cprimer amor\u201d. Su amor a Dios y a Cristo se estaba enfriando. En relaci\u00f3n a los \u00faltimos contempor\u00e1neos de Jes\u00fas, Juan entre ellos, las generaciones nuevas de cristianos dejaban que desear.<\/p>\n<p>Cristo, entonces, va directo al punto: \u201cRecuerda, por tanto, de d\u00f3nde has ca\u00eddo, y arrepi\u00e9ntete, y haz las primeras obras; pues si no, vendr\u00e9 pronto a ti, y quitar\u00e9 tu candelero de su lugar, si no te hubieres arrepentido\u201d (Apocalipsis 2:5). Tres verbos enfatizan el consejo de Jes\u00fas, que sirve muy bien para nosotros hoy: (1) La iglesia necesita recordar en qu\u00e9 punto de su jornada espiritual dej\u00f3 su primer amor; (2) tambi\u00e9n debe arrepentirse de su desv\u00edo; y (3) tiene que \u201chacer las primeras obras\u201d. El amor tiene que ver con la acci\u00f3n, con la pr\u00e1ctica de buenas obras (Efesios 2:10; Tito 2:7, 14; 3:8; Hebreos 10:24, 1 Pedro 2:12) y no solo con teor\u00edas o bellos discursos vac\u00edos de actitud.<\/p>\n<p><strong>Amor en acci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong>D\u00edas atr\u00e1s visit\u00e9 parientes que no pertenecen a nuestra fe, de una forma especial: prediqu\u00e9 en una iglesia cercana a la casa de ellos. Varios fueron al culto y apreciaron el mensaje de exhortaci\u00f3n y consuelo. De tarde pude visitar a algunos de esos parientes y conversar con ellos. Jos\u00e9, un primo que tiene pasi\u00f3n por la naturaleza y por la fe cristiana, acababa de llegar de un trabajo en favor de los que viven en la calle del centro de Sao Paulo. \u00c9l y un grupo de su iglesia le cortaron el cabello y la barba, les llevaron alimentos, limpiaron sus heridas y les aplicaron curativos, entre otros servicios.<\/p>\n<p>Ese d\u00eda fr\u00edo, Jos\u00e9 me cont\u00f3 que una lluvia los hab\u00eda alcanzado por sorpresa. Pero me comparti\u00f3 algo impactante: \u201cDiogo, no me atrae mucho la liturgia, me gusta m\u00e1s ayudar a las personas\u201d. Jos\u00e9 estaba donde muchos de nosotros deber\u00edamos estar. Nuestra profesi\u00f3n de fe y adoraci\u00f3n llegan a ser genuinas cuando son el cl\u00edmax de un acto cristiano de amor a lo largo de la semana.<\/p>\n<p>Si la iglesia del primer siglo necesitaba volver al primer amor, la iglesia de la era del hielo moral, mucho m\u00e1s. Aunque muchas predicaciones e iniciativas son loables, necesitamos de la rara combinaci\u00f3n entre una doctrina sana, fundada en la Biblia, asociada a una fe genuina e impulsada por el amor pr\u00e1ctico. Las caracter\u00edsticas del pueblo de Dios en los \u00faltimos d\u00edas no se resumen a la predicaci\u00f3n de los verdaderos mandamientos de Dios y la fe de Jes\u00fas, si no a la pr\u00e1ctica de la ley (Apocalipsis 12:17; 14:12). Solo el amor divino en los corazones humanos puede calentar a las personas en medio del individualismo congelante de este mundo. La maldad enfr\u00eda el amor de muchos, pero no de todos.<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref1\" name=\"_edn1\">[1]<\/a> Stefanovic, Ranko, <em>Revelation of Jesus Christ<\/em>. 2 ed. Berrien Springs, MI: Andrews University Press, 2009, p. 118.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref2\" name=\"_edn2\">[2]<\/a> Nichol (ed.), Francis D. <em>Coment\u00e1rio B\u00edblico Adventista do S\u00e9timo Dia<\/em>. Tatu\u00ed, SP: Casa Publicadora Brasileira, vol. 7, p. 823.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El mensaje a la primera Iglesia nos desaf\u00eda a volver a las \u201cprimeras obras\u201d<\/p>\n","protected":false},"author":76,"featured_media":37313,"comment_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"xtt-pa-format":[5185],"xtt-pa-classification":[],"xtt-pa-editorias":[4077],"xtt-pa-departamentos":[],"xtt-pa-projetos":[],"xtt-pa-regiao":[],"xtt-pa-sedes":[],"xtt-pa-owner":[],"class_list":["post-37312","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","xtt-pa-format-columna","xtt-pa-editorias-biblia"],"acf":false,"terms":{"editorial":"Biblia","format":"Columna"},"featured_media_url":{"full":"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2016\/06\/22103907\/amor-na-era-do-gelo.jpg","medium":"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2016\/06\/22103907\/amor-na-era-do-gelo-768x511.jpg","small":"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2016\/06\/22103907\/amor-na-era-do-gelo-140x90.jpg","pa-block-preview":"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2016\/06\/22103907\/amor-na-era-do-gelo-140x90.jpg","pa-block-render":"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2016\/06\/22103907\/amor-na-era-do-gelo-290x220.jpg"}}