{"id":27650,"date":"2015-08-14T10:21:16","date_gmt":"2015-08-14T13:21:16","modified":"2025-01-30T13:39:42","modified_gmt":"2025-01-30T16:39:42","slug":"la-ultima-suplica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/noticias.adventistas.org\/es\/columna\/carolyn.azo\/la-ultima-suplica\/","title":{"rendered":"La \u00faltima s\u00faplica"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"960\" height=\"540\" src=\"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2015\/08\/30133906\/shutterstock_2536391245-960x540-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-97314\" srcset=\"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2015\/08\/30133906\/shutterstock_2536391245-960x540-1.jpg 960w, https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2015\/08\/30133906\/shutterstock_2536391245-960x540-1-480x270.jpg 480w, https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2015\/08\/30133906\/shutterstock_2536391245-960x540-1-240x135.jpg 240w, https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2015\/08\/30133906\/shutterstock_2536391245-960x540-1-768x432.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 960px) 100vw, 960px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">La verdadera oraci\u00f3n comienza orando por los dem\u00e1s, buscando Su voluntad y viviendo en amor y reconciliaci\u00f3n. (Foto: Shutterstock)<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Dedico este art\u00edculo a esa persona especial, pero que por razones de la vida se fue, sin saber si alguna vez la volver\u00eda a ver\u201d, es lo primero que vino a mi mente al comenzar a escribir el siguiente art\u00edculo, \u00bfPor qu\u00e9? Acomp\u00e1\u00f1ame en este viaje.<\/p>\n\n\n\n<p>Casi ha pasado un mes desde que asist\u00ed al Congreso Mundial de los Adventista del S\u00e9ptimo D\u00eda que se realiz\u00f3 en San Antonio, Texas, Estados Unidos. Para m\u00ed, una de las experiencias espirituales m\u00e1s relevantes de mi vida. \u00bfC\u00f3mo olvidar aquel rostro inocente? \u00bfC\u00f3mo olvidar las oraciones que hac\u00edan que l\u00e1grimas caigan por mis mejillas? \u00bfC\u00f3mo olvidar a esos j\u00f3venes entusiastas y dependientes de Dios? \u00bfC\u00f3mo olvidar a Sara, una mujer desahuciada pero con el deseo de dar sus \u00faltimos d\u00edas de vida para el Se\u00f1or? Sin duda momentos inolvidables que con gusto los vivir\u00eda cu\u00e1ntas veces pueda.<\/p>\n\n\n\n<p>S\u00ed, todo se remonta a una sala de regular tama\u00f1o pero que en pocos d\u00edas se redujo a una \u201ccajita de f\u00f3sforos\u201d; algunos sof\u00e1s, sillas y unos cu\u00e1ntos cojines hac\u00edan parte de nuestro espacio. Era el ambiente perfecto para degustar a penas una tajada de lo que ser\u00e1 el cielo. Los d\u00edas parec\u00edan demasiado cortos, las horas se iban de nuestras manos como un papel que un viento fuerte se lleva, los momentos estaban destinados a ser fotograf\u00edas imborrables. En ese lugar aprend\u00ed lecciones que nunca olvidar\u00eda que me har\u00edan tocar el cielo con mayor frecuencia. Esa era nuestra sala de oraci\u00f3n, conformada por un grupo maravilloso de voluntarios de diversos pa\u00edses del mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Recuerdo que cada ma\u00f1ana antes de comenzar las reuniones lleg\u00e1bamos para consagrarnos en primer lugar, como grupo a Dios, ya que sab\u00edamos que ese d\u00eda orar\u00edamos en varios idiomas y con diversas personas.<\/p>\n\n\n\n<p>Uno de los testimonios que m\u00e1s me impresion\u00f3 fue el de Sara, los m\u00e9dicos le hab\u00edan dicho que en cualquier momento morir\u00eda. Ella, junto a su hija, entr\u00f3 llorando a nuestra sala, necesitaba de paz interior, de un milagro divino para ser sanada. La desahuciaba un c\u00e1ncer de p\u00e1ncreas en fase terminal con met\u00e1stasis incluida. \u00bfQu\u00e9 podr\u00eda decirle? Mis palabras no bastaban para consolarla, sus manos temblaban y su cuerpo no resist\u00eda estar en pie, tuvimos que sentarla de inmediato. Ella era Sara, de m\u00e1s o menos unos 47 a\u00f1os. Cuando le pregunt\u00e9 el motivo de sus l\u00e1grimas, se me parti\u00f3 el coraz\u00f3n, pens\u00e9 que ella pedir\u00eda un milagro para ser curada del c\u00e1ncer, pero no, ese no era su pedido. Mi coraz\u00f3n se conmovi\u00f3 con estas palabras: \u201cC\u00e1rolyn, acab\u00e9 de escuchar que hay muchos de nuestros misioneros que est\u00e1n pasando momentos muy dif\u00edciles en Medio Oriente, y yo tengo lo suficiente para vivir, tengo comodidades, \u00bfqu\u00e9 hago aqu\u00ed? Por favor, \u00a1ay\u00fadame! estoy desesperada, quiero que Dios me env\u00ede a donde nadie quiere ir a predicar del amor de Jes\u00fas. Estoy dispuesta a dar mi vida por \u00e9l. Por favor, dile a Dios que me env\u00ede. Me siento in\u00fatil. \u00a1Yo tambi\u00e9n quiero ir! \u201d. La tom\u00e9 de la mano, mientras me relataba que lastimosamente estaba enferma y que no sab\u00eda cu\u00e1nto tiempo de vida ten\u00eda. No pod\u00eda creer lo que escuchaba. En mi mente solo pod\u00edan resonar palabras de alabanza a Dios por el coraje de esta mujer.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed como Sara, Troy fue uno de los j\u00f3venes que nos hacen ver que el Esp\u00edritu Santo es real y trabaja en nuestro subconsciente. Troy natural de Londres cont\u00f3 que no sab\u00eda que exist\u00eda una sala de oraci\u00f3n en el Centro de Convenciones, pero que cuando pas\u00f3 por la sala sent\u00eda que una voz le dec\u00eda que entre a la sala de oraci\u00f3n. Al inicio se resisti\u00f3 pero la voz insist\u00eda, hasta que decidi\u00f3 entrar y no imagin\u00f3 que su vida cambiar\u00eda desde aquel momento. \u00a1Grande es nuestro Dios!<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando tomaba el avi\u00f3n de regreso de los Estados Unidos al Brasil me sent\u00eda tan agradecida a Dios por la maravillosa experiencia que me dio en el <em>Prayer Room<\/em> (Sala de Oraci\u00f3n). Los d\u00edas pasaron, y recapacitando con una amiga portuguesa, a la que conoc\u00ed en San Antonio, sacamos varias lecciones sobre el poder de la oraci\u00f3n. Ella comparti\u00f3 algunas lecciones conmigo que compartir\u00e9 con ustedes.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfYa pensaste por qu\u00e9 Dios no responde tus oraciones? Al menos yo no lo hab\u00eda pensado pero f\u00edjate en esta declaraci\u00f3n:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Dios responde positivamente todas las oraciones hechas con fe en \u00c9l, y en amor por los otros, seg\u00fan su voluntad (igual o mejor para todos). <strong>Nuestra falta de amor y de fe son los principales obst\u00e1culos que colocamos a la acci\u00f3n de Dios.<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>Otras lecciones:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Existe un poder especial, misterioso, en las oraciones hechas por m\u00e1s de una persona. La propia acci\u00f3n de consenso, con dos corazones deseando lo mismo, en uni\u00f3n de prop\u00f3sito, buscando a Dios, replica (en una escala min\u00fascula) el sentimiento que hay en la trinidad.<\/li>\n\n\n\n<li>Dios est\u00e1 m\u00e1s interesado en nuestras oraciones de lo que imaginamos. \u00c9l es quien incentiva, escucha y responde cada pedido que dirigimos a \u00c9l.<\/li>\n\n\n\n<li>Dios est\u00e1 llamando a sus hijos, todos lo que quieren escuchar su voz, para estar m\u00e1s cerca de \u00c9l, y para el \u00faltimo grande esfuerzo en favor de su reino.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>Listo, compart\u00ed algunas lecciones. Secretos que tal vez nadie te dijo, pero que de ahora en adelante le dar\u00e1n vida a tus plegarias.<\/p>\n\n\n\n<p>Para concluir quiero contarte mi secreto personal. El d\u00eda en que dej\u00e9 de orar por m\u00ed misma, Dios coloc\u00f3 en otros corazones el deseo de orar por m\u00ed. Si ya lo percibiste, el secreto est\u00e1 en dejar de vernos a nosotros mismos. Oc\u00fapate por la salvaci\u00f3n de los dem\u00e1s, pide perd\u00f3n por los pecados que hay en tu coraz\u00f3n antes de comenzar a suplicar, y arrepi\u00e9ntete por las malas acciones. Eso significa evitar volver a cometer esos pecados a toda costa.<\/p>\n\n\n\n<p>Otros consejos: comienza alabando a Dios (esto es maravilloso), luego confiesa tus pecados ante su presencia, expresa tus pedidos al Se\u00f1or (lo que el Esp\u00edritu Santo coloque en tu coraz\u00f3n) y finalmente agrad\u00e9cele por haberte escuchado; por lo que hace y por lo que har\u00e1 a favor de los dem\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora que ya lo sabes, es momento de compartir estos consejos y ser parte del m\u00e1s grande movimiento de oraci\u00f3n de la historia de nuestra iglesia, llamado: Unidos en Oraci\u00f3n. Oremos juntos por un Reavivamiento y Reforma, ora por la trasformaci\u00f3n y vida de otras personas y el Se\u00f1or te bendecir\u00e1 m\u00e1s de lo que imaginas. Vamos, es tiempo de abandonar el ego\u00edsmo, odio, envidia, rencor, orgullo; etc. Es tiempo de vivir en amor, reconcili\u00e1ndonos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQuieres que Dios responda tus oraciones con poder? Comienza a orar por otros, con fe y con amor hacia ellos. &nbsp;La promesa es: \u201cClama a m\u00ed, y yo te responder\u00e9, y te ense\u00f1ar\u00e9 cosas grandes y ocultas que t\u00fa no conoces\u201d. Jerem\u00edas 33:3. &nbsp;\u00a1\u00c9xitos! Y buen momento de oraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dedico este art\u00edculo a esa persona especial, pero que por razones de la vida se fue, sin saber si alguna vez la volver\u00eda a ver\u201d, es lo primero que vino a mi mente al comenzar a escribir el siguiente art\u00edculo.<\/p>\n","protected":false},"author":17,"featured_media":97314,"comment_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"xtt-pa-format":[5185],"xtt-pa-classification":[],"xtt-pa-editorias":[4079],"xtt-pa-departamentos":[],"xtt-pa-projetos":[3329,3671],"xtt-pa-regiao":[],"xtt-pa-sedes":[256],"xtt-pa-owner":[3471],"class_list":["post-27650","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","xtt-pa-format-columna","xtt-pa-editorias-estilo-de-vida","xtt-pa-projetos-10-dias-de-oracion-y-10-horas-de-ayuno-y-oracion","xtt-pa-projetos-100-dias-oracion","xtt-pa-sedes-dsa","xtt-pa-owner-division-sudamericana"],"acf":{"embed_url":"","embed_length":"","custom_author":""},"terms":{"editorial":"Estilo de Vida","format":"Columna"},"featured_media_url":{"full":"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2015\/08\/30133906\/shutterstock_2536391245-960x540-1.jpg","medium":"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2015\/08\/30133906\/shutterstock_2536391245-960x540-1-768x432.jpg","small":"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2015\/08\/30133906\/shutterstock_2536391245-960x540-1-240x135.jpg","pa-block-preview":"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2015\/08\/30133906\/shutterstock_2536391245-960x540-1-240x135.jpg","pa-block-render":"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2015\/08\/30133906\/shutterstock_2536391245-960x540-1-480x270.jpg"}}