{"id":21337,"date":"2015-02-20T08:38:20","date_gmt":"2015-02-20T11:38:20","modified":"2021-11-15T20:07:06","modified_gmt":"2021-11-15T23:07:06","slug":"cautivados-por-el-amor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/noticias.adventistas.org\/es\/columna\/diogo.cavalcanti\/cautivados-por-el-amor\/","title":{"rendered":"Cautivados por el amor"},"content":{"rendered":"<p>Es con alegr\u00eda que inicio esta columna que traer\u00e1 algunas reflexiones sobre las profec\u00edas b\u00edblicas. Pero, antes de interpretar alg\u00fan texto o relacionarlo a ciertos hechos, es imprescindible reflexionar sobre lo esencial. En primer lugar, necesitamos cuestionarnos sobre la iniciativa personal de estudiar las profec\u00edas b\u00edblicas. \u00bfPor qu\u00e9 dedicar tiempo a eso, si muchos consideran a la Biblia un subproducto de la cultura? Si ella es fruto de la cultura, no proviene de Dios y no pasa de una invenci\u00f3n humana. Es eso lo que fil\u00f3sofos, historiadores y muchos te\u00f3logos afirman. Si la Biblia es solo cultural, en consecuencia, las profec\u00edas no pasan de vaticinum ex eventum (profec\u00eda originada en un evento), o sea, fueron escritas despu\u00e9s de acontecimientos que fueron trasladados al futuro a fin de que parezcan prof\u00e9ticos.<\/p>\n<p>Entonces, es inevitable la pregunta: \u00bfPodemos confiar en las profec\u00edas b\u00edblicas? \u00bfExiste alg\u00fan criterio para evaluarlas? Sin duda, s\u00ed. El criterio m\u00e1s importante se relaciona al cumplimiento: una profec\u00eda verdadera tiene que cumplirse. Basta la l\u00f3gica para llegar a esa conclusi\u00f3n. Hasta en la Biblia se encuentra ese argumento: \u201cY si dijeres en tu coraz\u00f3n: \u00bfC\u00f3mo conoceremos la palabra que Jehov\u00e1 no ha hablado?; si el profeta hablare en nombre de Jehov\u00e1, y no se cumpliere lo que dijo, ni aconteciere, es palabra que Jehov\u00e1 no ha hablado; con presunci\u00f3n la habl\u00f3 el tal profeta; no tengas temor de \u00e9l\u201d (Deut. 18:21,22 el \u00e9nfasis fue agregado). En fin, si la profec\u00eda se cumple, tanto ella como el profeta son verdaderos. Si ella no se cumple, es falsa. Punto.<\/p>\n<p>Algunos estiman que existen m\u00e1s de dos mil quinientas profec\u00edas en la Biblia, y la gran mayor\u00eda de ellas ya se cumpli\u00f3 a lo largo de la historia hasta el presente. Una de las m\u00e1s espectaculares es la de Daniel 9:25 al 27, que anuncia el tiempo de la primera venida del Salvador. Escrita por Daniel en el siglo VI a.C., esa profec\u00eda indica el tiempo exacto de la manifestaci\u00f3n p\u00fablica del Ungido (Mes\u00edas o Cristo), 483 a\u00f1os a partir del otro hecho tambi\u00e9n profetizado. Acortando la historia, eso nos lleva al 27 d.C., exactamente el a\u00f1o en que Jes\u00fas fue bautizado (ungido) en el r\u00edo Jord\u00e1n. Como no se puede negar que el libro de Daniel fue escrito siglos antes de Cristo, tambi\u00e9n es innegable el car\u00e1cter predictivo de ese libro. Jes\u00fas vino en el tiempo prof\u00e9tico exacto.<\/p>\n<p>Podemos mencionar diversas profec\u00edas cumplidas. Una lista r\u00e1pida: la destrucci\u00f3n de las antiguas ciudades de Tiro y Babilonia, victorias y derrotas de ej\u00e9rcitos, los 70 a\u00f1os de exilio jud\u00edo, la di\u00e1spora, la sobrevivencia del pueblo y la fe israelita por milenios, el surgimiento y ca\u00edda de imperios, las profec\u00edas mesi\u00e1nicas y hasta los fen\u00f3menos pol\u00edticos y religiosos de la actualidad, como la uni\u00f3n disfuncional de Europa y ciertas tendencias globales. Todo se cumpli\u00f3 y se est\u00e1 cumpliendo cabalmente, como est\u00e1 previsto en las Escrituras.<\/p>\n<p><strong>Objeciones:<\/strong><\/p>\n<p>Muchos tienen una visi\u00f3n de prejuicio acerca de la Biblia e imaginan que estudiar las profec\u00edas puede hasta llevar a la locura. Otros respetan las profec\u00edas, pero, al depararse con un animal de siete cabezas y diez cuernos, por ejemplo, concluyen que es imposible interpretar el libro. Tal vez de ah\u00ed se ha originado el dicho popular \u201cbicho de siete cabezas\u201d, para referirse a algo tan misterioso como temible.<\/p>\n<p>Todav\u00eda recuerdo mi primer contacto con el Apocalipsis, hace 25 a\u00f1os. En la \u00e9poca, ten\u00eda solo diez a\u00f1os, cuando vi un libro azul con los cuatro caballeros en la tapa, titulado Revelaciones del Apocalipsis. Est\u00e1bamos en la casa de mi t\u00eda Luisa, profesora graduada en Letras, muy culta. Como en todas las vacaciones de verano, viaj\u00e1bamos tres mil km para pasar algunos d\u00edas con ella, pero, en esa ocasi\u00f3n, el libro me incomodaba en el estante. No me gustaba pasar cerca de \u00e9l y hasta giraba el rostro para evitarlo. La tapa azul llamativa, los caballeros (que no eran tan agresivos) y la propia palabra \u201cApocalipsis\u201d parec\u00edan amenazantes para un muchacho que nunca hab\u00eda hojeado una Biblia.<\/p>\n<p>No s\u00e9 por qu\u00e9 le ten\u00eda tanto miedo a ese libro. Tal vez la influencia de la TV. Mi memoria no es capaz de rescatar esa informaci\u00f3n. Solo s\u00e9 que el temor era real. Sin embargo, por una bella iron\u00eda de la vida, a\u00f1os despu\u00e9s me interes\u00e9 profundamente por el mensaje de ese libro, ya no guiado por el miedo, ni vestido con un chaleco a prueba de fe, sino atra\u00eddo por el amor divino (Jer. 31:3). En las palabras del autor del libro del Apocalipsis, \u201cEn el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor\u201d (1 Juan 4:18).<\/p>\n<p><strong>Amor divino<\/strong><\/p>\n<p>Una de las primeras lecciones para quien desea estudiar las profec\u00edas b\u00edblicas, especialmente las apocal\u00edpticas (en otra columna explico la diferencia), es sobre el amor de Dios por su pueblo. El amor divino es el mensaje b\u00e1sico del libro, as\u00ed como de toda la Biblia. No es coincidencia que Daniel y Juan hayan sido elegidos para recibir visiones especiales. Ambos ten\u00edan algo en com\u00fan: Daniel era \u201cmuy amado\u201d y Juan fue el \u201cdisc\u00edpulo a quien Jes\u00fas amaba\u201d (Dan. 9:23; Juan 20:2). O sea, las mayores revelaciones prof\u00e9ticas de la Biblia fueron confiadas a personas que fueron objeto especial del amor de Dios, no por un decreto arbitrario de parte de la Divinidad, sino porque esos hombres se abrieron a la luz celestial. No se parec\u00edan a predicadores agresivos, ni eran fan\u00e1ticos insensibles. Eran personas humildes, de profunda sensibilidad espiritual y compromiso con el pueblo de Dios. Si las personas amadas fueron elegidas para transmitir el mensaje apocal\u00edptico, es porque \u00e9ste tiene que ver con el amor.<\/p>\n<p>\u201cDios es amor\u201d (1 Juan 4:8). Sin embargo, si el amor es la esencia del car\u00e1cter divino, \u00bfpor qu\u00e9 tanto Daniel como Apocalipsis contienen im\u00e1genes negativas, como las de animales terribles y escenas de destrucci\u00f3n? La respuesta a esa pregunta compleja no est\u00e1 en una ecuaci\u00f3n sencilla. Se relaciona con el dilema de la realidad: si Dios es bueno, \u00bfpor qu\u00e9 permite el sufrimiento? Esa pregunta origin\u00f3 una obra filos\u00f3fica cl\u00e1sica, Ensayo de teodicea, escrita por el matem\u00e1tico y fil\u00f3sofo alem\u00e1n Gottfried Leibniz.<\/p>\n<p>En ese libro, Leibniz acu\u00f1\u00f3 el t\u00e9rmino teodicea (que significa algo como \u201cjusticia de Dios\u201d), en \u00e9l trata de conciliar la relaci\u00f3n entre la bondad de Dios y la existencia del sufrimiento. Aunque sus reflexiones enriquezcan la discusi\u00f3n del tema, las profec\u00edas b\u00edblicas dan una contribuci\u00f3n enorme a la cuesti\u00f3n de la teodicea.<\/p>\n<p>Para entender el beneficio de las profec\u00edas b\u00edblicas, vale la pena conocer la historia de Job. Ese patriarca sufri\u00f3 terriblemente sin saber por qu\u00e9. Siendo que es el \u00fanico en todo el Antiguo Testamento llamado justo, o sea, una persona altruista y buena (Job 1:1), sufri\u00f3 terriblemente. Sin embargo, no pasaba por su cabeza que era parte de un conflicto y que sus movimientos estaban acompa\u00f1ados con inter\u00e9s por ojos invisibles. Al fin de la historia, el patriarca fue restaurado, y Dios hasta habl\u00f3 con \u00e9l, pero sin explicarle lo que pas\u00f3. El patriarca permaneci\u00f3 en la oscuridad en cuanto a las acusaciones que hicieron contra \u00e9l en la corte divina. En el Apocalipsis y en Daniel, el pueblo de Dios tambi\u00e9n sufre, pero lo invisible est\u00e1 revelado. Podemos entender el por qu\u00e9. Esa idea est\u00e1 contenida en la etimolog\u00eda propia de la palabra griega apocalipsis, que significa \u201crevelaci\u00f3n\u201d y transmite la idea de descubrimiento.<\/p>\n<p>Por medio de las profec\u00edas apocal\u00edpticas, tenemos la chance de entender lo que est\u00e1 por detr\u00e1s del sufrimiento humano y por qu\u00e9 Dios parece lento en actuar. Al estudiarlas, comprendemos que \u00e9l est\u00e1 atento a los detalles y act\u00faa vigorosamente. Somos bendecidos con una visi\u00f3n privilegiada de la historia. Adem\u00e1s, desde el punto de vista prof\u00e9tico, la historia no se restringe al pasado. El futuro ya es pasado. No es de balde que varios profetas hablaban del futuro, usando verbos del pasado. Dios no solo prev\u00e9 con influencia el futuro.<\/p>\n<p>As\u00ed las profec\u00edas b\u00edblicas no tienen nada que ver con lo que ense\u00f1a la cultura popular. Apocalipsis no significa fin del mundo, sino una revelaci\u00f3n de Dios. No se trata de destrucci\u00f3n gratuita, sino de intervenciones divinas buscando la redenci\u00f3n de la humanidad. Es la descripci\u00f3n de un Creador comprometido con sus hijos, el cual concede libertad, pero que tambi\u00e9n exige responsabilidad. Volviendo a la pregunta inicial, no es solo bueno sino esencial estudiar las profec\u00edas. A trav\u00e9s de ellas, podemos entender por qu\u00e9 estamos aqu\u00ed y para d\u00f3nde vamos. Si las estudiamos debidamente, ellas nos traer\u00e1n paz y nos har\u00e1n m\u00e1s reflexivos y confiados: \u201cDichoso el que lee y dichosos los que escuchan las palabras de este mensaje prof\u00e9tico\u201d (Apocalipsis 1:3, NVI). Al leer esta columna, que su mente sea iluminada y su coraz\u00f3n enternecido por la revelaci\u00f3n del amor de Dios.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es con alegr\u00eda que inicio esta columna que traer\u00e1 algunas reflexiones sobre las profec\u00edas b\u00edblicas. Pero, antes de interpretar alg\u00fan texto o relacionarlo a ciertos hechos, es imprescindible reflexionar sobre lo esencial. 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