{"id":112793,"date":"2026-06-09T13:30:00","date_gmt":"2026-06-09T16:30:00","modified":"2026-06-09T13:24:10","modified_gmt":"2026-06-09T16:24:10","slug":"de-california-al-sol-naciente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/noticias.adventistas.org\/es\/de-california-al-sol-naciente\/","title":{"rendered":"De California al Sol Naciente"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><a href=\"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2026\/06\/08135550\/1-e1778004998245-1200x0-c-default.jpeg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1200\" height=\"929\" src=\"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2026\/06\/08135550\/1-e1778004998245-1200x0-c-default.jpeg\" alt=\"Teruhiko Okohira y su esposa\" class=\"wp-image-112794\" srcset=\"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2026\/06\/08135550\/1-e1778004998245-1200x0-c-default.jpeg 1200w, https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2026\/06\/08135550\/1-e1778004998245-1200x0-c-default-768x595.jpeg 768w\" sizes=\"(max-width: 1200px) 100vw, 1200px\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\">Teruhiko Okohira posa junto a su esposa, Aiko Ogata. (Foto: Uni\u00f3n Japonesa)<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p><em>Este art\u00edculo se basa en la biograf\u00eda de Teruhiko Okohira, escrita por Tadashi Ino, y en la biograf\u00eda de William Grainger, escrita por Dennis Pettibone y publicada en la Enciclopedia de los Adventistas del S\u00e9ptimo D\u00eda (ESDA, por sus siglas en ingl\u00e9s). Fue preparado por Dragoslava Santrac, editora jefe de la ESDA. \u2014Editores.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>A finales del siglo XIX, mientras Jap\u00f3n comenzaba a abrirse al mundo moderno y la Iglesia Adventista del S\u00e9ptimo D\u00eda despertaba a su misi\u00f3n global, dos personas de or\u00edgenes muy diferentes fueron unidas por un mismo sentido de vocaci\u00f3n sagrada. Teruhiko Okohira fue un estudiante japon\u00e9s que creci\u00f3 en la encrucijada entre una cultura samur\u00e1i en declive y las ideas occidentales. William Calhoun Grainger fue un educador estadounidense marcado por la guerra y las p\u00e9rdidas. Su historia es la de un trabajo paciente y una fidelidad silenciosa que, juntos, sentaron las bases del adventismo en Jap\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Lea tambi\u00e9n:<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/es\/columna\/conversacion.familiar\/cuando-la-apariencia-pesa-mas-que-la-verdad\/\">Cuando la apariencia pesa m\u00e1s que la verdad<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/es\/agencias-de-mision-forman-mas-de-200-voluntarios-en-colegios-adventistas\/\">Agencias de Misi\u00f3n forman m\u00e1s de 200 voluntarios en Colegios Adventistas<\/a><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>De las ra\u00edces samur\u00e1is a la b\u00fasqueda espiritual<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>Teruhiko Okohira naci\u00f3 el 12 de diciembre de 1865 en Kagoshima, Jap\u00f3n. Era el quinto hijo de Gendazaemon Okohira. Su familia pertenec\u00eda a una clase influyente en una \u00e9poca en la que Jap\u00f3n atravesaba una transformaci\u00f3n, pasando de un <em>shogunato <\/em>feudal aislado a una potencia mundial occidentalizada e industrializada. El antiguo orden samur\u00e1i, que hab\u00eda sido la columna vertebral de la sociedad japonesa, estaba perdiendo r\u00e1pidamente su lugar durante la era Meiji (1868-1912). Para el joven Okohira, este cambio trajo tanto incertidumbre como oportunidades.<\/p>\n\n\n\n<p>Al darse cuenta de que el antiguo camino samur\u00e1i ya no garantizaba el \u00e9xito, Okohira se matricul\u00f3 en Keio Gijuku, una reconocida escuela privada de Tokio. All\u00ed tuvo contacto con las ideas y la educaci\u00f3n occidentales, pero una enfermedad lo oblig\u00f3 a interrumpir sus estudios y regresar a casa. Despu\u00e9s de recuperarse, estudi\u00f3 ingl\u00e9s en Kobe y Yokohama, convencido de que dominar ese idioma le abrir\u00eda m\u00e1s oportunidades en el extranjero.<\/p>\n\n\n\n<p>Su ambici\u00f3n lo llev\u00f3 a viajar a Estados Unidos en 1886 o 1887, con la esperanza de convertirse en un empresario exitoso. Se matricul\u00f3 en la escuela comercial estatal de California. Sin embargo, el mayor cambio de su vida no vendr\u00eda de los negocios, sino de la fe.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>La bondad que abri\u00f3 el coraz\u00f3n<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>Una amable invitaci\u00f3n cambi\u00f3 el rumbo de la vida de Okohira. Mientras estaba en California, acept\u00f3 compartir una comida con una familia cristiana. La c\u00e1lida hospitalidad de aquel hogar le caus\u00f3 una profunda impresi\u00f3n. El cristianismo, que hasta entonces era poco m\u00e1s que una religi\u00f3n occidental distante, se volvi\u00f3 de pronto algo personal y convincente.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta experiencia despert\u00f3 un verdadero inter\u00e9s por el cristianismo, y finalmente se uni\u00f3 a la Iglesia Metodista. Su decisi\u00f3n tuvo un costo. Cuando su familia en Jap\u00f3n se enter\u00f3, dej\u00f3 de apoyarlo econ\u00f3micamente. Aun as\u00ed, Okohira estaba decidido a continuar estudiando y prepar\u00e1ndose para el ministerio en el Instituto B\u00edblico Moody. Para mantenerse, trabaj\u00f3 en un hotel en Paso Robles, California.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cTranquilo, humilde y trabajador, dedic\u00f3 su vida al crecimiento de la iglesia que su mentor ayud\u00f3 a fundar\u201d. La fe de Okohira era genuina, pero su caminar espiritual todav\u00eda estaba en desarrollo.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Descubriendo el mensaje adventista<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>En el verano de 1892, Okohira asisti\u00f3 a reuniones campestres adventistas dirigidas por H. F. Courter, profesor del <em>Healdsburg College<\/em>, instituci\u00f3n predecesora del <em>Pacific Union College<\/em>. Estas reuniones lo acercaron a un grupo dedicado al estudio de la Biblia y a la misi\u00f3n. Dos estudiantes de <em>Healdsburg<\/em>, entre ellos Herbert H. Dexter, mostraron un inter\u00e9s especial por \u00e9l. Dexter visitaba diariamente la habitaci\u00f3n de Okohira para estudiar la Biblia y orar juntos. Junto con otro japon\u00e9s, el se\u00f1or Oyama, Okohira reflexion\u00f3 profundamente sobre las ense\u00f1anzas que discut\u00edan.<\/p>\n\n\n\n<p>Al finalizar las reuniones campestres, conoci\u00f3 a William C. Grainger, presidente del <em>Healdsburg College<\/em>, quien se convertir\u00eda en su mentor y colaborador misionero. Grainger percibi\u00f3 la sensibilidad espiritual de Okohira y su capacidad para conectar culturas diferentes. Lo invit\u00f3 a estudiar en <em>Healdsburg<\/em> y le ofreci\u00f3 apoyo financiero.<\/p>\n\n\n\n<p>Okohira acept\u00f3 con alegr\u00eda. Ese oto\u00f1o fue bautizado por R. S. Owen, marcando as\u00ed su compromiso con la fe adventista.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Un voluntario para Jap\u00f3n<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>Al acercarse al final de sus estudios, en junio de 1894, Okohira habl\u00f3 durante un culto de viernes por la noche. Comparti\u00f3 su profundo deseo de regresar a Jap\u00f3n con el mensaje adventista, pero explic\u00f3 que necesitaba que alguien lo acompa\u00f1ara. Entonces, pregunt\u00f3 si hab\u00eda alg\u00fan voluntario dispuesto a ir con \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p>Grainger no estaba presente esa noche, pero s\u00ed su esposa, Elizabeth. Ella respondi\u00f3 inmediatamente al llamado de Okohira, entusiasmada con la posibilidad de realizar obra misionera en Jap\u00f3n. Cuando m\u00e1s tarde habl\u00f3 con su esposo acerca de su deseo, Grainger estuvo de acuerdo en que deb\u00edan acompa\u00f1arlo. Aquella decisi\u00f3n definir\u00eda el rumbo de la obra adventista en Jap\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Preparaci\u00f3n del camino entre la di\u00e1spora japonesa<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>Antes de partir hacia Jap\u00f3n, Okohira ya participaba en la obra misionera entre los japoneses emigrados. En 1893, mientras estudiaba en <em>Healdsburg <\/em>y con el apoyo de la Asociaci\u00f3n de California, ayud\u00f3 a fundar la <em>Kinmon Waei Gakko<\/em> (Escuela de Japon\u00e9s-Ingl\u00e9s Golden Gate) en San Francisco.<\/p>\n\n\n\n<p>La escuela pronto se hizo conocida entre los inmigrantes japoneses. Los alumnos aprend\u00edan ingl\u00e9s y habilidades pr\u00e1cticas, y algunos tambi\u00e9n abrazaron la fe adventista. En 1894, la <em>Kinmon Waei Gakko<\/em> era la escuela japonesa m\u00e1s grande de San Francisco, superando a instituciones similares administradas por otras denominaciones. Estos primeros \u00e9xitos confirmaron la convicci\u00f3n de Okohira de que la educaci\u00f3n y la fe pod\u00edan trabajar juntas con \u00e9xito.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Grainger: del campus al campo misionero<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>William Grainger ten\u00eda una historia muy diferente. Naci\u00f3 el 21 de enero de 1844 en Warrensburg, Misuri, y creci\u00f3 en una familia numerosa durante la Guerra Civil Estadounidense. A\u00fan joven, se alist\u00f3 en el Ej\u00e9rcito de la Uni\u00f3n, particip\u00f3 en combates y fue un prisionero de guerra.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de la guerra, trabaj\u00f3 como maestro de escuela p\u00fablica y se cas\u00f3 con Elizabeth Work en 1872. Tuvieron tres hijos: Susana, Andrew y Gertrude. Su familia tuvo tanto alegr\u00edas como p\u00e9rdidas, incluida la muerte prematura de su hijo Andrew a los 20 a\u00f1os. Cuando los problemas agr\u00edcolas pusieron fin a su labor docente en Misuri, Grainger se traslad\u00f3 a California en busca de nuevas oportunidades.<\/p>\n\n\n\n<p>En California, \u00e9l y Elizabeth conocieron a su vecino Abram LaRue, un misionero adventista que les present\u00f3 la fe adventista. La aceptaron plenamente, y poco despu\u00e9s Grainger comenz\u00f3 a dirigir reuniones de evangelismo. Los l\u00edderes de la iglesia apreciaron sus habilidades pedag\u00f3gicas y lo invitaron a ense\u00f1ar en el reci\u00e9n fundado <em>Healdsburg College<\/em>, en el condado de Sonoma, regi\u00f3n de North Bay, California. Despu\u00e9s de cuatro a\u00f1os, fue nombrado presidente de la instituci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><a href=\"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2026\/06\/08151504\/2.jpeg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1600\" height=\"1045\" src=\"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2026\/06\/08151504\/2.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-112795\" srcset=\"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2026\/06\/08151504\/2.jpeg 1600w, https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2026\/06\/08151504\/2-768x502.jpeg 768w, https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2026\/06\/08151504\/2-1536x1003.jpeg 1536w\" sizes=\"(max-width: 1600px) 100vw, 1600px\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\">William Grainger (al centro) aparece fotografiado junto a su esposa, Elizabeth, y sus hijos. (Foto: Archivos de la Asociaci\u00f3n General de los adventistas del s\u00e9ptimo d\u00eda)<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>El liderazgo de Grainger era personal y profundamente pastoral. Bajo su administraci\u00f3n, <em>Healdsburg College<\/em> prosper\u00f3 como un centro de formaci\u00f3n para obreros con esp\u00edritu misionero. \u201cMediante su ejemplo\u201d, escribi\u00f3 el historiador Walter Utt, \u201clos alumnos aprendieron bondad, compasi\u00f3n y consideraci\u00f3n por los dem\u00e1s\u201d. Siempre estaba dispuesto a ayudar a un alumno, ya fuera colaborando con las tareas escolares o llevando a un estudiante gravemente enfermo a su casa para que se recuperara. Un episodio ilustra el tipo de persona que era. Cuando lleg\u00f3 un cargamento de duraznos que requer\u00eda atenci\u00f3n inmediata y la cocinera estaba de vacaciones, en lugar de llamarla de regreso, \u00e9l \u201cse puso un gran delantal y los enlat\u00f3 \u00e9l mismo\u201d.\u00b9<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque <em>Healdsburg <\/em>prosperaba, Grainger renunci\u00f3 a la presidencia en 1894. Lo que parec\u00eda un rev\u00e9s profesional termin\u00f3 convirti\u00e9ndose en un nuevo comienzo. Ese mismo a\u00f1o fue ordenado al ministerio y poco despu\u00e9s acept\u00f3 unirse a Okohira para llevar el mensaje adventista a Jap\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>El 3 de noviembre de 1896, Okohira y los Grainger partieron hacia Jap\u00f3n enviados por la Asociaci\u00f3n General. Las tormentas retrasaron el viaje, pero llegaron al puerto de Yokohama el 19 de noviembre. Para Okohira, fue un momento hist\u00f3rico. \u201cEste d\u00eda\u201d, escribi\u00f3, \u201ces el primer d\u00eda memorable en que un misionero de nuestra Iglesia llega para el ministerio en Jap\u00f3n\u201d.\u00b2<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Plantar el adventismo en Tokio<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de evaluar sus opciones, Okohira y Grainger eligieron a Tokio como base de operaciones. Alquilaron una peque\u00f1a casa en Azabu-ku Nishi-machi y comenzaron su labor. Okohira trabajaba como traductor, maestro, evangelista y editor, mientras que Grainger dirig\u00eda, ense\u00f1aba y brindaba atenci\u00f3n pastoral.<\/p>\n\n\n\n<p>Juntos fundaron <em>Owari no Fukuin<\/em> (El evangelio de los \u00faltimos d\u00edas), la primera revista adventista en japon\u00e9s. La publicaci\u00f3n r\u00e1pidamente gan\u00f3 reconocimiento y ayud\u00f3 a difundir ampliamente las ense\u00f1anzas adventistas. Tambi\u00e9n abrieron la Escuela B\u00edblica Japon\u00e9s-Ingl\u00e9s <em>Shiba<\/em>, la primera escuela adventista de Jap\u00f3n.\u00b3<\/p>\n\n\n\n<p>Algunos de sus alumnos tomaron decisiones que influir\u00edan en el futuro de la Iglesia en ese pa\u00eds. El oficial militar Hide Kuniya y el doctor Mokutaro Kawasaki aceptaron las creencias adventistas y abandonaron sus empleos para permanecer fieles a su fe. El 24 de abril de 1899, Grainger bautiz\u00f3 a Kawasaki, Kuniya y otros dos japoneses, evidenciando el impacto de su testimonio cristiano. A finales de ese mismo a\u00f1o, se organiz\u00f3 la primera Iglesia Adventista del S\u00e9ptimo D\u00eda en Jap\u00f3n con 13 miembros.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>P\u00e9rdida y legado<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>Tr\u00e1gicamente, apenas tres a\u00f1os despu\u00e9s del inicio de la misi\u00f3n, la joven obra adventista sufri\u00f3 una p\u00e9rdida devastadora. El 31 de octubre de 1899, William Grainger falleci\u00f3 tras una breve enfermedad a los 55 a\u00f1os. Su hija Gertrude afirm\u00f3 que \u00e9l era tranquilo, atento y que \u201cconfiaba en los brazos de Dios todo el tiempo\u201d.\u2074 Okohira predic\u00f3 el serm\u00f3n f\u00fanebre, honrando a su maestro, mentor y compa\u00f1ero de misi\u00f3n. Grainger fue sepultado en el Cementerio Aoyama, en Tokio, dejando tanto su obra como sus restos en Jap\u00f3n. Elizabeth y sus hijos regresaron a Estados Unidos.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de la muerte de Grainger, Okohira asumi\u00f3 mayores responsabilidades, decidido a continuar la obra. En 1907, W. W. Prescott lo orden\u00f3 al ministerio evang\u00e9lico, convirti\u00e9ndolo en el primer pastor adventista japon\u00e9s. Ese mismo a\u00f1o, el 14 de agosto, se cas\u00f3 con Aiko Ogata. Tuvieron cuatro hijos y dos hijas. Durante casi cuarenta a\u00f1os, Okohira fue uno de los principales l\u00edderes de la Iglesia Adventista en Jap\u00f3n, desempe\u00f1\u00e1ndose como pastor, administrador, editor, educador y director escolar. Tambi\u00e9n particip\u00f3 como delegado en los congresos de la Asociaci\u00f3n General de 1913 y 1936. Tranquilo, humilde y trabajador, dedic\u00f3 su vida al crecimiento de la iglesia que su mentor hab\u00eda ayudado a iniciar.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Una misi\u00f3n que perdura<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>Teruhiko Okohira falleci\u00f3 el 8 de diciembre de 1939 y fue sepultado en el Cementerio Tama, en Tokio. Parti\u00f3 silenciosamente, tal como hab\u00eda vivido, dejando un legado marcado por la humildad y la fidelidad. Las instituciones que dirigi\u00f3, las publicaciones que edit\u00f3 y las personas a quienes ayud\u00f3 demostraron que su misi\u00f3n estaba construida sobre el sacrificio y la gracia.<\/p>\n\n\n\n<p>La historia de Okohira y Grainger nos recuerda que la obra misionera rara vez est\u00e1 marcada por \u00e9xitos repentinos. Crece a trav\u00e9s de la amistad, la educaci\u00f3n, la ense\u00f1anza paciente, el sacrificio y la confianza constante en Dios. Su viaje desde California hasta Jap\u00f3n tambi\u00e9n nos recuerda que el evangelio puede atravesar culturas, generaciones y distancias hasta que la misi\u00f3n se cumpla, siempre que haya personas dispuestas a responder al llamado.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\" \/>\n\n\n\n<p>La <a href=\"https:\/\/adventistreview.org\/church-life\/our-church\/mission\/from-california-to-the-rising-sun\/\">versi\u00f3n original<\/a>&nbsp;de este art\u00edculo fue publicada por la <a href=\"https:\/\/adventistreview.org\/\"><em>Adventist Review<\/em>.<\/a><a id=\"_msocom_1\"><\/a><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Referencias:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<ol start=\"1\" class=\"wp-block-list\">\n<li>Walter Utt, Uma Montanha, Uma Piqueta, Uma Faculdade, 3\u00aa ed. ([Angwin, Calif.:] Pacific Union College, 1996), pp. 11-14.&nbsp;<a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/da-california-ao-sol-nascente\/#6558f278-4cd5-4123-81a1-a0aa6ab11fa6-link\">\u21a9\ufe0e<\/a><\/li>\n\n\n\n<li>Teruhiko Okohira, \"Reminisc\u00eancia\", citado em Tsumoru Kajiyama, Shimeini Moete: Nihon Sebunsudeadobenchisuto Kyoukaishi (A Hist\u00f3ria da Igreja Adventista do S\u00e9timo Dia Japonesa) (Yokohama, Kanagawa, Jap\u00e3o: Fukuinsha, 1982), p. 21.&nbsp;<a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/da-california-ao-sol-nascente\/#eb8abc06-ae85-42dd-b04b-46bccc6c09cb-link\">\u21a9\ufe0e<\/a><\/li>\n\n\n\n<li>W. D. Burden, \"Jap\u00e3o,\" The Missionary Magazine, abril de 1900, p. 179.&nbsp;<a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/da-california-ao-sol-nascente\/#a93ce410-52c6-440e-ab8b-424dc2c2a675-link\">\u21a9\ufe0e<\/a><\/li>\n\n\n\n<li>\"Outro Trabalhador Ca\u00eddo\", Australasian Union Conference Record, 1\u00ba de fevereiro de 1900, p. 16.&nbsp;<a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/da-california-ao-sol-nascente\/#4b2e91d5-ca22-4c24-a973-1d01ba459309-link\">\u21a9\ufe0e<\/a><\/li>\n<\/ol>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Okohira, Grainger y el nacimiento del adventismo en Jap\u00f3n relatan c\u00f3mo la amistad y la misi\u00f3n dieron origen a la obra adventista.<\/p>\n","protected":false},"author":170,"featured_media":112794,"comment_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"xtt-pa-format":[5186],"xtt-pa-classification":[5219],"xtt-pa-editorias":[4026],"xtt-pa-departamentos":[3380],"xtt-pa-projetos":[],"xtt-pa-regiao":[70],"xtt-pa-sedes":[256],"xtt-pa-owner":[3471],"class_list":["post-112793","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","xtt-pa-format-articulo","xtt-pa-classification-institucional","xtt-pa-editorias-mision","xtt-pa-departamentos-comunicacion","xtt-pa-regiao-mundo","xtt-pa-sedes-dsa","xtt-pa-owner-division-sudamericana"],"acf":{"custom_author":"Tadashi Ino y Dennis Pettibone","embed_url":"","embed_length":""},"terms":{"editorial":"Misi\u00f3n","format":"Art\u00edculo"},"featured_media_url":{"full":"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2026\/06\/08135550\/1-e1778004998245-1200x0-c-default.jpeg","medium":"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2026\/06\/08135550\/1-e1778004998245-1200x0-c-default-768x595.jpeg","small":"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2026\/06\/08135550\/1-e1778004998245-1200x0-c-default-240x135.jpeg","pa-block-preview":"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2026\/06\/08135550\/1-e1778004998245-1200x0-c-default-240x135.jpeg","pa-block-render":"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2026\/06\/08135550\/1-e1778004998245-1200x0-c-default-480x270.jpeg"}}