Un “sí” que transforma vidas: más de 20 parejas se casaron y bautizaron
Tras un proceso de estudio de la Biblia y acompañamiento espiritual, las parejas formalizaron sus hogares en “La Boda que Soñamos” y, al día siguiente, expresaron públicamente su decisión de seguir a Jesús mediante el bautismo.

Más de 20 parejas se casaron y bautizaron tras participar de un proceso de estudio de la Biblia y preparación espiritual. El viernes 25 de septiembre formalizaron su unión mediante el matrimonio civil. Al día siguiente, expresaron públicamente su fe en Jesús a través del bautismo.
A través de la Escuela Bíblica de Nuevo Tiempo conocieron el mensaje bíblico y recibieron orientación espiritual. Durante ese recorrido comprendieron también la importancia de fortalecer sus relaciones. Esto los motivó a formalizar sus hogares de acuerdo con los principios cristianos.
Ese camino dio lugar a “La Boda que Soñamos”, realizada en el distrito de Mi Perú, en Ventanilla, con el apoyo de la Municipalidad Distrital de Mi Perú.


Del estudio de la Biblia a una decisión de fe
La celebración del matrimonio civil fue uno de los momentos más significativos para las parejas, pero la historia no terminó con el “sí”.
El sábado 26 de septiembre, un día después de la ceremonia, participaron del bautismo como expresión pública de su decisión de seguir a Cristo.
La experiencia muestra también el papel de la Escuela Bíblica de Nuevo Tiempo, que acerca el estudio de la Biblia a personas interesadas y las conecta con pastores y comunidades adventistas en sus localidades. De esta manera, una iniciativa que comienza con el conocimiento de las Escrituras puede extender su impacto a diferentes ámbitos de la vida personal y familiar.

Una misión que transforma hogares
La Boda que Soñamos” fue más que una ceremonia. Para estas parejas representó la oportunidad de llevar a la práctica principios conocidos durante el estudio de la Biblia y asumir compromisos que alcanzan tanto su fe como su vida familiar.
En esta ocasión, más de 20 parejas formalizaron su unión y expresaron públicamente su compromiso con Cristo. El matrimonio y el bautismo se convirtieron así en dos momentos de una misma historia: la decisión de construir sus hogares sobre principios cristianos.
La ceremonia terminó, pero para estas familias comienza ahora el desafío de llevar esos principios a la convivencia y a las decisiones cotidianas. El “sí” pronunciado durante este fin de semana marca así el comienzo de una historia que continuará escribiéndose en sus hogares.
