Pitrufquén: Escuela Cristiana de Vacaciones y Proyecto Caleb
Participaron diariamente cerca de 20 niños, muchos de ellos no adventistas y algunos estudiantes del Colegio Adventista de Pitrufquén.

Especial Escuela Cristiana de Vacaciones y Proyecto Caleb se desarrollaron de manera conjunta en el sur de Chile, promoviendo la fe, el servicio social y la unidad eclesiástica.
La Iglesia Adventista de Pitrufquén cerró este 16 de enero una intensa semana de actividades orientadas al trabajo con niños, jóvenes y la comunidad, consolidando por primera vez una planificación conjunta entre el Ministerio Joven y el Ministerio Infantil.

Durante este 2025, la congregación decidió unificar esfuerzos y realizar de manera integrada la Escuela Cristiana de Vacaciones (ECV) y el Proyecto Caleb, iniciativas que en años anteriores se llevaban a cabo por separado.
El resultado fue una experiencia marcada por el trabajo colaborativo, el servicio social y el impacto misionero.
Las actividades se desarrollaron en el Colegio Adventista de Pitrufquén, en horario matinal, de 9:30 a 12:30 horas, se llevó a cabo la Escuela Cristiana de Vacaciones, organizada en cinco carruseles temáticos, con el apoyo constante de líderes y miembros de la iglesia.

En promedio, participaron diariamente cerca de 20 niños, muchos de ellos no adventistas y algunos estudiantes del establecimiento educacional Colegio Adventista de Pitrufquén.
Por las tardes, desde el 13 de enero, se ejecutaron las acciones del proyecto Caleb, enfocadas en la ayuda comunitaria y el programa Impacto Esperanza.
Entre las actividades destacaron trabajos de limpieza y apoyo a una vecina del sector que vive sola, además de intervenciones en espacios públicos como la plaza, donde se entregaron ejemplares del libro El Gran Conflicto y material sobre salud mental.

Uno de los momentos más significativos fue la visita a un terreno que el año pasado había sido limpiado por jóvenes voluntarios.
“Gracias a esa intervención preventiva, un incendio forestal ocurrido posteriormente se detuvo justo en el área donde se había retirado la maleza, evidenciando el impacto concreto del servicio comunitario”. Agrega Rafael Antilef, líder del Proyecto Caleb.

El cierre del programa se realizó con una ceremonia breve de clausura, donde se entregaron certificados y materiales a los niños participantes, reafirmando el compromiso de la iglesia con la educación espiritual, el acompañamiento familiar y la solidaridad social.
Desde la organización destacaron que esta experiencia permitió fortalecer la unidad como iglesia y ofrecer a niños y familias una instancia lúdica y formativa para conocer a Dios, especialmente en un período de vacaciones escolares.