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Inmunólogo explica proceso de producción y prueba de vacuna

Especialista detalla cómo se llega hasta una vacuna, como la que promete inmunizar contra el COVID-19, y cómo funciona el período de pruebas.

Por Felipe Lemos 10 de julio de 2020

Una empresa china, por ejemplo, ya inició pruebas de la fase 3 de su potencial vacuna contra el COVID-19, según información de esta semana (Foto: Reuters/Dado Ruvic).

Uno de los efectos de la pandemia del COVID-19, también, fue un interés súbito de muchas personas sobre cómo se producen las vacunas. Desde febrero, el término vacunas registró un fuerte interés en las búsquedas realizadas en Google. Al mismo tiempo, la transmisión de noticias sobre decenas de experimentos científicos aguza la curiosidad sobre cuánto falta hasta que una vacuna contra el nuevo coronavirus esté disponible.

Por esta razón, la Agencia Adventista Sudamericana de Noticias (ASN) conversó con el investigador Ed Wilson Santos. Él está graduado en Medicina Veterinaria y Ciencias Biológicas, es especialista en Análisis Clínicos, y tiene una maestría y un doctorado en Inmunología por la Universidad de São Paulo (USP). En la actualidad, es profesor de Fundamentos Biológicos e Inmunología en la Universidad Anhembi Morumbi.

¿Por qué vacunarse es realmente importante? ¿No hay motivos para temer la inmunización?

En primer lugar, es importante saber que nuestro sistema de defensa solo produce una defensa específica para un agente al tener contacto con él. La producción de anticuerpos demora siete días. Pero en una semana, la enfermedad puede causar varios estragos y, muchas veces, incluso la muerte. Las vacunas son sustancias biológicas introducidas en el cuerpo a fin de protegerlo de las enfermedades. En la práctica, las vacunas activan el sistema inmunológico, “enseñándole” a nuestro organismo a reconocer y combatir el agente para eliminarlo y la persona no desarrolle la enfermedad.

Las vacunas son altamente seguras, pues pasan por varias pruebas clínicas que tienen en cuenta su seguridad y no toxicidad. Las alteraciones en el sistema inmunológico y las características individuales pueden tener algunas reacciones adversas. En algunos casos, causan fiebre y dolor, o incluso no generan la inmunogenicidad esperada. Pero las ventajas de la vacunación son extremadamente más significativas que los efectos adversos que puedan causar.

Proceso de producción

¿Cuál es el proceso para producir una nueva vacuna, como en el caso de lo que se espera para la COVID-19?

Hacer una vacuna no es un proceso simple. Son varias etapas que no pueden ser suprimidas. Hasta ahora, el sarampión tiene el récord de la vacuna más rápida: el virus que causa la enfermedad fue identificado en 1953, mientras que la vacuna fue aprobada en 1963, solo diez años después. La urgencia de la pandemia de COVID-19 va a romper ese récord. Se estima que las primeras vacunas estarán listas un año después del descubrimiento del virus.

En la actualidad, más de 130 vacunas contra el COVID-19 están en la fase de desarrollo en el mundo. Pero solo 12 alcanzaron fases más avanzadas de pruebas en humanos. Dos están en la fase final de pruebas en Brasil. La empresa china Sinovac y la Universidad de Oxford, del Reino Unido, están reclutando y probando con voluntarios en Brasil y en otros lugares endémicos. En el caso de que los datos sean promisorios y alguna de estas vacunas sea aprobada, Brasil tendrá ventajas en la producción y distribución de la vacuna.

¿Cómo funciona la prueba de una nueva vacuna?

El camino de desarrollo de una vacuna es largo. El objetivo es evaluar la inmunogenicidad, seguridad, y baja toxicidad de la vacuna. Comienza con estudios preclínicos, realizados in vitro y en animales. Después de haber dado positivo, comienzan las pruebas clínicas en tres fases.

En la fase 1 se hacen los primeros estudios en seres humanos, con el objetivo principal de demostrar la seguridad de la sustancia. En la fase 2 se busca descubrir si esta es capaz de generar la respuesta inmune esperada, o sea, si los individuos producen anticuerpos para el virus. Ya en la fase 3, que precede el registro sanitario, los investigadores demuestran la eficacia de la vacuna. La fase 3 necesita ser probada en un grupo mayor de personas, en un lugar que tenga incidencia alta. Por eso, Brasil fue elegido para las pruebas. Con el éxito después de estas fases, la vacuna es aprobada por órganos reguladores y la vacuna se hace disponible a la población.

Vea la participación del doctor Ed Wilson, sobre el tema, en el podcast Orígenes, en portugués:

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