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No existen límites para Dios: Sueña en Grande

El colportaje permite que jóvenes puedan desarrollarse de manera integral y adquirir nuevas capacidades de liderazgo, además es una gran bendición para sus finanzas personales que van dirigidas para sus carreras profesionales.


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Marita, una joven de 22 años, empezó su carrera en el colportaje a los 16 años de edad, inscribiéndose al proyecto “Sueña en Grande” para poder costear sus estudios superiores y llevar ejemplares con contenido constructivo para la vida diaria y esperanzadores para el corazón.

Esta es la historia de Marita, es la cuarta hija de ocho hermanos, natural de la ciudad de Cajamarca, Perú. Al finalizar su secundaria escuchó sobre el colportaje, se interesó mucho por que uno de sus sueños era estudiar en una universidad adventista.

Con tan solo 16 años planteó sus planes, proyecto de vida y parte de ello era el “colportaje”, pero necesitaba el permiso de sus padres para viajar a Piura donde iniciaría en este lindo ministerio. Sin embargo, su madre no conocía de la Iglesia Adventista y dudaba con enviarla.

Desde ese entonces inició su conexión con Dios mediante la oración pidiéndole que toque el corazón de su mamá para que ella pueda colportar y así estudiar una carrera profesional. Entonces, sucedió el milagro, su mamá accedió firmar la carta notarial y ella pudo iniciar en el colportaje, no fue fácil pero tampoco imposible, pasó por situaciones donde su fe estuvo a prueba pero no dudó y se mantuvo fiel y Dios la recompensó grandemente.

Es así que logró iniciar sus estudios superiores en la Universidad Peruana Unión de la ciudad de Lima y se matriculó en la carrera profesional de Contabilidad y Gestión Tributaria. La mamá al principio no comprendía cómo su hija siendo tan jovencita ya era una persona independiente y estaba pagando sus estudios.

Gracias al testimonio de Marita, toda su familia conoció sobre Jesús y entregaron su vida mediante el bautismo, actualmente sus dos hermanos menores de 18 y 16 años son colportores y uno de ellos iniciará su vida profesional este año en la Universidad Peruana Unión en la carrera profesional de Educación Física.

“Pareciera que no existen oportunidades para nosotros que quizá los recursos son mínimos, pero no tengas miedo de arriesgarte, es hora de salir de tu zona de confort, confía en Dios y cuéntale tus sueños, no hay límites para él”, dice Marita Peña, que este año se gradúa de la carrera de Contabilidad y Gestión Tributaria, siendo un ejemplo de fidelidad a Dios y constancia, ella en la actualidad está colportando e invita a otros jóvenes a unirse y soñar en grande.