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Equipo de básquet evangeliza en la cancha

En Texas, el evangelismo de amistad y los compañeros de oración resultan en conversiones y bautismos.

Por Tamara Michalenko Terry, Southwestern Union Record 5 de diciembre de 2018

En Texas, el evangelismo de amistad y los compañeros de oración resultan en conversiones y bautismos. (Imagen: Adventist Review)

Salomon Espinoza quería crear un ministerio que uniera a los jóvenes. Como nuevo pastor de jóvenes en Texas, Estados Unidos, en 2011, le pidió a los miembros de la Iglesia Adventista del Séptimo Día de Richardson, incluyendo al miembro de iglesia Lee Batton, que se unieran a él en oración pidiendo sabiduría para comenzar un programa de básquet como un ministerio de Grupos Pequeños.

El director de evangelismo de la Asociación de Texas, Dan Serns, era el pastor principal de la iglesia de Richardson cuando comenzó el ministerio de básquet. “Creemos que los Grupos Pequeños son importantes para ayudar a que las personas se sientan conectadas. Es por eso que apreciamos la creatividad de los miembros, que buscaron ideas diferentes para crear Grupos Pequeños a los que las personas sintieran ganas de ir”, dijo.

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Luego de recibir la aprobación para comenzar el grupo, Espinoza tuvo el desafío de encontrar un lugar para jugar que fuera gratis, así que su grupo pequeño continuó orando. El pastor de jóvenes vivía en un complejo de departamentos con una cancha cubierta que el grupo podía usar. Con el calor del verano, el básquet de interior atrajo a más personas. Como no querían que se tratara solo de básquet, el equipo creó un momento devocional previo a las tres horas dedicadas al básquet.

“Como estábamos en un complejo de departamentos, el gimnasio estaba abierto para todos”, explicó Batton, “Algunos de los inquilinos descubrieron que había un grupo que jugaba al básquet luego de una meditación espiritual cada domingo de mañana, y decidieron unirse a ellos”.

De la iglesia de jóvenes a la comunidad

Lo que empezó como un ministerio para los jóvenes de la iglesia, rápidamente también se convirtió en un ministerio para los miembros de la comunidad. “Estábamos muy emocionados cuando varias personas se bautizaron debido a este ministerio”, dijo Batton, “Incluso ayudamos a dos personas con problemas familiares. A través de la oración y la amistad, lograron solucionarlos”.

Dos años después del comienzo del grupo, Espinoza se fue de la iglesia de Richardson para continuar sus estudios teológicos. Batton sabía que era un ministerio que debía continuar. “El grupo (de Richardson) proporcionaba un lugar para jugar básquet que no tenía el lenguaje vulgar o las peleas que a menudo se encuentran en otros lugares”, contó Serns.

Como Espinoza ya no vivía en el complejo de departamentos, el grupo tuvo que encontrar otro lugar para jugar. La North Dallas Adventist Academyen Richardson permitió que el grupo usara su cancha exterior, pero el sol y la lluvia limitaban sus encuentros.

Ir hasta donde están las personas

Michael Johnson, un miembro de la iglesia de Richardson, se unió al grupo de básquet cuando se reunían en la cancha exterior. “Me impresionó su resiliencia”, dijo, “Hacía calor, pero aun así venían a jugar al básquet y a unirse a las discusiones del grupo pequeño. Este grupo es mucho más que personas que solo juegan al básquet. Para algunos muchachos que no asisten a la iglesia, esto es su iglesia semanal”.

Cuando uno de los miembros de iglesia visitó la Iglesia Adventista del Séptimo Día central de Dallas, Texas, vio que tenía un gimnasio. “Dios nos bendijo nuevamente”, dijo Batton. El ministerio de básquet de Richardson pudo reunirse en la iglesia central de Dallas, esta vez de una forma un poco diferente, y teniendo la devoción en un recreo en el medio. “Tuvimos una conversación muy buena acerca de Dios mientras leíamos y estudiábamos la Biblia”, dijo Batton, “Algunos de los muchachos dijeron que necesitaban estos momentos para compartir sus experiencias con otros. Algunos dijeron que la oración es lo que necesitaban”.

En 2017, Stephen Gamallo fue elegido como nuevo pastor de la iglesia de Richardson. Su amor por los jóvenes y su afición por el básquet era justo el estímulo necesario para continuar este ministerio. “Nunca había visto un ministerio como este donde la comunidad está tan involucrada” expresó Gamallo. “Los miembros de iglesia se sienten cómodos para invitar a sus amigos de la comunidad. El ambiente casual nos permite construir amistades”.

En diciembre de 2017, el grupo se mudó a la cancha de básquet que es parte del nuevo Centro de vida familiar de la iglesia Richardson. “Es lindo poder jugar cualquier día de la semana”, dijo Batton. Poder jugar en estas nuevas instalaciones ha aumentado el número de participantes. “Algunos de los jugadores de básquet incluso hablan sobre juntarse a almorzar”, añadió Gamallo, “Disfrutan de las conexiones y quieren continuar con las discusiones. Definitivamente, es un ministerio que encuentra a las personas de una forma que otros grupos no lo hacen”.

La versión original de esta historia fue publicada en el Southwestern Union Record.

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