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8 razones para estudiar y entender el libro de Apocalipsis

El Apocalipsis trae revelaciones inquietantes sobre el presente y el futuro. Entienda por qué es tan importante comprenderlo.

Por Adolfo Suárez 26 de abril de 2020

El libro de Apocalipsis desafiará su intelecto (Foto: Shutterstock)

La Biblia es un libro, y todo libro nos invita a la lectura. Y cuando se trata de lectura, hay dos enfoques posibles: leer para informarse y leer para entender.[i]

El enfoque “leer para informarse” es el más común, y el más fácil. Es lo que ocurre cuando leemos periódicos, revistas o cualquier cosa que nos sea inmediatamente inteligible, de acuerdo con nuestra capacidad y talento. Este tipo de lectura aumenta nuestro stock de información, pero es incapaz de aumentar nuestro entendimiento. ¿Por qué? Porque la lectura del nivel informativo no provoca la inquietud intelectual, ni la perplejidad intelectual, y no nos desafía a un razonamiento refinado que esté por encima de nuestra capacidad de comprensión.

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Pero el enfoque “leer para entender” es diferente. Es el tipo de lectura de algo que, en principio, no comprendemos completamente. Normalmente, esa “cosa” a ser leída es mejor o mayor que el lector. Y el lector sabe que esta lectura aumentará su comprensión, pues desafiará su intelecto. Digamos que es una comunicación entre desiguales: el contenido del libro es mayor que el lector del libro, por eso el lector aprende. Y por eso, este tipo de libro exige un mayor grado de inteligibilidad que el libro meramente informativo.

El Apocalipsis es un tipo de lectura “leer para entender”. Y, por eso, desafía nuestro intelecto, porque estamos ante un libro que es mejor y mayor que nosotros; después de todo, su autor es el propio Dios, y su alcance comenzó antes de nosotros e invade la eternidad. Además, su propósito no es informarnos, sino hacer que comprendamos algo. Y más que comprender, hacernos entender para creer, para vivir, y para dar la vida por esa creencia.

Ocho razones

Dicho esto, el estudio y la comprensión del Apocalipsis es muy importante, por lo menos por ocho razones.

1. Porque es la revelación “de” Jesucristo

De acuerdo con el teólogo Ranko Stefanovic, la frase introductoria de Apocalipsis, “de Jesucristo”, puede referirse a Cristo como quien revela (“revelación que viene de Jesucristo”), o como quien es revelado (“revelación acerca de Jesucristo”). Gramaticalmente, ambas traducciones son posibles. Sin embargo, el contexto favorece a la primera opción como el significado principal, porque Jesús recibe la revelación y la transmite a Juan.[ii]

Entonces, si la revelación viene de Jesucristo, la actitud correcta y esperada es que estudiemos este libro con dedicación y ahínco. Después de todo, ¿cómo podríamos ser negligentes con el contenido que viene del propio Dios?

2. Porque es la revelación de Jesús[iii]

O sea, si bien las visiones presentadas tienen su fuente en Jesús, también son sobre él. Él es el gran héroe del libro, la figura central. Él anda entre los candelabros (iglesias) y mantiene sus estrellas (ministros fieles) en su mano derecha (Apocalipsis 1:12, 13, 20). Solo él es capaz de “tomar el libro y de abrir sus sellos” (5:9). Él regirá “con vara de hierro a todas las naciones” (12:5).

El Apocalipsis está repleto de Jesús. Sus títulos o alusiones a él aparecen cuarenta y nueve veces en el capítulo 1; treinta y nueve veces en el capítulo 2; cuarenta y nueve veces en el capítulo 3. Él es el Creador, el Eterno, el Todopoderoso, el Dios de los cielos, el León de la tribu de Judá, la Raíz de David, el Cordero (tanto el cordero sacrificial como el Cordero conquistador), el Sol radiante y la Estrella de la mañana, el Santo. En total, aparecen por lo menos diecinueve nombres descriptivos de él dentro del libro. Llegamos a conocer más de su carácter y misión mientras estudiamos su mensaje.

De esta forma, necesitamos examinar el libro que tanto habla de Jesucristo, pues él es la figura central de toda la Sagrada Escritura, y la persona central del Apocalipsis. Sí, “en el Apocalipsis, el Dios trino revela su Palabra al lector”.[iv]

3. Porque el Apocalipsis es el ápice de la revelación divina

El libro de Apocalipsis completa y corona el canon sagrado. En él, los versículos de libros del Antiguo Testamento (AT) se reúnen en un final triunfante. Los teólogos Westcott y Hort dan una lista de más de 400 citas del AT en el Apocalipsis. Si se agregan las alusiones al AT que contiene el Apocalipsis, este número puede subir a más de 500. Y estas citas y alusiones son en su mayoría de siete libros: Éxodo, Salmos, Isaías, Jeremías, Ezequiel, Daniel y Zacarías.

El rico imaginario del Apocalipsis es extraído del AT. Hay nombres de lugares como Jerusalén, Babilonia, Éufrates. También hay nombres de objetos como el templo y sus muebles, así como personas como Balaam y Jezabel. Así, fácilmente podemos concluir que el Apocalipsis es el ápice de la revelación. Como dice Simon Kistemaster, “todo el libro de Apocalipsis vuelve nuestra atención hacia su autor principal, Dios. Él es el artista divino, el arquitecto supremo. Es un tomo divinamente elaborado, en el cual Dios demuestra su maestría”.[v] No hay duda: ¡el Apocalipsis merece ser leído y estudiado!

4. Porque proporciona avisos y promesas para la iglesia, que señalan a la victoria final

Luego, en el versículo 3 del capítulo 1, el Apocalipsis envía este mensaje fundamental: “Bienaventurado el que lee, y los que oyen las palabras de esta profecía”. Y al final del libro, Juan dice: “Yo testifico a todo aquel que oye las palabras de la profecía de este libro…” (22:18).

El apóstol Juan claramente pretendía que sus escritos fueran un mensaje profético a ser dado a las iglesias, con el propósito de iluminar su caminar. De hecho, Juan “llama a la cristiandad con las palabras: ‘quien tenga oídos para oír, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias’ (Apocalipsis 2:7, 11, 17)”.[vi] Por eso, necesitamos estudiar el Apocalipsis.

5. Porque el Apocalipsis establece la verdadera filosofía de la historia

El libro de Apocalipsis revela a Dios al control de la historia, y evidencia una filosofía de la historia que puede sintetizarse de la siguiente manera: la vida humana se mueve en dirección a la consumación de un gran objetivo, de acuerdo con los propósitos de la voluntad soberana de Dios. El ser humano puede impedir, desviar, o atrasar los planes de Dios, pero no puede destruirlos. La justicia finalmente triunfará y el mal será vencido para siempre. Y en todo este proceso, Dios está con su pueblo. Él seguirá guiando el curso de los eventos humanos y su causa finalmente triunfará.

Al lector atento le es evidente que “el libro de Apocalipsis revela a Jesucristo en su obra para perfeccionar un pueblo en la Tierra, a fin de que este refleje su carácter, y guiar a la iglesia a través de las vicisitudes de la historia rumbo al cumplimiento de su propósito eterno”.[vii] Es en este libro, de forma más clara que en el resto de la Biblia, que se revela “en el fondo, arriba, y en toda la marcha y contramarcha de los intereses humanos, pasiones y poder, la fuerza de un Dios misericordioso, para llevar a cabo en silencio y pacientemente el consejo de su propia voluntad”.[viii]

No queda duda que el lector que estudia y comprende el Apocalipsis tiene la oportunidad de vivir con otra comprensión de la vida, y con otro sentido de vida. En verdad, el verdadero sentido.

6. Porque es un libro representativo[ix]

¿Ya se dio cuenta de que el libro de Apocalipsis se vuelve más significativo cada vez que hay una crisis mundial o al menos una crisis grande? Cuando surge un problema serio que afecta a millones de personas, difícilmente alguien piensa en el majestuoso libro de Isaías o en el poético libro de los Salmos, y ni siquiera en el teológico libro de Romanos. Siempre que hay una crisis, siempre que hay destrucción y amenaza de persecución, o cuando la fe es puesta a prueba, recurrimos al Apocalipsis para fortalecer la esperanza y recordar el futuro prometedor al lado de Dios. Él tiene la propiedad de animar y motivar.

7. Porque el libro de Apocalipsis nos conduce al clímax de la narrativa bíblica

La lectura del Apocalipsis hace evidente que estamos llegando al final del viaje. Sí, en él todos los grandes temas de la revelación divina llegan a su clímax. La iglesia militante termina su caminar con gran victoria, el pecado es eliminado, la muerte desaparece, los enemigos de Dios son derrotados, el bien vence al mal y la Tierra Nueva es instaurada. Así, recomienza la eternidad y Cristo reina soberano sobre todos los poderes angelicales y humanos. ¡Ningún otro libro termina de forma tan victoriosa!

8. Porque el Apocalipsis cierra la Biblia con llave de oro

El capítulo 21 describe a la Nueva Jerusalén, con su belleza y majestad. Y el capítulo 22 presenta el río de la vida, el trono de Dios y del Cordero, el árbol de la vida. Y garantiza: “Estas palabras son fieles y verdaderas” (22:6). ¡Qué manera cautivante de concluir una narrativa! De esta forma, el Apocalipsis no es solo el último libro de la secuencia canónica de nuestra Biblia, sino que también, la conclusión necesaria y oportuna de la revelación de Dios a los seres humanos.

Realmente, el Apocalipsis es un libro precioso, pues no solamente aguarda la futura consumación de todas las cosas y el triunfo definitivo de Dios y del Cordero. Además de eso, ata los cabos sueltos de los otros sesenta y cinco libros de la Biblia. De hecho, es así como podemos comprender mejor este libro: ¡conociendo toda la Biblia! Las personas, los personajes, símbolos, eventos, números, colores y todo lo demás, casi todo eso se encuentra antes en la Palabra de Dios.

Por eso, algunos apropiadamente designaron a este libro como “la Gran Estación Central” de la Biblia, porque es donde todos los “trenes” llegan. ¿Y qué trenes son esos? Las líneas de pensamiento que comienzan en Génesis y en los siguientes libros, tales como el concepto de la redención, la nación de Israel, las naciones gentiles, la iglesia, Satanás, el adversario del pueblo de Dios, el anticristo y muchos otros.[x]

Y hay más: la Iglesia Adventista del Séptimo Día nació y se creó en las profecías apocalípticas de Daniel y Apocalipsis. En los años formativos de la historia de la Iglesia Adventista, los pioneros adventistas daban a las profecías un lugar central. Y había varias razones para eso: a) Daniel y Apocalipsis proporcionan mucho del contenido que hace a la teología adventista singular en el mundo cristiano; b) esos libros apocalípticos proporcionan el núcleo de la identidad y de la misión adventista, principalmente la convicción de que el movimiento adventista debe desempeñar un papel decisivo en la preparación del mundo para el pronto regreso de Jesús; c) el sentido apocalíptico de que Dios está al control de la historia daba la confianza para seguir, aun cuando el movimiento era aún pequeño y las dificultades eran grandes; y d) el sentido de un fin que se acerca, favorecido por el estudio de Daniel y Apocalipsis, proporcionaba la motivación para llevar este mensaje al mundo en un corto periodo de tiempo.[xi]

Por todo eso, necesitamos leer y comprender el Apocalipsis. Termino con una preciosa cita de Elena de White con respecto a la importancia crucial de estudiar Apocalipsis: “Cuando los libros de Daniel y Apocalipsis sean mejor entendidos, los creyentes tendrán una experiencia religiosa completamente distinta. Recibirán tales vislumbres de los portales abiertos del cielo que se les grabará en la mente y el corazón el carácter que todos deben desarrollar, a fin de comprender la bendición que será la recompensa de los de corazón puro”.[xii]

La mensajera del Señor está diciendo: si queremos tener una experiencia religiosa completamente diferente, debemos leer y comprender el Apocalipsis. Si queremos recibir vislumbres de los portales abiertos del cielo, debemos leer y comprender el Apocalipsis. Si queremos desarrollar adecuadamente nuestro carácter, debemos leer y comprender el Apocalipsis.

Observen que Elena de White no está hablando solo de conocimiento teórico, sino de experiencia religiosa. En otras palabras: leer y comprender el Apocalipsis altera nuestro cristianismo práctico. ¿Qué está esperando? Tome su Biblia, lea, estudie y comprenda el Apocalipsis. Después de todo, “Bienaventurado el que lee, y los que oyen las palabras de esta profecía, y guardan las cosas en ella escritas; porque el tiempo está cerca” (Apocalipsis 1:3). ¡Amén!

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Referencias

[i] Adler, Mortimer. Como ler Livros. São Paulo: É Realizações, 2010, p. 30.

[ii] Stefanovic, Ranko. La Revelación de Jesucristo: Comentario del libro del Apocalipsis (Spanish Edition) . Andrews University Press. Edição do Kindle. Posição 1504 de 15270.

[iii] Este ítem, así como el 3º, 4º y 5º están basados en “Seven Reasons for Studying the Book of Revelation”. Orley M. Berg, disponible en: https://www.ministrymagazine.org/archive/1978/01/seven-reasons-for-studying-the-book-of-revelation

[iv] Kistemaker, S. (2014). Apocalipse. (J. Hack, M. Hediger, & M. Lane, Trads.) (2a edição, p. 11). São Paulo, SP: Editora Cultura Cristã.

[v] Kistemaker, S. (2014). Apocalipse. (J. Hack, M. Hediger, & M. Lane, Trads.) (2a edição, p. 12). São Paulo, SP: Editora Cultura Cristã.

[vi] Pohl, A. (2001). Comentário Esperança, Apocalipse de João (p. 32). Curitiba: Editora Evangélica Esperança.

[vii] Nichol, Francis D. Editor. Comentário Bíblico Adventista do Sétimo Dia, volume 7. Tatuí, SP: Casa Publicadora Brasileña, 2014, p. 799.

[viii] White, Ellen G. Educação. Tatuí, SP: Casa Publicadora Brasileña, 2010, p. 173.

[ix] Los ítems 6 al 8 están fundamentados en Henry, M., & Lacueva, F. (1999). Comentario Bíblico de Matthew Henry (p. 1914–1916). 08224 TERRASSA (Barcelona): Editorial CLIE.

[x] MacDonald, W. (2004). Comentario Bíblico de William MacDonald: Antiguo Testamento y Nuevo Testamento (p. 1081). Viladecavalls (Barcelona), España: Editorial CLIE.

[xi] George W. Reid, editor. “A hermenêutica da apocalíptica bíblica”. In Compreendendo as Escrituras: Uma abordagem Adventista. Engenheiro Coelho, SP: UNASPRESS, p. 323.

[xii] White, Elena G. Testimonios para los ministros, pág. 114.


Adolfo Suárez es teólogo, educador y el rector actual del Seminario Adventista Latinoamericano de Teología (SALT).

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