La Iglesia Adventista fortalece el liderazgo evangelístico en el sur del Perú
80 líderes y 30 estudiantes de Teología vivieron una experiencia de evangelismo que unió capacitación, visitación y predicación.

Durante el día, era fortalecidos con temas sobre evangelismo, y al caer la tarde, salían a visitar hogares y compartir el mensaje de esperanza en comunidades de la región Junín; una experiencia que buscó conectar la formación con la misión.
Así se desarrolló el Evangelismo Escuela “Jesús, nuestra esperanza” – Pichanaki 2026, organizado por el departamento de Evangelismo de la Unión Peruana del Sur (UPS) y la Misión Central del Perú (MCP), que reunió a 80 participantes entre administradores, directores de evangelismo y representantes de pastores distritales de los siete campos de la UPS. También participaron 30 estudiantes del cuarto año de Teología de la Universidad Peruana Unión (UPeU).

Formación teórica y práctica
El programa combinó temas de capacitación y acciones de práctica en campo, sobre evangelismo, predicación pública, visitación misionera y movilización de la iglesia. Durante el día, los participantes recibieron herramientas y capacitación para reforzar su liderazgo; luego, las llevaron al campo de acción mediante visitas, acompañamiento a personas interesadas en estudiar la Biblia y contacto con la comunidad. Los pastores Juan Choque Fernández, Héctor Roncal Salazar y Rubén Jaimes Zubieta estuvieron a cargo de la capacitación.



Por las noches, la experiencia continuó con predicación y cosecha evangelística, también se pudieron presenciar personas entregando sus vidas a Dios mediante el bautismo. Las jornadas de campo fueron posteriormente revisadas para identificar aprendizajes y fortalecer el desempeño de los participantes.
Evangelistas para multiplicar la misión
El desafío planteado fue más allá de realizar campañas, se buscó preparar pastores capaces de movilizar a sus iglesias y formar nuevos evangelistas en sus distritos. Para los estudiantes de Teología, la experiencia representó además una oportunidad de acercarse al ministerio desde el territorio, vinculando su formación académica con el encuentro directo con las personas.


Los participantes regresaron a sus campos de origen con herramientas y experiencias para seguir fortaleciendo la misión. Evangelismo Escuela “Jesús, nuestra esperanza” no fue solamente el nombre de esta experiencia. Fue el mensaje que los participantes llevaron de las capacitaciones a los templos, y que ahora son llamados a compartir en cada comunidad de su territorio; porque la misión continúa.