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Janete Suárez

Janete Suárez

Educación familiar responsable

La importancia de la educación en el hogar en el cotidiano de la familia

¡Mi padre, mi héroe!

El padre como figura masculina tiene privilegios y responsabilidades especiales. (Foto: Shutterstock)

Doña María, de 96 años, aprecia cuando alguien se dispone a escuchar sus historias, contadas con detales y lucidez. Fue profesora desde muy joven, y aunque jubilada, hasta hace pocos años iba a la misma escuela donde trabajó para contar historias a los niños. Cuando se refiere a sus exalumnos, algunos actualmente con más de 70 años, recuerda las actividades de cuando todavía eran niños en su aula de clases y se siente orgullosa de cada uno.

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Se puede percibir que todavía hay brillo en los ojos de doña María cuando cuenta historias sobre su padre. Recuerda cuán cariñoso y atento era, y que la llamaba “mi niñita”. Un hecho que doña María no olvida es que no era ella quien sostenía la mano de su padre, sino él sostenía las suyas bien firme cubriéndolas con sus enormes manos.

Esos detalles de la vida de doña María podrían pasar desapercibidos si no fuera por el hecho de que su padre falleció en un accidente cuando ella tenía solo seis años. La convivencia con él durante esos pocos años, no solo contribuyó para el buen desarrollo emocional de doña María, sino hizo que confiara y dependiera de la misma forma del amor y cuidado diarios de Dios, el Padre eterno, durante toda su vida.

A diferencia del padre de doña María, se ha vuelto cada vez más común que los padres estén ausentes de la vida de sus hijos o dejen marcas negativas profundas, lo que produce un impacto directo en su desarrollo emocional.

El papel del padre em el desarrollo saludable del hijo

Ambos padres son fundamentales para el desarrollo saludable de los hijos; aunque distintos, la función de uno complementa la del otro. Sin embargo, el padre, como figura masculina, tiene privilegios y responsabilidades especiales. A diferencia de la madre, él es quien transmite al hijo las primeras impresiones de quién es y cómo es Dios. Al cumplir ese papel ayuda al hijo a desarrollarse física y psicológicamente saludable. Actúa como un padre que protege, ama, perdona, ayuda, enseña, corrige y que jamás abandona, aun ante los errores.

Cuando el padre falla en su papel, o está ausente, independiente de los motivos, no es solo la imagen de Dios la que termina distorsionada para el hijo. Su desarrollo emocional queda comprometido y genera baja autoestima, inseguridad, dependencia y participación en relaciones sociales fragilizadas, entre otros aspectos. En cuanto al desarrollo espiritual del hijo, el padre debe tener en mente que “los hijos son la herencia del Señor, y el plan de la redención incluye su salvación, tanto como la nuestra [1]. Por lo tanto, le cabe al padre, en colaboración con la madre, recordar constantemente que “Cristo dio un valor tan elevado a los niños que dio su vida por ellos”[2].

Beneficios de la integración del padre en la vida del hijo

En las últimas décadas, los investigadores han analizado el papel de los padres en el desarrollo infantil. Ellos han encontrado evidencias consistentes de que los hijos de padres involucrados son mucho más beneficiados y propensos a tener un buen desempeño en la escuela, en las relaciones interpersonales con los amigos, profesores y familiares.

Por otro lado, cuando el padre piensa en cumplir su papel solo al llevar a los hijos a comer afuera, comprarles cosas y mirar películas juntos, se están engañando. Estudios señalan que esos comportamientos están lejos de producir resultados significativos en la vida de los hijos. En contrapartida, la lista de beneficios para los hijos que resultan de un padre presente y participativo es más amplia en comparación a los hijos cuyos padres están ausentes o se involucran poco [3]. Se destacan los siguientes aspectos, entre otros:

– Muestran mayor competencia cognitiva

– Presentan mejor desempeño educativo

– Son mejores solucionadores de problemas

– Son más capaces de tratar situaciones extrañas

– Más curiosos en explorar conocimientos nuevos

– Poseen en promedio menos depresión

– Presentan mayor satisfacción en la vida

– Demuestran mayor capacidad de tolerar la frustración

– Son más considerados cuando se resienten con un problema

– Desarrollan una capacidad superior de adaptación

– Mejor administración de las emociones

– Presentan una mayor capacidad de tomar la iniciativa

– Tienen más autocontrol

– Demuestran menos impulsividad

– Poseen más autoestima

– Tienen más confianza y son aceptados socialmente

– Tienen mayores interacciones prosociales entre hermanos [4]  [5]

Apreciado padre, los hijos son un regalo de Dios en sus manos; y usted tiene el gran desafío de educarlos para este mundo y el mundo venidero. Recuerde: usted no está solo; colóquese en las manos de Dios, pues él puede capacitarlo para ser un padre comprometido, consciente y, sobre todo, temeroso de él. Haga su parte, y Dios hará bendecir y prosperar sus esfuerzos.


Referencias:

[1] Signs of the Times, 10 de setiembre de 1894.

[2] Signs of the Times, 3 de abril de 1901.

[3]Marsiglio, W., & Cohan M. (2008). Contextualizing father involvement and paternal influence: Sociological and qualitative themes. https://doi.org/10.1300/J002v29n02_06

[4] Sarah A., Kerry, D. (2007). Os efeitos do envolvimento do pai: um resumo das evidências da pesquisa. Disponible en:<http://www.fira.ca/cms/documents/29/Effects_of_Father_Involvement.pdf>.

[5] Lamb, M. E. (2000). The history of research on father involvement: An overview. Marriage and Family Review. https://doi.org/10.1300/J002v29n02_03

 

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