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Columna | Wilson Borba

La identificación de la iglesia remanente de la profecía bíblica – Parte I

La Iglesia Remanente es profética, pues tiene “raíces proféticas”, “identidad profética”, “mensajera profética” y “mensaje profético”.


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Lo que se necesita ahora es la oración por el pastor y su familia y no la especulación. El asunto es acompañado por las autoridades. (Foto: Shutterstock)

La Iglesia remanente es profética y visible. (Foto: Shutterstock)

El tema del remanente bíblico se encuentra en cada libro del Antiguo Testamento.[i] El Antiguo Testamento usa la palabra sherit para describir tres tipos de pueblos remanentes. Uno es el remanente sobreviviente de alguna catástrofe (2 Reyes 19:31; 25:11; 2 Crónicas 34:21; Jeremías 52:15; Ezequiel 9:8). Otro es el remanente fiel al pacto con Dios (Deuteronomio 30:1-3; 1 Reyes 19:10, 18; 2 Crónicas 30:6, 11). Y, finalmente, tenemos un remanente escatológico, en los días finales de la historia (Daniel 7:25, 27; 12:1; Apocalipsis 12:17; 14:12).[ii]

Estas características, sin embargo, pueden ser parte de un mismo remanente. Elías es un ejemplo de remanente sobreviviente, perseguido, y fiel (1 Reyes 16:29-33; 18; 19:14). Él también simboliza el remanente fiel del tiempo del fin que, en medio de la apostasía generalizada, restaura la adoración verdadera, y las instituciones divinas (1 Reyes 18:30-40; Malaquías 4:4, 5). Según Elena de White, “Dios ha conservado siempre un remanente para que le sirva”.[iii] La necesidad de la existencia del pueblo remanente de Dios es tan crucial, que “donde no hay remanente, no hay futuro”.[iv]

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Características de la iglesia remanente

La Iglesia remanente es profética y visible. Cierto día, llevé a un topógrafo a un terreno, a fin de estudiar su topografía. Él observó los marcos antiguos, que mostraban los límites del terreno. Entonces, hizo un minucioso levantamiento topográfico para ver mejor las características del terreno, y comprobar su ubicación exacta.

A propósito, las Sagradas Escrituras revelan, claramente que Dios tiene su pueblo remanente sobre la tierra. En su Palabra profética, él colocó características o marcas inconfundibles en su Iglesia Remanente, haciéndola distinta, y lo más visible posible. Como si fuese un faro para que, en la oscuridad espiritual de los últimos días, nadie sea engañado.

La Iglesia Remanente es profética, pues tiene “raíces proféticas”, “identidad profética”, “mensajera profética” y “mensaje profético”.[v] Pero, así como el topógrafo, munido de un aparato autorizado y comprobado, examinó el terreno, e hizo el levantamiento de sus características, es necesario orar por la iluminación del Espíritu Santo. Y estudiar la fidedigna Palabra de Dios, la Santa Biblia, y sus profecías, a fin de conocer las marcas inconfundibles de la Iglesia Remanente.

La línea de su historia

La Iglesia Remanente es sobreviviente, e historicista. “Apareció en el cielo una gran señal: una mujer vestida del sol, con la luna debajo de sus pies, y sobre su cabeza una corona de doce estrellas” (Apocalipsis 12:1). Esta mujer radiante es la novia pura de Cristo (Apocalipsis 12:17; 19:7, 8; 22:17). Ella “representa a los fieles de Dios de todos los tiempos, aunque la idea central en Apocalipsis 12 es el período subsecuente a la venida de Cristo”.[vi]

Así como a lo largo de la historia la iglesia sobrevivió a la persecución de Satanás, el remanente final de Dios en la tierra es un sobreviviente histórico. “Entonces el dragón se llenó de ira contra la mujer; y se fue a hacer guerra contra el resto de la descendencia de ella […]” (Apocalipsis 12:17). El pueblo de Dios del tiempo del fin es sobreviviente, porque es el “resto” de la descendencia de la Iglesia verdadera perseguida a través de los siglos. Esta palabra es la traducción del griego loipos.

Significa los que “sobraron” o “remanentes”.[vii] Sobrevive a la apostasía religiosa, y a la persecución del dragón en el tiempo del fin (Apocalipsis 14:1-5, 12). La Iglesia Remanente de la profecía bíblica es una entidad real, histórica, que debe ser identificada por el método historicista, pues, los acontecimientos en la línea del tiempo histórico reivindican la veracidad de la profecía.[viii  “Desde el inicio, los adventistas del séptimo día siguieron el método histórico de interpretación profética para explicar los símbolos y su significado. A veces, a ese abordaje se lo llama método historicista o método histórico continuo”.[ix]

Relación con Daniel y Apocalipsis

La Iglesia Remanente surgió después de 1798, como resultado de estudios integrados de Daniel y Apocalipsis. Sus raíces están en Daniel 7, 8 y Apocalipsis 10.[x] Estos capítulos integrados señalan el tiempo de su surgimiento. La profecía de Daniel 7 repite con más detalles la secuencia de reinos presentada en el capítulo 2.[xi] El león con alas es Babilonia (605-539 a.C.); el oso es Medo-Persia (539-331 a.C.); el leopardo de cuatro alas y cuatro cabezas es el imperio griego (331-168 a.C.).

El animal espantoso y terrible representa Roma imperial (168 a.C.-476 d.C.). Los diez cuernos sobre la cabeza simbolizan las tribus bárbaras, que formaron las naciones de Europa. Y el cuerno pequeño es Roma papal, que persiguió al pueblo de Dios por “un tiempo, dos tiempos y la mitad de un tiempo” o “1260 días” proféticos (Daniel 7:25; Apocalipsis 11:3; 12:6, 14; 13:5). Debe considerarse que, en las profecías apocalípticas, un día equivale a un año (Ezequiel 4:6, 7; Números 14:34).[xii]

La historia confirma que la persecución papal en Europa duró 1260 años, de 538 a 1798, cuando el general francés Berthier entró en Roma, y tomó prisionero al Papa Pio VI.[xiii] Los 2.300 días proféticos, descritos en Daniel 8:14, representan 2.300 años. Este largo período se inició en el 457 a.C., y terminó en 1844. Esta profecía indica el inicio del juicio investigador antes del advenimiento, descrito en el capítulo 7.[xiv] A su vez, en Daniel 12:4, un ser declara que este libro permanecería sellado hasta el tiempo del fin, cuando muchos lo escudriñarían, y su conocimiento se multiplicaría. El versículo 7 dice que esto ocurriría “después de un tiempo, tiempos, y mitad de un tiempo”.

Este es el mismo período de los 1260 años. Por lo tanto, ya sabemos que el tiempo del fin comenzaría después de 1798. Y que, conforme al profeta Daniel, en este tiempo: “una luz maravillosa brillaría sobre las profecías del tiempo del fin, presentadas en el libro”.[xv] En Apocalipsis 10:1, 2 el mismo ser de Daniel 12 presenta un “librito” que sería abierto en el tiempo del fin, proclamando: “que el tiempo no sería más” (vs. 6).  Este es el libro bíblico de Daniel. “El pasaje que, más que todos los otros había sido tanto la base como la columna central de la fe del advenimiento, fue: “Hasta dos mil trescientas tardes y mañanas; y el santuario será purificado (Daniel 8:14)”.[xvi] A pesar de la claridad bíblica, nuestros pioneros inicialmente no comprendieron que el Santuario a ser purificado es el que “está en el Cielo” (Apocalipsis 11:19; Hebreos 8:1, 2; 9:11, 23-24).[xvii] Aunque les haya sido “dulce” predicar la segunda venida de Cristo, sufrieron un amargo chasco, ya predicho en Apocalipsis 10:8-10.[xviii]

A su vez, Apocalipsis 12 resume la historia de la iglesia cristiana. El dragón rojo simboliza a Satanás (12:7-9). Él usó a Roma imperial para perseguir a Cristo y su iglesia en los primeros siglos (Mateo 2:13-19; 27:1, 24-26; Hechos 12:1, 2; Apocalipsis 1:9; 2:10).[xix] Después, usó durante largo tiempo a Roma papal (Daniel 7:25; Apocalipsis 13:1-7).[xx] Apocalipsis 12:6 y 14 son textos complementarios. El primero dice que el dragón persiguió a la Iglesia por 1260 días, y el último informa que fue por un tiempo, tiempos y la mitad de un tiempo.

Aquí está la clave para saber que un tiempo, tiempos y la mitad de un tiempo son 1260 días proféticos. Si se aplica el principio día por año, son 1260 años. Como ya fue mencionado, los 1260 años de persecución papal comenzaron en el año 538 y terminaron en 1798. Note que el remanente de la Iglesia aparecería después, al final de los 1260 años, o sea, después de 1798.

Goldstein afirma que esta información elimina las iglesias tradicionales descendientes de la Reforma, pues: “Los luteranos, metodistas, bautistas, bautistas del séptimo día, episcopales, presbiterianos, y congregacionalistas son demasiado antiguos para ser, en cualquier sentido corporativo, el remanente que describe Apocalipsis 12:17”.[xxi] Sin embargo, surgieron otras iglesias después de 1798. Por lo tanto, es necesario examinar más información adicional, sobre la identidad profética de la Iglesia Remanente en la sección de Apocalipsis 12-14.

Mandamientos divinos

 La Iglesia Remanente guarda los mandamientos de Dios. “Entonces el dragón se llenó de ira contra la mujer; y se fue a hacer guerra contra el resto de la descendencia de ella, los que guardan los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesucristo” (Apocalipsis 12:17). Así como Elías en Israel (1 Reyes 18:17; 19:10), este resto de sobrevivientes en medio de la apostasía mundial guarda los mandamientos de Dios, y su pacto. ¿Qué mandamientos? La palabra griega para mandamientos en Apocalipsis 12:17 es entolas. La misma usada por Jesús en Mateo 5:17-27, para mandamientos de la Ley de los Diez Mandamientos. Igualmente aparece en 1 Juan 2:4, y Apocalipsis 14:12.

Notablemente, la sección de Apocalipsis 12-14 está introducida por la apertura del lugar santísimo del Santuario celestial. Juan vio el “santuario de Dios que está en el Cielo”, y el “Arca del pacto” en él (Apocalipsis 11:19). En el AT, el arca contenía las tablas de los Diez Mandamientos (Éxodo 25:21; 30:6; Deuteronomio 10:1-5; 1 Reyes 8:9; 2 Crónicas 5:10; Hebreos 9:4). Después del final de la sección, en Apocalipsis 15:5, también dice: “fue abierto en el cielo el templo del tabernáculo del testimonio”. La expresión “testimonio” se refiere a la Ley de los Diez Mandamientos (Éxodo 31:18).[xxii] Esta es la original, la misma ley dada a Moisés en tablas de piedra.[xxiii] Se la llama “Su pacto” (Deuteronomio 4:13). En el nuevo pacto, el Señor la escribe en la mente y corazón de su pueblo (Jeremías 31:31-34).

La Ley de los Diez Mandamientos incluye la observancia del séptimo día, “el sábado del Señor tu Dios” (Éxodo 20:10). “El hecho de que el ángel enfatice la adoración a Dios como Creador del Cielo y de la Tierra (Apocalipsis 14:7), señala específicamente al descuidado cuarto mandamiento de la ley de Dios, el precepto del sábado del séptimo día (Éxo. 20:8-11)”.[xxiv] La Iglesia Remanente repara las roturas en la Ley de Dios hechas por el papado, y restaura la observancia del sábado (Daniel 7:25; Isaías 56:2-8; 58:12-14; Malaquías 4:4). “En el tiempo del fin, ha de ser restaurada toda institución divina. Debe repararse la brecha, o portillo, que se hizo en la ley cuando los hombres cambiaron el día de reposo. El pueblo remanente de Dios, los que se destacan delante del mundo como reformadores, deben demostrar que la ley de Dios es el fundamento de toda reforma permanente, y que el sábado del cuarto mandamiento debe subsistir como monumento de la creación y recuerdo constante del poder de Dios”.[xxv]

Para Goldstein: “Muchas corporaciones religiosas, como los pentecostales, los mormones, los testigos de Jehová, y otros, surgieron después del período de los 1260 años, pero casi todos rechazan el cuarto mandamiento, ya sea por no guardar ningún día, o por guardar el día equivocado”.[xxvi] Sin embargo, no basta guardar solo algunos de los mandamientos de la Ley de Dios (Santiago 2:10). El “resto de su descendencia” (Apocalipsis 12:17), además de surgir después del final del siglo XVIII y comienzo del siglo XIX, tiene que ser también un observador del séptimo día, el sábado”.[xxvii] En el próximo artículo, veremos más marcas de la Iglesia Remanente. Nos vemos en el próximo artículo.


Referencias:

[i]Hans K. LaRondelle, “O Remanescente e as Três Mensagens Angélicas”, em Tratado de teología adventista del séptimo día, editado en inglés por Raoul Dederen, 1ª ed. (Tatuí, SP: Casa Publicadora Brasileira, 2011), p. 968.

[ii]Ibíd., p. 968-969. Ranko Stefanovic, Plain Revelation, (Berrien Springs, MI: Andrews University Press, 2013), p. 146. Gerhard F. Hasel hizo los estudios más exhaustivos sobre el remanente de Dios en el AT. Ver: The Remnant: History and Theology of the Remnant Idea from Genesis to Isaiah, 3ª ed. (Berrien Springs, MI: Andrews University Press, 1980).

[iii]Elena de White, Patriarcas y profetas. (Bs. As., ACES), p. 117.

[iv]Rolf Rendtorff citado por Tarsee Li, “El remanente en el Antiguo Testamento”, en Ángel M. Rodríguez, ed. El remanente: el enfoque adventista, 1ª ed. (Florida: Asociación Publicadora Interamericana, 2013), p. 2.

[v]El Dr. Amin Rodor, escribió un folleto titulado “O Remanescente e os Dissidentes”. Este material inédito, de 39 páginas ha servido a los campos de la DSA. ver: p. 4, 5.

[vi]William G. Johnsson, “La victoria escatológica de los santos sobre las fuerzas del mal”, em Simposio sobre apocalipsis-II, editado por Frank B. Hoolbrook (Doral, FL: Asociación Publicadora Interamericana, 2011), p. 21.

[vii]Nisto cremos, 10ª ed. (Tatuí, SP: Casa Publicadora Brasileira, 2018), p. 215.

[viii]José Carlos Ramos, Mensagem de Deus, 1ª ed. (Tatuí, SP: Casa Publicadora Brasileira, 2012), 29-36.

[ix]“Elena de White y la interpretación de Daniel y Apocalipsis” en Revista Parousía (segundo semestre 2000), p. 67.

[x]Para un estudio de las raíces de la Iglesia remanente en la profecía bíblica: Elena de White, El gran conflicto, 43ª ed. (Tatuí, SP: Casa Publicadora Brasileira, 2013), p. 317-432; George Knight, Uma igreja mundial, 1ª ed. (Tatuí, SP: Casa Publicadora Brasileira, 2013).

[xi]El principio de la repetición de una profecía apocalíptica agregando detalles es denominado principio “recapitulacionista”, o “paralelismo progresivo”. Arthur J. Ferch, “Autoria, Teologia e Propósito de Daniel”, em Estudos sobre Daniel, editado por Frank B. Holbrook, 1ª ed. (Engenheiro Coelho, SP: Unaspress, 2009), v. 2, p. 33.

[xii]Para un estudio del uso del principio bíblico día por año, ver: Alberto R. Timm, “Simbolização em miniatura e o princípio ‘dia-ano’ de interpretação profética, Revista Parousia, (2º semestre-2004), p. 33-46. William H. Shea, Estudos selecionados em interpretação profética, 2ª ed. (Engenheiro Coelho, SP: Imprensa Universitária Adventista, 2012), p. 73-11; C. Mervyn Maxwell, Uma nova era segundo as profecias de Daniel, 2ª ed. (Tatuí, SP: Casa Publicadora Brasileira, 2011), p. 129. Questões sobre doutrina, 1ª ed. (Tatuí, SP: Casa Publicadora Brasileira, 2009), 231-234.

[xiii]Maxwell, Uma nova era segundo as profecias de Daniel, 336, 337; Alberto R. Timm, “A importância das datas 508 e 538 d.C. para a supremacia papal”, Revista Parousia, nº 1 (2005), p. 7-18.

[xiv]Para estudiar la profecía de las 2300 tardes y mañanas de Daniel 8:14, y la precisión de las fechas 457 a. C. y 1844, ver:  Clifford Godstein, 1844, 3ª ed. (Tatuí, SP: Casa Publicadora Brasileira, 2000); Maxwell, Uma nova era segundo as profecias de Daniel, p. 243-248; Heanderson Hermes Leite Pereira Velten e Juarez Rodrigues de Oliveira, A astronomia e a glória do adventismo, 1ª ed. (Vitória, ES: Editora Luz do Mundo, 2018); https://noticiasadventistas.org/pt/coluna/wilson-borba/22-de-outubro-de-1844.

[xv]Maxwell, Uma nova era segundo as profecias de Daniel, p.317.

[xvi]Elena de White, El gran conflicto, p. 405.

[xvii]Para un estudio teológico sobre la purificación del Santuario celestial ver: Ángel Manuel Rodríguez, “Santuario”, en Tratado de teologia adventista do sétimo dia, p. 421-466.

[xviii]Richard W. Schwarz e Floyd Greenleaf, 2ª ed. (Engenheiro Coelho, SP: Unaspress, 2016), 43-75; C. Mervyn Maxwell, História do adventismo, 1ª ed. (Santo André, SP: Casa Publicadora Brasileira, 1982), 29-67.

[xix]Para un estudio más detenido sobre la persecución generalizada y violenta de los cristianos bajo el Imperio Romano vea: Earle E. Cairns, O cristianismo através dos séculos, 3ª ed. (São Paulo: Sociedade Religiosa Edições Vida Nova, 2008), p. 73-97.

[xx]Elena de White, El gran conflicto, p. 49-288.

[xxi]Clifford Goldstein, El remanente: ¿realidad bíblica o ilusión sin base?, 1ª ed. (Buenos Aires: Asociación Casa Editora Sudamericana, 1994), p. 68.

[xxii]Ver: Ángel Manuel Rodríguez, “El Decálogo en el Apocalipsis”, Revista Adventista, (febrero-2021), p. 32.

[xxiii]Elena de White, El gran conflicto, 430, 431.

[xxiv]Tratado de teología adventista del séptimo día, p. 969.

[xxv]Elena de White, Profetas y reyes, p. 501.

[xxvi]Goldstein, El remanente: ¿realidad bíblica o ilusión sin base?, p. 70.

[xxvii]Ibíd. Emilson dos Reis, Renato Groger e Rodrigo Follis (orgs.), Doutrina do sábado: fundamentos, 1ª ed. (Engenheiro Coelho, SP, Unaspress, 2012), v. 1; https://noticias.adventistas.org/pt/coluna/wilson-borba/santificando-o-sabado-no-caminho-para-canaa/

 

 

Wilson Borba

Wilson Borba

Sola Escritura

Las doctrinas bíblicas explicadas de manera simpe y práctica para la vida cristiana

Bachiller en Teología, con maestría y doctorado en la misma área por el Centro Universitario Adventista de Sao Paulo (Unasp). Fue profesor y director del Seminario Adventista en Ecuador, y hoy es docente y director del Seminario Adventista Latinoamericano de Teología (SALT) de la Faculdade Adventista da Amazônia (Faama), en Brasil.