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Cinco años de misión compartida: miembros voluntarios y pastores destacan la visión y compromiso de la Iglesia en Sudamérica 

Representantes locales concluyen ciclo quinquenal de participación en la Junta Directiva de la División Sudamericana, destacando la seriedad y visión de la Iglesia.


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Grupo de miembros voluntarios y pastores distritales que participaron de las decisiones de la Iglesia Adventista en Sudamérica los últimos 5 años. (Foto: Gustavo Leighton)

El Concilio Quinquenal de la División Sudamericana (DSA), sede administrativa de la Iglesia Adventista para ocho países de la región, marcó el cierre de un periodo de cinco años en el que miembros voluntarios y pastores distritales fueron parte activa de las votaciones, decisiones y proyecciones estratégicas de la Iglesia Adventista en Sudamérica.  

Durante este ciclo, su participación no solo aportó diversidad de voces, sino que abrió una ventana estratégica para acercar la realidad de la iglesia local a una mesa donde se toman decisiones que impactan a los países de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Ecuador, Paraguay, Perú y Uruguay.  

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Esta presencia fortaleció la comprensión de cómo la iglesia trabaja, planifica y ejecuta su misión a gran escala, y garantizó que las percepciones y desafíos de la iglesia local llegaran directamente al nivel donde se definen inversiones, lineamientos y prioridades misioneras. 

En total, participaron 16 pastores distritales y 16 miembros voluntarios de distintos países del territorio. Aunque cada uno llegó con una realidad distinta, todos coincidieron en un punto clave: vivir de cerca el funcionamiento de la Iglesia a nivel sudamericano es una experiencia transformadora. Ver la seriedad, el rigor organizacional y la responsabilidad espiritual con que se toman las decisiones impacta, inspira y, sobre todo, renueva el sentido de misión. 

Testimonios que reflejan el impacto del quinquenio 

El pastor Jorge Peduti, distrital de la Unión Central Brasileña, una región administrativa de la Iglesia Adventista, destacó su participación como un privilegio que enriqueció su vida personal, su ministerio y el trabajo en su iglesia local. “Pude ver cómo la Iglesia cuida la misión en cada detalle. Sabía que era organizada, pero al participar de los concilios entendí cuán amplio y profundo es el trabajo. Muchas de las lecciones aprendidas ya las estoy aplicando en mi distrito y compartiendo con mis colegas pastores”, señaló. 

Jemima Franco, miembro voluntaria de la Unión Sur Brasileña, subrayó que estos cinco años reforzaron su confianza en la estructura misionera adventista y en el rol de las nuevas generaciones. “Me alegró ver cómo la Iglesia planifica cada paso para expandir el evangelio. También creo que, como nuevas generaciones, no vinimos al mundo para agradar, sino para impactar vidas. Estoy agradecida porque pude ver estrategias que realmente impulsan la misión en Sudamérica. La Iglesia está caminando y seguirá caminando hasta que Cristo vuelva”, afirmó. 

Lilian Karina Benites, también miembro voluntaria, pero de la Unión Paraguaya, enfatizó que su participación le permitió comprender de manera más profunda cómo se administra la Iglesia tanto a nivel sudamericano como global, fortaleciendo su liderazgo local. “Aprendí mucho sobre el funcionamiento de la Iglesia, especialmente para mi labor con niños y aventureros. Todo lo vivido aquí pude aplicarlo en mi iglesia y compartirlo con mis líderes. Fue una experiencia realmente nutritiva para mi crecimiento”, comentó. 

El pastor Rodrigo Fon, distrital de la Unión Argentina, resaltó la visión misionera que percibió durante el quinquenio y el impacto que tendrá en su trabajo local. “Ha sido una bendición. Veo una Iglesia fuerte, enfocada en predicar el amor de Cristo y atenta incluso a los pequeños detalles. Me llevo la unidad, la planificación y el desafío de implementar los cuatro énfasis en mi iglesia local. Lo que antes parecía lejano, ahora sé cómo acercarlo a mi comunidad”, concluyó. 

La participación del grupo permitió que las percepciones y desafíos de la iglesia local estuvieran representados en las reuniones administrativas sudamericanas. (Foto: Gustavo Leighton)

Representación que fortalece la misión y consolida la visión estratégica 

El secretario ejecutivo de la Iglesia Adventista para los ocho países que conforman la División Sudamericana, pastor Edward Heidinger, destacó la relevancia de la participación de los miembros voluntarios en las reuniones administrativas y de planificación realizadas durante el quinquenio, subrayando su impacto directo en el cumplimiento de la misión. 

“La participación de ellos en la misión tiene dos efectos”, explicó. “El primero es que contribuyen significativamente a los diálogos, ya que aportan una perspectiva clara sobre las necesidades de la iglesia local. Esto es muy valioso para nosotros, porque muchas veces estamos lejos de esa realidad. Todo lo que planificamos y promovemos para que ocurra en la línea de frente debe estar alineado con las circunstancias y desafíos que ellos viven. Cuando llegan y expresan sus inquietudes, enriquecen enormemente nuestro diálogo”. 

El pastor Heidinger añadió que el impacto también se da en sentido inverso. “Cuando regresan a sus iglesias, llevan consigo inspiración, información y proyectos. Así, se convierten en multiplicadores de la visión que tenemos como Iglesia en Sudamérica y en influenciadores de esa visión dentro de sus comunidades locales”, destacó. 

Finalmente, resaltó que esta dinámica de doble vía fortalece la misión en todos los niveles. “Su participación es muy valiosa aquí, porque enriquecen la planificación y el diálogo, y allá, en la línea de frente, porque impulsan la visión y la misión de la Iglesia”, concluyó. 

Un periodo que refuerza la representatividad de la iglesia local 

Este quinquenio destacó la importancia de acercar la iglesia local a un espacio donde se toman decisiones para toda Sudamérica, asegurando que su voz y voto estuvieran realmente presentes en el proceso. 

El trabajo y la experiencia acumulada por este grupo seguirán aportando valor en sus regiones, mientras la División Sudamericana se prepara para integrar a un nuevo equipo que continuará fortaleciendo la representatividad y el cumplimiento de la misión en los ocho países sudamericanos. 

Concilio Quinquenal

Cada cinco años, la División Sudamericana de la Iglesia Adventista del Séptimo Día realiza el Concilio Quinquenal. En esta reunión se aprueban votos que impactan directamente en las iglesias locales. Además, se realizan los nombramientos de gran parte del liderazgo sudamericano.

El Concilio Quinquenal se lleva a cabo siempre en el mismo año en que se realiza el Congreso de la Asociación General, un encuentro mundial que reúne representantes de más de 200 países. Para conocer la estructura administrativa de la denominación, haz clic aquí.


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