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Bienestar emocional: es posible alcanzarlo

Una mente saludable está relacionada a la reacción ante las exigencias de la vida y la gestión de emociones, ideas y ambiciones.

El Día Mundial de la Salud Mental se celebra el 10 de octubre (Foto: Shutterstock)

Brasilia, Brasil…[ASN] Débora es una joven gerente de una red de hoteles. A los 27 años, ella tiene bajo su responsabilidad varias atribuciones, algunos centenares de empleados y obreros, y otros centenares de clientes. Su rutina de trabajo está repleta de reuniones, correos electrónicos y llamadas telefónicas, viajes y demandas de última hora para resolver. Además de eso, Débora también es madre de dos niños, y se siente frustrada como tal por no lograr darles la atención que le gustaría. Y como si fuera poco, tiene que luchar con traumas profundos de la infancia, y una relación tensa y frágil con su padre, con quien tuvo desacuerdos hace algunos años.

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Tal vez se haya identificado, en algún grado, con Débora. Ella, a pesar de ser un personaje ficticio, representa un perfil muy común de personas cuya rutina frenética reúne aspectos personales, familiares, físicos, sociales y profesionales. En este contexto, mantener la mente sana en todas sus potencialidades es un verdadero desafío.

Salud mental

Muchas personas asocian la salud mental a la ausencia de enfermedades mentales. Pero, “para mucho más, una mente saludable está relacionada a la forma como un individuo reacciona a las exigencias de la vida y al modo de gestionar y armonizar sus emociones, capacidades, ideas y ambiciones”, confirma la psicóloga Sarah Nunes.

Ella menciona algunas actitudes que pueden ayudar a tener una mente saludable:

  • Tener autocontrol y expresividad emocional.
  • Entender que los momentos malos y difíciles son inevitables, y reaccionar a ellos de forma positiva y resiliente.
  • Estar bien consigo mismo y con los otros.
  • Desarrollar buenas amistades y relaciones.
  • Ser empático.
  • Reconocer y aceptar sus límites, y buscar ayuda cuando sea necesario.
  • Adoptar hábitos saludables, como sueño regular, alimentación equilibrada y ejercicios físicos regulares.
  • No hacer uso de alcohol, cigarrillo, drogas y medicamentos sin prescripción médica.
  • Garantizar tiempo dentro de la rutina para el ocio y la convivencia con los amigos y familia.
  • Confiar en el cuidado de Dios.

El doctor Julián Melgosa, psicólogo, escritor y profesor universitario, afirma en su libro El poder de la Esperanza, que muchos hechos, emociones y hasta enfermedades tienen origen en los pensamientos, por lo tanto, es necesario tener control sobre ellos. En una entrevista al portal de ASN, él comentó sobre el tema:

  1. ¿Hay relación entre la salud física y la salud mental?

“Sí, ¡mucha! Cualquier enfermedad física, invariablemente afectará el estado mental y emocional. Por ejemplo, investigaciones muestran que ser diagnosticado con cáncer u otra enfermedad grave pone a la persona en mayor riesgo de desarrollar síntomas de depresión. Lo inverso también ocurre: el inicio de un trastorno mental puede causar enfermedades físicas. Por ejemplo, el comportamiento obsesivo compulsivo interfiere en el sueño y en la alimentación. Si esa interferencia fuese continúa, la falta de descanso y nutrición resultará en defensas más bajas y en la alta probabilidad de desarrollar enfermedades físicas”.

  1. ¿Estrés, depresión y ansiedad son lo mismo y pueden ser tratados de la misma forma?

“Clínicamente, son trastornos diferentes, y son analizados separadamente para que se aplique el tratamiento correcto. Sin embargo, los trastornos mentales, muchas veces, comparten síntomas. Una persona afectada por el estrés, otra por la ansiedad y otra por la depresión pueden experimentar síntomas semejantes, pero también tendrán síntomas únicos en su desorden específico. Inquietud, insomnio, y negativismo, por ejemplo, pueden presentarse en los tres casos. En el tratamiento, también, la misma estrategia general puede funcionar para varias enfermedades mentales”.

  1. ¿Cuál es la importancia de realizar el tratamiento correcto para la depresión, estrés y ansiedad?

“Es tan importante como buscar un tratamiento certero para la diabetes o una enfermedad cardíaca. Alguien con síntomas de depresión (tristeza constante, falta de energía, problemas de sueño y apetito, alteraciones de movimiento, desesperanza, baja autoestima, etc.) debe buscar un psiquiatra para ser diagnosticado y encontrar el tratamiento correcto, que será diferente de la ansiedad o del estrés, aunque haya algunas acciones y estrategias en común”.

  1. ¿Existe una fórmula para tener una salud mental saludable? ¿O eso varía de acuerdo con la persona y las circunstancias?

“Sí, en ambos casos. La manera como actuamos, pensamos y nos relacionamos con los otros tiene mucho que ver con nuestra salud. Las personas pueden prevenir y curar enfermedades mentales y emocionales adoptando estrategias psicológicas y comportamentales; teniendo actitudes ciertas y relacionándose positivamente con otras personas. No podemos olvidar, claro, que algunas personas son, naturalmente, más propensas a estar mental o emocionalmente desequilibradas, muchas veces debido a la genética. Además de eso, individuos que viven en ciertas circunstancias (como pobreza extrema, abuso, guerra, familia disfuncional…) son más propensos a desarrollar trastornos mentales que aquellos que viven en circunstancias normales”.

  1. ¿Una mente destruida puede ser restaurada a un estado saludable?

“Sí, este es el objetivo y el desafío de la psiquiatría clínica, del aconsejamiento y de otras profesiones en torno a la salud mental, que trabajan para restaurar la salud de las personas afectadas por enfermedades mentales. Es importante tener esperanza y ser positivo para la cura. Jesús solía preguntar: ‘¿Crees?’ Y entonces, curaba. Nunca debemos olvidar que Dios tiene todo el poder para restaurar una mente quebrantada por la salud. La religión está emergiendo en el campo de la salud mental como un factor muy importante, y nosotros, cristianos, necesitamos hablar más de eso, incentivar a las personas a orar más, a depender más de Dios y a vivir siguiendo el ejemplo de Jesús. Y cuando surjan problemas, buscar a Dios, con fe en su poder, pero sin dejar de usar los recursos que la ciencia y los especialistas nos traen”. [Equipo ASN, Vanessa Arba]

 

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