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Alimento solidario está trasformando vidas en Vietnan

Un proyecto de esperanza para las grandes ciudades previsto que concluyera en 2014 encuentra nueva vida.


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Personas terminando una comida en la Iglesia Adventista del Séptimo Día Phu Nhuan en la Ciudad de Ho Chi Minh, Vietnam. (Fotos: Misión Vietnamita).

Hanói, Vietnan...[ASN] Los líderes adventistas del séptimo día en Vietnam enfrentaron un dilema en 2014 cuando una campaña de evangelización de un año de duración, parte de Esperanza para las grandes ciudades, terminó y tenían algunos fondos excedentes.

El presidente de la iglesia a nivel mundial, Ted N.C. Wilson, que bautizó a 35 personas en la Ciudad de Ho Chi Minh durante la campaña, sugirió que el dinero se usara para ayudar a los necesitados.

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El resultado: una comida semanal gratuita que es tan bien conocida que cada taxista de la Ciudad de Ho Chi Minh, una ciudad de 8,5 millones de personas, la conoce, dijeron los líderes de iglesia. Tres personas que vinieron por comidas han sido bautizadas.

La Misión Vietnamita de la Iglesia Adventista dijo en una declaración: “Nuestro programa de comidas está haciendo un gran impacto en la comunidad. Hoy en día, si ustedes piden un taxi y preguntan por la Comida Comunitaria Phu Nhuan, todo taxista local sabrá a dónde ir”.

La Iglesia Adventista del Séptimo Día Phu Nhuan sirve comidas calientes a una multitud desbordante de niños, estudiantes, jubilados, desempleados y sin techo cada jueves de 11 a.m. a 12:30 p.m. Los feligreses preparan unas 200 comidas por semana a un costo de 4 millones de dongs vietnamitas (U.S. $180). Una comida típica consiste de arroz, tofu frito, porotos, sopa de calabaza, tomates y bananas.

La Misión Vietnamita dijo: “Esta es una actividad eficaz y práctica que provee alimento, hospitalidad y el amor de Dios a personas de todas las edades, medios y necesidades. Trabajamos duro para proveer un lugar hospitalario donde la gente pueda disfrutar una comida saludable servida con dignidad y respeto”.

En semanas recientes, a la iglesia se le agotó la comida porque no pudo hacer frente a la multitud creciente.

“Los miembros de iglesia están muy entusiasmados y son voluntarios regulares en este proyecto”, dijo Jannie Bekker, que visitó Vietnam la semana pasada en su rol de asistente del presidente de la Unión Sudeste Asiática, cuyo territorio incluye Vietnam. “Alumnos no adventistas de la universidad también vienen a ayudar”.

Las autoridades de la Ciudad de Ho Chi Minh han recibido bien la obra en la Iglesia Adventista del Séptimo Día Phu Nhuan (también conocida como Iglesia Adventista Vietnamita del Centro)  y su impacto en la comunidad.

Forma de Compartir de Jesús

Los líderes de iglesia vietnamitas expresaron su alegría de que las comidas estén satisfaciendo una necesidad local y señalando a Jesús a la gente.

La Misión Vietnamita, en una declaración, expresó: “¿Por qué existimos? Con el propósito de presentar a Jesucristo a la gente y recibirlos en la vida de la iglesia. Les damos tarjetas de invitación a nuestros eventos en la iglesia como las reuniones evangelísticas y del Día del Padre. Por este servicio comunitario tres personas hicieron estudios bíblicos y fueron bautizadas en la iglesia Phu Nhuan”.

La Iglesia Adventista, que sólo recibió permiso del gobierno para reanudar su obra en 2008, tiene 12.000 miembros y 15 iglesias en Vietnam, según las últimas cifras de Archivos, Estadísticas e Investigación de la iglesia mundial. Alrededor del 80 por ciento de la población del país sudasiático de 93 millones no está afiliado a ninguna religión, mientras que 10 por ciento es budista y menos de 1 por ciento es protestante.

La campaña de evangelización de 2014 fue parte de una iniciativa de la iglesia llamada Esperanza para las grandes ciudades, que busca esparcir el evangelio en las ciudades más grandes del mundo. En abril de 2014, al final de la campaña, Wilson habló durante tres días en reuniones evangelísticas de cosecha en la iglesia de Phu Nhuan. Su visita fue la primera de un presidente de la Iglesia Adventista a Vietnam y marcó la primera vez que se le permitió hablar a un extranjero en una reunión evangelística adventista desde 1975.

Wilson aplaudió el programa de comida de la iglesia de Phu Nhuan.

Dijo por correo electrónico: “¡Alabado sea Dios por las almas que fueron tocadas y ganadas por seguir el método de Cristo para alcanzar a la gente!”.

Seguir el Método de Cristo

El método de Cristo está resumido en Mateo 9:35-38, que dice: “Recorría Jesús todas las ciudades y aldeas, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo. Y al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas; porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor. Entonces dijo a sus discípulos: A la verdad la mies es mucha, mas los obreros pocos. Rogad, pues, al Señor de la mies, que envíe obreros a su mies”.

Este es un ejemplo para trabajar en las ciudades que debe ser recordado por cada adventista dijo E. Douglas Venn, que supervisa la iniciativa Esperanza para las grandes ciudades como director de Centros Urbanos de Misión Global en la sede de la iglesia adventista a nivel mundial.

Venn señaló: “Trabajando juntos, todos pueden hacer una contribución significativa por medio de su compromiso con la obra continua en las ciudades”.

En Vietnam, los líderes de iglesia dijeron que el programa de comidas fue motivado especialmente por Mateo 25:35, donde Jesús dijo: “Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis”.

Ellos dijeron: “Cuando alimentas a los demás, estás alimentando a Cristo. Estamos muy agradecidos porque Dios tiene muchas formas de llamar a sus almas perdidas”. [Equipo Adventist Mission, Andrew McChesney]