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Nuevo libro arroja nueva luz acerca de Elena White en Australia

El libro relata las historias en la vida de una persona sumergida en las profundidades del amor de Dios.

Dwain Esmond, del Patrimonio Elena G. White, en la presentación de Stories from Sunnyside (Historias de Sunnyside) (Signs Publishing, 2017), en “Sunnyside”, con la autora Marian de Berg. Imagen por Brenton Stacey, Adventist Record

Maryland, EE.UU…[ASN] Un nuevo libro acerca de la vida en Australia de la pionera adventista del séptimo día, revela nueva información, no acerca de su teología, sino de su ministerio práctico. Este volumen muestra la positiva diferencia que la fe de la cofundadora de la iglesia marcó en su comunidad.

Marian de Berg utilizó fuentes de primera mano —cartas, mayormente— al escribir Stories from Sunnyside: Ellen White in Australia 1891-1900 (Historias de Sunnyside: Elena G. White en Australia 1891-1900). Las fuentes son familiares. La autora de Berg presta sus servicios como asistente administrativa del Centro de Investigaciones Adventista del Séptimo Día Elena G. White, papel que ha desempeñado durante 29 años. Sin embargo, nunca pensó en usar tales fuentes como material de investigación para un libro, hasta que la desafiaron a lo anterior su esposo Kevin y su compañero de trabajo, John Skrzypaszek, el director del centro de investigación.

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Cuando el centro comenzó a administrar la casa de Elena G. White en Australia (conocida como Sunnyside) “me sentí presionada tanto en mi hogar como en mi trabajo”, dijo la autora de Berg, durante la presentación del libro en la histórica casa situada en Cooranbong, el 1 de octubre del presente. “Así que pensé: Está bien, necesito hacer algo al respecto. Necesito hacer que nuestros guías voluntarios cuenten más historias. Pensé que la mejor forma de hacer esto era compilar las historias proporcionadas por ellos”.

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La autora de Berg describe a Elena G. White, una prolífica escritora quien los adventistas creen que ejerció el don espiritual de profecía, como “un Mateo 25 viviente”. Relata una historia en la que la Sra. White le lleva comida saludable a una familia enferma, la cual se negó a tomarla, insistiendo en que la Sra. White se la diera a otra familia. Así que Elena G. White le dijo a la familia que tomaran varias gallinas de su propiedad y prepararan con ellas caldo de pollo. Se refirió a esta familia en una de sus cartas, escribiendo que teníamos que “encontrarnos con las personas en el punto en donde ellas se encuentran”.

Stories from Sunnyside no provee un marco explicativo de la función profética de Elena G. White, ni un acta teológica para debate argumental”, escribe el director Skrzypaszek en el prólogo del libro. “Relata más bien las historias en la vida de una persona sumergida en las profundidades del amor de Dios”. Las historias incluidas en esta obra son sencillas, pero “están ligadas a la experiencia humana, a la historia de nuestra herencia”, escribe el director Skrzypaszek. “Traen a la mente las imágenes de una persona que pudo traducir a la experiencia cristiana práctica, el gran amor de Dios . . . . [Stories from Sunnyside ] no es simplemente otro libro, sino una serie de narraciones de inspiración para la vida, que nos desafían a tomar un paso decisivo; no solamente a leer la historia, sino a hacer nuestras tales imágenes”.

El editor Nathan Brown, quien es editor de publicaciones de Signs Publishing, considera el ministerio de Elena G. White en Australia —viajes, discursos, fundación de instituciones e iglesias y sus escritos— como lo más maduro y enfocado en Jesús”. Pero el libro revela también su maduro carácter personal, su vida familiar. Su cuidado y atención por los demás y su pasión por el crecimiento de la iglesia que había ayudado a fundar. Su atención enfocada en Jesús (escribió el comentario devocional acerca de su vida, llamado El Deseado de todas las Gentesmientras se encontraba en Australia), “cambió la vida de las personas que se pusieron en contacto con ella”.

Elena G. White vivió en “Sunnyside” durante un periodo de depresión en las colonias del Este de Australia. Cuidó de personas que estaban de paso, proporcionándoles pequeños trabajos, alimentándolas y mandándolas con una barra de pan y un frasco de mermelada al proseguir su camino. Apartó también terreno en lo que es actualmente la propiedad de Avondale, asignando pequeñas parcelas a adventistas que habían perdido su empleo. La semana de seis días de labor les causó problemas a los observadores del sábado. “Su vida en este lugar fue de tanta bendición y de tanto gozo para tantas y tantas personas. Yo solamente quise darlo a conocer y permitir que ustedes puedan leer al respecto”, dijo la autora Berg durante la presentación.

Ella continúa hablándonos

El director asociado del Patrimonio Elena G. White, Dwain Esmond, agradece que la autora lo haya hecho. Al visitar Australia, procedente de los Estados Unidos, al tiempo de la presentación del libro, habló de su papel en cuanto a atender los desafíos teológicos respecto a Elena G. White. “Estamos mucho tiempo en el combate”, dijo, así que es bueno leer acerca de “aquellos espacios en su vida en los que vivió y practicó la fe y en donde hubo personas tocadas y motivadas por la práctica de su fe”. Y añadió que es también muy bueno “el que una mujer escriba acerca de una mujer”.

Para Dwain Esmond, su parte favorita del libro se encuentra al mismo final: Los recuerdos de otros que vivieron en Sunnyside o cuyas familias vivieron ahí. Esos “tizones encendidos de fe” le hacen recordar Hebreos 11:4, el pasaje bíblico que refiere la historia de Caín y Abel. Caín mata a su hermano Abel después de que Dios mira más favorablemente la ofrenda de Abel. “El versículo termina diciendo: ‘A pesar de estar muerto, habla todavía’. Eso mismo sucede con Elena G. White. Aunque ya no vive, sigue todavía hablando. Y su vida, y su ministerio y su herencia, como se ejemplifica en este estupendo libro, continúa impresionando vidas y motivando a la gente a seguir a nuestro Señor Jesucristo”. [Equipo Adventist Review and Adventist Record, Brenton Stacey]

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