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Wilson Borba

Wilson Borba

Sola Escritura

Las doctrinas bíblicas explicadas de manera simpe y práctica para la vida cristiana

El caballo de Troya de la contrarreforma

El preterismo y el futurismo son sistemas inventados por los católicos romanos en la contrareforma para combatir las opiniones protestantes. (Foto: Shutterstock)]

Según la narrativa de La Odisea de Homero, después de una larga guerra contra la ciudad fortificada de Troya, los griegos, de forma engañosa, dramatizaron una aceptación de la derrota y, como homenaje, ofrecieron a los troyanos un gigantesco caballo de madera, hueco. En medio de la gran fiesta y borrachera, los troyanos introdujeron el “regalo griego” en la ciudad. Por la noche, mientras dormían, los soldados griegos salieron del caballo y facilitaron la entrada de su ejército, que, finalmente, saqueó y destruyó la ciudad.[i]

El propósito de este artículo es presentar algunos principios fundamentales del método historicista de interpretación y hacer una advertencia sobre el “caballo de Troya” de la contrarreforma, infiltrado en el protestantismo.

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El historicismo, el método de interpretación histórico-gramatical, es también conocido como el “sistema protestante”[ii], pues fue adoptado por los reformadores del siglo XVI. Por su coherente “visión histórica continua”[iii] en busca del cumplimiento de las profecías, él es “el más histórico de la línea histórica de interpretación profética”.[iv] Según este método, el “Apocalipsis tiene sus raíces en el libro de Daniel, que lidia con periodos secuenciales de la historia”.[v]

A continuación, algunos principios fundamentales del historicismo:

  • Sola Scriptura. Apunta a la suficiencia y primacía de la Biblia. “Ella es suficiente para dotarnos de sabiduría que lleva a la salvación (2 Tim. 3:15). Es el estándar por el cual toda doctrina y experiencia deben ser probadas (Isa. 8:20; Juan. 17:17; 2 Tim. 3:16, 17; Hebreos 4:12)”.[vi] Prima Scriptura implica que la autoridad de la Biblia está por encima de las tradiciones humanas (Mat. 15:3, 6; Col. 2:8); de la ciencia humana (1 Tim. 6:20); de las emociones y facultades mentales humanas (Gén. 3:1-6); de la naturaleza (Gén. 3:17-18), requiriendo que jamás consultemos a lo médiums espiritistas como fuente de conocimiento, sino solamente a Dios, en su Palabra (Isa. 8:18-20).[vii]
  • Tota Scriptura. Significa la totalidad de las Escrituras (1 Tim. 3:16). No es suficiente la primacía de la Biblia; necesitamos de las declaraciones inspiradas de la “Biblia completa”[viii], y no solo parte de ella. Lutero y otros hablaron de este punto, al valorizar partes de la Escritura en detrimento de otro, lo que resultó en “un cañón dentro del cañón”.[ix]
  • Analogía de las Escrituras. Conforme a lo que sintetizó Elias Brasil, “se fundamenta en el hecho de que la Escritura fue inspirada por el mismo Espíritu Santo, por lo tanto, existe una unidad de enseñanzas y propósitos que recorre toda la Escritura (Mat.5:17; Juan. 5:39; Rom. 3:10-18)”.[x]
  • Discernimiento Espiritual. Conforme a 1 Cor. 2:11, 14; Isa. 66:2 y Hebreos 11:6, el estudio de las Escrituras requiere la imprescindible ayuda del Espíritu Santo, humildad, sumisión y fe. [xi]
  • Principio de día – año.[xii] Según Timm. En Núm. 13 y 14 ocurre una tipología en miniatura, y en Ezequiel 4, un simbolismo en miniatura. En el primer caso, los doce espías y 40 días (realidades microscópicas) representaban las doce tribus de Israel y 40 años (realidades macroscópicas).[xiii] En ambos casos, el principio hermenéutico promovido por el propio texto para interceptar los elementos de tiempo involucrados es el de un día por un año (Núm. 14:24, Eze. 4:7). Con base en estos textos y sus contextos, el principio día año debería ser usado solo en relación a las profecías de tiempo en las cuales ocurre semejante simbolización en miniatura. Este principio se aplica a la profecía de Daniel 7, pues “todas las principales entidades son representadas con un claro simbolismo en miniatura”.[xiv] De acuerdo con la tradición historicista protestante, el “león con alas de águila” (v. 4) representa al Imperio Babilónico; el “oso” (v. 5) se refiere al Imperio Medo Persa; el “leopardo con cuatro cabezas” (v. 6) describe al Imperio Griego; la “cuarta bestia” (v. 7) es una alusión al Imperio Romano; sus “diez cuernos” representan la división del Imperio Romano; y el “cuerno pequeño” (v. 8) es el símbolo de la Roma papal. Por lo tanto, “como las entidades (‘animales’ y ‘cuernos’) de la visión representan poderes políticos (imperios) mayores, el elemento de tiempo simbólico involucrado representa un periodo de tiempo más extenso”.[xv] Los periodos “un tiempo, dos tiempos y medio tiempo” (Apocalipsis 12:14), “1260 días” (Apocalipsis 12:6) y “42 meses” (Apocalipsis 13:5) son uno, y el mismo, periodo profético. Aplicando el principio día-año, se vuelven 1260 años. De igual modo, los “2300 días”[xvi] de Daniel 8:14 son 2300 años, y las “70 semanas” de Daniel 9 son 490 años.

Por otro lado, Timm recuerda que las citas de Daniel 12:11 del “diario” y de la “abominación asoladora” conectan los “1290” y los “1335” días no solo al contenido de la visión de Daniel 11 (v. 31), sino también a las “2300 tardes y mañanas” de Daniel 8:14 (ver 8:13; 9:27) y el mismo poder apóstata que establecería la “abominación asoladora” en lugar del “diario” descrito en Daniel 7 y 8 como el “cuerno pequeño” y en Daniel 11 como el “rey del norte”. Esas interconexiones confirman que los “1290 días” y los “1335 días”  de Daniel 12:11 y 12 son 1290 años y 1335 años, pues “comparten la misma naturaleza profético-apocalíptica de ‘un tiempo, dos tiempos y medio tiempo’ de Daniel 7:25 y de las ‘2300 tardes y mañanas’ de Daniel 8:14”.[xvii]

Cuando los reformadores del siglo XVI vieron, a lo largo de la historia, el cumplimiento de las profecías, acusaron al papado de ser el anticristo de 2 Tesalonicenses 2, y a la Iglesia Romana, la Babilonia eclesiástica de Apocalipsis 14, 17 y 18. Mientras tanto, Francisco Ribera (1537-1591) y Luiz de Alcázar (1554-1613), ambos jesuitas españoles del siglo XVI, en defensa del papado y de la Iglesia, contraatacaron a los reformadores con dos teorías extremadamente polarizadas: el preterismo[xviii] y el futurismo. Alcázar, con la visión preterista, afirmó que “prácticamente todas las profecías terminaron con la caída de la nación judaica y con la violenta destrucción de Roma pagana. Para él, el anticristo sería un emperador romano, como Nerón, Domiciano o Diocleciano”.[xix] Y Ribera, con la interpretación futurista, argumentó que “el anticristo era un único individuo, aún por venir, un gobernante infiel en Jerusalén, el cual cometería sus hazañas en tres años y medio literales, al final de los tiempos”.[xx]

Las teorías engañosas de Ribera y Alcázar jamás soportarían un examen serio de las Escrituras. Daniel 7:8, 20 y 24 enfatiza, las tres veces, que el cuerno pequeño (o anticristo) surgirá luego de la derrota de las tres divisiones de la Roma pagana: visigodos, vándalos y ostrogodos. [xxi] Los visigodos fueron diezmados en 508 D.C., los vándalos fueron aplastados en el 534 D.C., y los ostrogodos, expulsados en 538 D.C.[xxii] A través del preterismo y del futurismo, la contrarreforma solo buscaba “dirigir la atención de los protestantes lejos del sistema católico medieval. En eso, tuvieron éxito”.[xxiii] En el siglo XVIII, el preterismo influenció la “escuela racionalista de los teólogos alemanes”[xxiv] y, en el siglo XIX, el futurismo se infiltró en el protestantismo, pasando a ser “ampliamente aceptado entre los fundamentalistas”[xxv] como una “nueva disciplina”.[xxvi]

Según Gulley, como resultado de la aceptación del futurismo, “muchas iglesias protestantes no siguen más el Magisterio de los Reformadores ni su interpretación historicista, sino que capitularon hacia la visión católica romana del anticristo”.[xxvii] Si eso no es el “caballo de Troya” de la contrarreforma católica romana infiltrado en el protestantismo, no sé lo que es. Especialmente, la vertiente futurista, llamada dispensacionalismo, se configuró en una escatomanía sensacionalista[xxviii], en la forma de un “rompecabezas imaginativo”, donde hay “más ficción que hechos”.[xxix]

Los principales pioneros del dispensacionalismo fueron John Nelson Darby (1800-1882) y Cyrus Ingerson Scofield (1834-1921). Ambos se hicieron ministros; Darby en Gran Bretaña y Scofield en los Estados Unidos.[xxx] Darby fue líder de los Hermanos de Plymouth y, por medio de conferencias internacionales, logró convencer a líderes influyentes de otras denominaciones de que sus interpretaciones bíblicas eran correctas.[xxxi] Mientras que Darby dividió a las Escrituras en siete dispensaciones Las anotaciones de Scofield, en la Biblia de referencias que lleva su nombre, vendió millones de ejemplares. Pero es probable que la serie emocional Left Behind haya tenido mayor divulgación del dispensacionalismo.[xxxiv]

Actualmente, los adventistas del séptimo día son la “única corporación en el mundo que aún mantiene el método hermenéutico historicista”.[xxxv] Rechazamos el preterismo y el futurismo, no solo porque ambos sistemas “fueron inventados por los católicos romanos en la contrarreforma para combatir las opiniones protestantes, sino porque creemos que esas interpretaciones no están en armonía con las especificaciones de las Escrituras”.[xxxvi]

Es el propósito del autor, en el próximo artículo presentar un análisis de algunas enseñanzas del dispensacionalismo a la luz de la Biblia. ¡Hasta entonces, si Dios quiere!

 

Por Wilson Borba.

 

Referencias:

[i] “Cavalo de Troia”, https://pt.wikipedia.org/wiki/Cavalo_de_Troia (Consultado em 07/01/2017 às 20:13hs).

[ii] José Carlos Ramos, Mensagem de Deus, 1ª ed. (Tatuí, São Paulo: Casa Publicadora Brasileira, 2012), 29. A seguir: Ramos.

[iii] Norman R. Gulley, Sistematic theologic: the church and the last things (Berrien Springs, MI: Andrews University Press, 2016), 4: 20. A seguir: Gulley, Sistematic theologic: the church and the last things.

[iv] Ramos, 29.

[v] Ranko Stefanovic, Revelation of Jesus Christ, 2ª ed. (Berrien Springs, MI: Andrews University Press, 2009), 12.

[vi] Richard M. Davidson, “Interpretação Bíblica”, em Tratado de teologia adventista do sétimo dia, 1ª ed. (Tatuí, SP: Casa Publicadora Brasileira, 2011), 70. A seguir: Davidson.

[vii] Ibíd.

[viii] Ellen G. White, Mensajes selectos (Santo André, SP: Casa Publicadora Brasileira, 1985), 1: 19.

[ix] Davidson, 71.

[x] Elias Brasil de Souza, “Métodos Contemporâneos de Interpretação da Bíblia”, Revista Teológica do Salt-Iaene, janeiro-junho de 1997, 55.

[xi] Ibíd., 56.

[xii] El princípio de día-año para interpretar períodos de tiempo de las profecías apocalípticas fue defendido por un gran número de estudiosos desde el periodo pre-reforma a pos-reforme. “Historia de la interpretación de Daniel”, en Comentario Bíblico Adventista del Séptimo Días, editado en inglés por Francis D. Nichols y en portugués por Vanderlei Dorneles, 1º ed. (Tatuí, SP: Casa Publicadora Brasileira, 2013), 4: 26-66.  A seguir Nichol.

[xiii] Alberto R. Timm, “Simbolização em miniatura e o princípio ‘dia-ano’ de interpretação profética”, em Revista Parousia, (2º semestre 2004), 36, 37. A seguir: Timm.

[xiv] Ibíd., 38.

[xv] Ibíd.

[xvi] Una tarde y una mañana es un día entero (Génesis 1:4, 8, 13, 23). Ver: Ver: Siegfried J. Schwantes, “Ereb Boquer de Daniel 8:14 Reexaminado”, en Estudos sobre Daniel, editado por Frank B. Holbrook, 1ª ed. (Engenheiro Coelho, SP: Unaspress, 2009), 383-392.

[xvii] Timm, 38.

[xviii] Preterismo, esto es, énfasis solo en el pasado, para el cumplimiento de las profecías.

[xix] Ramos, 29.

[xx] Nichol, 4:28.

[xxi] Gulley,  Sistematic theologic: the church and the last things, 4: 8.

[xxii] Jacques B. Doukhan, Secretos de Daniel, 1ª ed. (Buenos Aires: Asociación Casa Editora Sudamericana, 2007), 107.

[xxiii] Nichol, 4: 28.

[xxiv] Ibíd.

[xxv] El término “fundamentalista” en el contexto protestante significa casi exclusivamente grupos cuya marca era la creencia en la inefabilidad de la Biblia. Ray C.  W. Roennfeldt, Clark H. Pinnock on Biblical Authority  (Berrien Springs, MI: Andrews University Press, 1993), 55.

[xxvi] Millard J. Erickson, Ingroducing Christian Doctrine (Grand Rapids, MI: Baker Book House, 1998), 362.

[xxvii] Gulley,  Sistematic theologic: the church and the last things, 4: 20.

[xxviii] Como la escatología es el estudio de los últimos eventos, la escatomanía dispensacionalista es una distorsión tanto de las profecías como de los hechos.

[xxix] Samuele Bachiocchi, Hal Lindsey’s Prophetic Puzzle (Berrien Springs, MI: Biblical Perspectives, 1998), 13.

[xxx] Norman Gulley, Christ is coming! (Hagerstown, MD: Review and Herald Publishing Association, 1998), 72. A seguir: Gulley, Christ is coming!

[xxxi] Erwin R. Gane, You Ask God Answers: Vital Questions on Salvation (Wildersville, Tennessee: Orion Publishing, 1998), 199.

[xxxii] Las dispensaciones de Darby: 1. Estado paradisíaco al diluvio; 2. Conciencia o responsabilidad moral;2. Noé; 3. Abahám; 4. Israel; 5. Gentiles; 6. El Espíritu; 7. Milenio. Gulley, Christ is coming!, 86.

[xxxiii] Las dispensaciones de Scofield: 1. Inocencia; 2. Conciencia o responsabilidad moral; 3. Gobierno humano; 4. Promesa; 5. Ley; 6. Iglesia; 7. Reino. Ibíd.

[xxxiv] Jacques B. Doukhan, The Mistery of Israel (Hagerstown, MD: Review and Herald Publishing Association, 2004), 49.

[xxxv] Stephen Bohr, Futurism’s incredible journey (Rosevill, CA:  Amazing Facts, Inc., 2009), 73.

[xxxvi] Questões sobre doutrina, 1ª ed. (Tatuí, SP: Casa Publicadora Brasileira, 2009), 173.

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