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Marcia Ebinger

Marcia Ebinger

Desafíos en Familia

Los dilemas de la familia moderna y como superarlos.

Coraje es para pocos! ¡No puede ser para muchos!

 

10522086_799432990093291_3656691037703445264_oVivimos días especiales: ¡Las Olimpíadas 2016 en nuestro país! Soy  fanática de los deportes y admiro mucho la dedicación de los atletas. Tienen un foco, una determinación. Pasan por verdaderos sacrificios para alcanzar sus objetivos.

En estas Olimpíadas, una de las escenas que más me llamó la atención no fue una escena relacionada con el deporte en sí, sino con una demostración de fe. A continuación transcribo una porción del texto escrito por Gabriela Marçal, en el diario O Estado de Sao Paulo, para explicar cómo fue ese momento que sacudió el mundo y marcó las Olimpíadas de Rio de Janeiro:

“El registro de una disputa de pelota en la red es una de las principales imágenes de los Juegos Olímpicos en Rio. La fotografía muestra las jugadoras de Egipto y de Alemania en un partido de vóley de playa,  el domingo 7. El contraste entre los uniformes de las atletas llama la atención: Doaa Elgobashy, 19 años, usa pantalón e hijab (velo sobre la cabeza), mientras Kira Walkenhorst, 25 años usa biquini. Sin embargo, la noticia va más allá de la vestimenta, Doaa y su colega Nada Meawad, 18 años, deben ser reconocidas por formar la primera pareja de Egipto que disputa una Olimpíada en la modalidad vóley de playa.

Doaa y Nada Meawad estrenaron el juego contra las alemanas Laura Ludwig y Kira Walkenhorst; y perdieron el partido por 2 sets a 0, pero garantizaron sus lugares en la historia.

Las dos egipcias son musulmanas, pero solo Doaa juega los partidos de vóley de playa con el velo en la cabeza. El conjunto de ropa tradicional de la cultura islámica, el hijab preconiza la privacidad, la modestia y moralidad de las musulmanas. En árabe, la palabra significa “cobertura”. Puede referirse a un velo, que cubre solo el rostro, hasta la burca, que esconde todo el cuerpo”.

Admiré muchísimo el coraje de esas jóvenes de presentarse en público, en un lugar y clima totalmente inesperados, usando la vestimenta que caracteriza la fe que defienden. Es de admirar en un mundo en donde la perversión y la intolerancia están incontrolados, especialmente cuando se trata de la fe.

Al aplicar esa situación a mi vida, me quedé analizando hasta qué punto tendría yo el coraje de exponer en público mis creencias y valores, especialmente cuando desentonan de lo que cree la mayoría. ¡Realmente es necesario tener coraje! Ese tipo de valor debe transmitirse en casa, de padres a hijos. Y ahí me preocupé más todavía. ¿Será que logré transmitir ese atributo a mis dos hijos? ¿Será que ellos tendrán el coraje, cuando se presente la situación, de mostrar y defender con claridad la fe que poseen y que un día abrazaron?

Asumir una posición diferente de la acostumbrada o intentar algo que no se consideraba posible, define un acto de superación. De acuerdo con el escritor e investigador Luciano Vicenzi, el coraje surge cuando el individuo acepta enfrentar los desafíos, sea cuales fueran, desde un cambio muy radical de la carrera o una simple vuelta en una montaña rusa.

Para poder derrotar el miedo y asumir posturas es necesario administrar las emociones propias, según analiza la psicoterapeuta Maria de Melo, autora del libro A Coragem de Crescer –Sonhos e Historias para Novos  Caminhos [El coraje de crecer, sueños e historias para nuevos caminos]. Ella cita la importancia del autoconocimiento, del análisis de riesgos y de la humildad para lograr llevar al pie de la letra la expresión “tomar coraje”.

La escritora norteamericana Elena de White, en su libro La educación, p. 57, dice: “La mayor necesidad del mundo es la de hombres que no se vendan ni se compren; hombres que sean sinceros y honrados en lo más íntimo de sus almas; hombres que no teman dar al pecado el nombre que le corresponde; hombres cuya conciencia sea tan leal al deber como la brújula al polo; hombres que se mantengan de parte de la justicia aunque se desplomen los cielos”.

La Biblia también trata de ese asunto y nos aconseja mantener una posición de coraje basada en el Señor. Son muchos los versículos sobre ese asunto, citaré algunos:

“Esforzaos y cobrad ánimo; no temáis, ni tengáis miedo de ellos, porque  Jehová tu Dios es el que va contigo; no te dejará, ni te desamparará”. Deuteronomio 31:6.

“Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas”. Josué 1:9.

“En el día que temo, yo en ti confío. En Dios alabaré su palabra; en Dios he confiado; no temeré; ¿Qué  puede hacerme al hombre?” Salmo 56:3, 4.

“No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia”. Isaías 41:10.

“Velad, estad firmes en la fe; portaos varonilmente, y esforzaos”. 1 Corintios 16:13.

Con todo esto en mente, ¡continúe avanzando! ¡Sea valiente!

 

 

 

 

 

 

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