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Hildemar Santos

Hildemar Santos

Salud y Espiritualidad

Cómo prevenir enfermedades y tener una vida saludable.

El peso infantil

La paciente vino en una silla de ruedas y quería hablar conmigo en mi clínica, especializada en pérdida de peso en Loma Linda, en Estados Unidos. Su marido empujaba la silla de ruedas cuando los dos entraron por la puerta principal. De pronto, la silla se trabó y no iba para adelante ni para atrás. Era una paciente de unos 250 kilos que parecía estar muy apretada en esa silla de ruedas que era de tamaño grande. Después de mucho empujar y tirar, la silla se destrabó y solo podía ir hacia atrás. Así que tuvimos que conversar desde el lado de afuera de la clínica.

Con la situación, me acordé de un chiste sobre una paciente que fue internada en una clínica para adelgazar y el médico le dijo: “Solo hay un problema. La única puerta de salida de la clínica es esa de allí”, y el doctor apuntó hacia una puertita en la esquina de la sala.

Volviendo a nuestra paciente, su historia era triste. Tenía 38 años y era obesa desde los 12. Había intentado muchos tratamientos y dietas. Hacía poco había perdido 30 kilos, pero los había recuperado nuevamente y con “intereses”. Parece que estaba fuera de control. Le recomendaron la cirugía bariátrica, aquella en la cual se le corta el estómago para hacer una conexión directa al intestino, pero el médico le dijo que tenía que adelgazar 40 k antes de ese procedimiento, lo que ella no consiguió. Además del peso, la presión arterial estaba arriba de lo normal, así como el colesterol y el nivel de azúcar.

Por eso, ella vino a pedir nuestra ayuda. En el pasado ya tuve experiencias con pacientes como este. Son casos muy difíciles y a largo plazo, la mayoría de ellos vuelve al peso original. También son casos que necesitan un apoyo sicológico y social muy intenso. La familia debe estar involucrada y el paciente necesita de consejería de un profesional.

Intenté explicarles el proceso que seguíamos en la clínica, en que no tenemos una dieta especial para adelgazar, pero le damos al individuo una dieta rica en fibras, algo de 40 gr por día, y de esta manera, ingiere menos alimentos calóricos. La dieta es rica en frutas, vegetales y frejoles. La paciente dijo que estaba interesada, pero el siguiente curso comienza en noviembre. Veremos si ella regresa.

La obesidad y el exceso de peso ha sido uno de los problemas más serios de salud pública. Y como vimos en el ejemplo, esto comienza en la infancia y en la adolescencia. Si nuestra amiga hubiera controlado su peso a los 12 años, ahora no estaría en esta situación. La prevención tiene que comenzar en la infancia.

La prevención y el tratamiento son muy simples. La ecuación básica todavía es el exceso alimenticio y la falta de ejercicio. Para los niños con problemas de peso, no es necesario someterlos a un régimen severo de alimentación. Basta proveerles de alimento saludable como frutas, legumbres, verduras, raíces y alguna forma de proteína vegetal o incluso animal. Los padres tienen que aprender que azúcar, helados, dulces, granos refinados, frituras y grasas no forman parte de ningún grupo alimenticio saludable y que deben motivar a sus hijos a practicar ejercicio.
El secreto es incentivar el uso de frutas y de recetas culinarias en que ellas estén presentes. ¿Y los vegetales? Bueno, a los niños en general no les gustan los vegetales. En este caso, una técnica básica es llevarlos a la cocina para cocinar y que se diviertan con las verduras usando aliños diferentes, involucrándolos en la preparación de los alimentos y la adaptación a su gusto particular.

Tal vez, la mejor intervención sea durante los primeros años de vida, cuando el niño está desarrollando el apetito y su paladar. Mi nieta, felizmente está en el camino correcto. A los dos años ya tiene claro que le gustan el tomate, las chauchas y el brócoli. Tenemos que comenzar temprano. Muy temprano, antes que sea demasiado tarde. Antes que el peso sea demasiado.

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