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Hildemar Santos

Hildemar Santos

Salud y Espiritualidad

Cómo prevenir enfermedades y tener una vida saludable.

¡La abuela estaba en lo correcto!

Según el doctor James Levine de la Clínica Mayo, la epidemia de obesidad que afecta hoy a los Estados Unidos y al mundo está causada por la falta de actividad física. Según él, autor del libro Get Up (levántese), con la modernidad y el progreso, el hombre se volvió extremadamente sedentario y esta es la principal causa del peso aumentado que se ve en todas las culturas.

Un artículo publicado por la Universidad de Vanderbuilt, en el periódico norteamericano de Epidemiología, describe el estudio realizado con más de seis mil participantes y concluye que en promedio los participantes pasan 7,7 horas por día sentados. El artículo termina con la estimativa de que los norteamericanos pasan el 55% de su tiempo, cuando están despiertos, en una silla. Tengo la seguridad de que los brasileños están yendo en la misma dirección.

Otro estudio realizado entre más de cien mil personas fue publicado en el mismo periódico mencionado y concluyó que las mujeres que pasan más de seis horas sentadas comparadas con las que pasaban menos de tres horas sentadas tenían un riesgo de muerte de 94% mayor durante el período de estudio. Los hombres que pasaban sentados seis horas tenían un riesgo de muerte de 48% mayor que los que pasaban sentados por tres horas.

Así, podemos confirmar el hecho de que en relación al ejercicio la abuela estaba en lo correcto, pues ella solo se sentaba para descansar después de estar moviéndose todo el día. Pregúntele a su abuela y bisabuela sobre esto. Mi abuela trabajaba en el jardín y cosía. Ah, usted va a decir: “Si cosía, pasaba gran parte de su tiempo sentada”. Pero en esa época las máquinas de coser no eran eléctricas y tenían un pedal, y así la abuela estaba en constante ejercicio.

Con relación a la comida, sucede lo mismo. La abuela comía más comidas ricas en fibra y una gran cantidad de frutas y verduras, ya que los alimentos procesados eran raros y los restaurantes de comida rápida no existían. Como ya soy abuelo, puedo confirmarlo. Recuerdo claramente el período en que no existían pizzerías ni restaurantes con comida fast food. Algunos de los lectores también recordarán esta época en que la abuela lideraba la comida. En la casa de mi abuela había arroz con frijoles y ensalada todos los días. El arroz no era integral, ¡pero eso es demasiado pedir para la abuelita!

De acuerdo con un artículo publicado por el doctor Rebello (Obesity Reviews, 2014) el secreto de la alimentación saludable es consumir más frijoles/porotos/judías. Él destaca el valor nutritivo de los mismos como la alta concentración de fibra y proteína, además de vitaminas, minerales y antioxidantes. Así, el frijol está colocado entre los alimentos “medicinales” de más éxito en la prevención y tratamiento de enfermedades que van desde el colesterol alto, la diabetes, la presión alta y hasta las enfermedades cardíacas y el cáncer.

Comer más frijoles es uno de los mejores consejos para quienes quieren bajar de peso debido a la riqueza de fibra y proteína. Esos dos son responsables por el aumento de saciedad y ayudan a controlar el apetito. Los frijoles están clasificados entre los alimentos de menor índice glucémico, o sea, no aumentan la glucosa en la sangre inmediatamente como el azúcar, el pan blanco y el arroz blanco, lo que es doblemente importante para el control del apetito y la prevención de la diabetes.

El doctor Rebello aconseja el uso de frijoles y prevé que el frijol será el alimento del futuro el cual será incorporado en varios productos alimenticios por la industria alimentaria. La harina de frijoles y soja ya está siendo “incorporada” en varios alimentos procesados y esta práctica aumentará en el futuro. Según Rebello, esto es un paso positivo en dirección a la buena nutrición. Hoy, en los niveles atléticos encontramos harinas ricas en proteínas que no tienen ningún derivado animal, pero son a base de soja o de arvejas (las que son de la familia “frijolera”).

Así termino concluyendo que la abuela tenía razón. Mi abuela tenía una huerta de vegetales en su casa, estaba siempre “escarbando” en la tierra y en su cocina tenía frijoles todos los días. Por lo tanto, en mi caso, estoy tentado a volver a los orígenes. En su caso, depende de usted. Pero nunca olvide lo siguiente: la alimentación moderna más el estilo de vida sedentario conduce a las enfermedades modernas con la epidemia de gordura y la mortalidad por enfermedades cardíacas. La alimentación y el estilo de vida de la abuela conducen a la salud, prevención de enfermedades modernas y a la longevidad.

Texto para meditación:

El aire puro, el sol, la abstinencia, el descanso, el ejercicio, un régimen alimenticio conveniente, el agua y la confianza en el poder divino son los verdaderos remedios. Todos debieran conocer los agentes que la naturaleza provee como remedios, y saber aplicarlos” (Elena de White, Consejos sobre el régimen alimenticio, p. 355).

 

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