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Emanuele Salles

Emanuele Salles

Imagen & semejanza

Belleza y vestimenta analizados según los critérios de la Santa Biblia en un lenguaje más informal.

Vestirse con descuido es pecado

El que sigue mi columna debe haber visto una publicación que dio de qué hablar. Cuando alguien anda mal vestido dificulta la comunicación. Vea aquí. Debemos recordar que nuestro hogar no es aquí, pero tampoco es en Marte. Nuestro objetivo nunca fue llegar a ser un extraterrestre o un “objeto de curiosidad”, como dice la escritora norteamericana Elena de White.

No olvide que nuestro Dios es un artista, y de muy buen gusto. Vistió con la mayor dedicación hasta a los lirios del campo, entonces no espera que el ser humano (hijo del Rey) ande por ahí de manera relajada, sin aseo, como dicen las abuelas. ¡Su ropa habla! Inclusive tiene que ver con el marketing de su creencia, una recomendación (o no) de su estilo de vida.

Seré sincera al decir que algunas “modas evangélicas” generan prejuicio cuando nuestra imagen debería transmitir un mensaje bueno y modesto. Hice un post en mi blog sobre los errores de la llamada “ropa del creyente”. Vea aquí. No es secreto que existe un principio bien definido en cuanto a nuestra apariencia. Pero, así como la vestimenta dice mucho en el mercado de trabajo, en ocasiones políticas y hasta a la hora de elegir un cónyuge, vale (y mucho) nuestro testimonio religioso.

Y no necesita ser publicitario para saberlo. Observe estos textos interesantes de Elena de White sobre ser descuidado y negligente. Ella demostraba en sus escritos que vestirse con mal gusto y de manera descuidada ofende a las personas y denigra la imagen cristiana. ¡Qué mujer centrada era!

“El ministro que es negligente en su vestido, a menudo hiere a los que tienen buen gusto y sensibilidad refinada. Los que están faltando en este aspecto deben corregir sus errores y ser más circunspectos. Finalmente se descubrirá que la pérdida de algunas almas fue causada por la falta de pulcritud y el desaseo del ministro. La primera vez que se presentó, afectó a la gente en forma desfavorable porque no pudieron, de ninguna manera, vincular su apariencia con las verdades que presentaba. Su vestimenta lo condenaba, y la impresión que causó fue que la iglesia que él representaba estaba compuesta por personas negligentes que no tenían ningún cuidado en su forma de vestir; y sus oyentes no quisieron tener nada que ver con tal clase de persona…” (Mensajes selectos, t. 3, p. 286).

“Algunos que ministran en las cosas sagradas arreglan de tal manera la indumentaria que visten, que destruyen por lo menos, en cierto grado, la influencia de su trabajo. Hay una evidente falta de gusto en materia de colores, y su traje no es limpio ni pulcro. ¿Cuál es la impresión que se da con esta forma de vestir? Que se considera que la obra en la cual están ocupados no es más sagrada o elevada que un trabajo común, como arar la tierra […]” (Mensajes selectos, t. 3, p. 286).

“Debemos ser aseados y estar bien arreglados, aunque sin adornos. Los hijos de Dios deben ser limpios en su interior y exterior” (Joyas de los testimonios, t. 3, p. 21).

“Como pueblo, no creemos que sea nuestro deber salir del mundo para escapar de la moda […] No. No debemos ser raros o singulares en nuestra vestimenta para diferenciarnos del mundo, porque nos despreciarían si lo hiciéramos”. (Consejos sobre salud), p. 606.

¿Usted conocía esos consejos? Tenga cuidado para no vestir de una manera fuera de la realidad, porque en definitiva esto puede disminuir la credibilidad de las personas en usted. Es mucho más fácil creer en lo que dice una persona bien arreglada y con principios de higiene, que en alguien con apariencia descuidada, ¿verdad? Cuéntenos lo que piensa sobre el asunto.

 

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Comentarios

  • Uno puede llegar a pensar que ser cristiano y humilde da derecho a vestirse con cualquier trapo encima, pero no es así. No había visto esas citas de la Sra. de White, muchas gracias.

  • Aylen orellana

    me parece perfecto y muy bueno recordarlo, mi corazón puede ser una cosas que mi forma de vestir muchas veces muestra otra. Como cristianos debemos ser modestos y vestirnos con los principios bíblicos para poder conquistar almas para Cristo 🙂

  • José Arévalo

    Emanuelle Sales:

    Tal vez no he leído bien tus artículos sobre la “modestia” del vestido. Sin embargo, considero que he leído los suficiente de tus artículos para compartir mi punto de vista, pues en este artículo, finalizaste invitándonos: “Cuéntenos lo que piensa sobre el asunto”. Afianzándome de esa cordial invitación, quiero advertirte como ministro en el evangelio lo siguiente:

    1. NO estás aprovechando al máximo la oportunidad que Dios te da en este ministerio para orientar cabalmente a las hermanas o mujeres del mundo a recurrir a la modestia en el arreglo. Y digo “cabalmente”, porque no hablas con claridad y ejemplos prácticos, pues generalmente sólo haces reflexionar sobre un tema muy polarizado y pluralizado.

    2. Ustedes, los columnistas deberían hablar con claridad sin “maquillar” el mensaje creyendo que de esta forma serán columnistas muy asediados o perseguidos como famosos escritores. Busquen no agradar al lector u oyente, más bien, busque que el lector reciba el mensaje que debe recibir.

    3. ¿Te acuerdas del caso relatado en Números 25:18, en donde se nos apercibe que una de las estrategias que usó Satanás para impedir que el pueblo de Israel entrara a la Canaán fue precisamente utilizar a las mujeres paganas inmorales de Moab que irrumpieron el campamento de los israelitas seduciendo a gran cantidad de los hombres de Dios, hasta el grado de hacerlos caer de su fe? ¿Te acuerdas? 24,000 hombres murieron. Más adelante, Pablo, rememorando ese suceso en Baal-peor, hizo esta apelación: “Y estas cosas les acontecieron en figura, y son escritas para nuestra admonición, a quienes los fines de los siglos han parado. Así que, el que piense estar firme mire que no caiga” 1a.Cor.10:11-12. Tal vez tú pienses que este ejemplo bíblico no tiene nada que ver con tus temas sobre el vestirse bien. Te recomiendo que dejes que Dios nos use en el entendimiento, entonces verás que tiene mucho poco o mucho en común para los cristianos hoy día.

    4. Un ejemplo es la minifalda. ¿Crees que este tipo de vestimenta se encuentra en las filas adventistas, y muy especialmente entre las hermanas adventistas? He recorrido muchos países y varios estados de mi país México. Y he podido ver grandes cantidades de hermanas que se visten no con minifaldas como tal, pero sí con las “primas hermanas” de las minifaldas. Una cosa es una falda y otra cosa es una minifalda. Eso es claro. La falda es algo completo, mientras que la minifalda es algo incompleto, reducido. No sólo he visto multitud de hermanas acostumbradas a ir a la iglesia con “pequeñas faldas”, o blusas transparentes o de tirantes solamente; lo pero de todo es que he presenciado a muchas de esas hermanas conducirse en la casa de Dios como DIRIGENTES. ¿Es incorrecto hablar sobre estos asuntos, en especial de la minifalda? Como dijese un gran escritor teólogo adventista sobre éstos asuntos: “El desfile de las modelos semidesnudas de los últimos estilos y modas también han producido una brecha en las DEFENSAS ESPIRITUALES de MUCHOS en las iglesias. Mira Emanuele, pregúntate esto: ¿Baal-pero pudo haber sido más atrevido en sus asaltos deliberados contra la moral de Israel, que en nuestros días contra el Israel espiritual? NOTA como Mary Quant, la inventora de la minifalda se alaba públicamente. Esta diseñadora declaró que su “creación” tuvo el propósito de hacer que el sexo sea más disponible en las tardes. En una entrevista se le preguntaba sobre qué clase de personas deseaban ser las mujeres de hoy día, y ella respondió: “Una criatura sexual. Ella hace despliegue de su sexualidad en lugar de ocultarla con recato y modestia. Hoy día ella se viste para decir ‘Yo soy sexual’. Me gustan los hombres. Yo gozo de la vida”. Y ENTONCES HACE UNA TREMENDA DECLARACIÓN: “Las minifaldas son símbolos de aquellas muchachas que desean seducir a un hombre”. -Nosotros pensamos que los israelitas fueron ‘ingenuos y majaderos’ por haber caído en la hábil intriga sexual de Baalam en los días de la antigüedad; pero ¿Qué podemos decir de los millares de mujeres adventistas del séptimo día que afirman con sus “minifaldas” la certidumbre de la confesión de Mary Quant? Fíjate, en una encuesta realizada a criminales y violadores de centros penitenciarios en Estados Unidos, se reflejó en una de las preguntas un dato muy preciso que deberían pensar bien las mujeres que usan minifaldas o primas hermanas de la minifalda; el dato fue que el 92% de los casos de violación se debieron a los influjos de la tentación inducida por el tipo de vestimenta semidesnuda de las mujeres. El 91% de los policías de Toronto que fueron encuestados, dijeron que una mujer que viste minifalda es una víctima más probable de rapto que su hermana más modesta.

    5. Tal vez tu pregunta es ¿Sobre el ejemplo de la minifalda, cuál sería la medida de falda que deberían las mujeres cristianas y no sólo las adventistas, usar; hay alguna especificación dada por Dios? Primero, tu dih¿jiste en tu artículo con un claro enfoque irónico y sarcástico: “Seré sincera al decir que algunas “modas evangélicas” generan prejuicio cuando nuestra imagen debería transmitir un mensaje bueno y modesto”. Nunca fuiste clara en cuanto a que modas evangélicas te referiste, y eso para un columnista es un fatal error. Pero si entendí bien, según mis conocimientos en las “modas evangélicas” (vestidos largos, faldas largas, en su mayoría nada de maquillajes, etc.) Preferiría las modas evangélicas que las modas adventistas (protestantes). La verdad es que en tu articulo citaste varios textos del Espíritu de Profecía, aunque tú le llamaste “textos interesante de la escritora norteamericana Elena”, sin embargo, el muy apreciado Espíritu de Profecía no debe acomodarse solamente para lo que nosotros queremos enfocar, sino también, para lo que Dios quiere anunciar. A la hermana Elena G. de White le fue mostrado todo lo relacionado a la vestimenta, y aclaro, NO SON CONSEJOS DE ELENA, son REVELACIONES DE DIOS. Yo estoy convencido de eso y no necesito maquillarlo para que el público solo vea los escritos de nuestra cofundadora como meros escritos de una mujer que buscó dar consejos, y meros consejos. Por supuesto, no me he olvidado de darte una cita en donde se mencione la medida ideal de una falda. Pero estuve pensando que te daré dos opciones: Una que busques por ti misma esa cita en donde Elena de White aborda asuntos sobre la vestimenta, la minifalda, y los problemas sobre los baños mixtos (piscinadas, balnearios, trajes de baño, etc.) Cuando encuentres estas citas procura poner atención cuando Elena de White habla diciendo “me fue mostrado” o “Dios me mostró”, úes es importante no perder de vista ese detalle. En esas citas, cuando hace referencia sobre la falda, Elena dice que la medida ideal “un poco arriba del talón y un poco abajo de la rodilla”….. es decir, justo en el punto medio de la pantorrilla o pierna (no muslo como en muchos lados entienden el término pierna). Te animo a buscar la cita completa…
    6. Como ya es tu costumbre hablar de esto temas, es importante que hables con claridad y no como dando a entender que cada quien juzgue lo conveniente. Porque en realidad, si miras tantito en los comentarios, muchas hermanas, principalmente jóvenes, entienden que en tus artículos que no tiene nada de malo vestirse así, o así, o así, o así. El problema es que el “así” se refiere a la manera liberal que ha invadido el ceno de la iglesia o de las iglesias.
    7. Mucho de lo que te escribí, lo aprendi de un colega teólogo en su libro “Compromisos sutiles” (Joe Crew). Puedes buscarlos y descargarlo gratuitamente. Te serviría de mucho.
    8. Me atrevo a decir un “basta”, aunque no sea muy afamado al hacerlo, pero sí vale la pena decir “basta”, basta a casi nula consideración reverente del lugar santo, templo, o iglesia; en donde muchas hermanas, aun siendo dirigente, suben a la plataforma con faldas cortas. Lo más ridículo es que ellas mismas se auto condenan porque cuando se sientan o van subiendo a la plataforma y la falda se les sube un poco mas de lo que ya la traen, no cesan de jalársela a cada instante. ¿Por qué se la jalan hacia abajo si su gusto fue portar una falda corta? Es ridículo. Pero sobre todo irreverente. Lo peor es que inducen al pecado, porque cuando se sientan, hay muchas hermanas que pierden el pudor o el cuidado, y muestran casi su desnudez desde la plataforma.
    9. Apreciable columnista Emanule: Aprovecha el espacio que tienen en este ministerio. Yo también soy locutor de radio y productor de varios programas. Te invito a no “maquillar” el mensaje. Hay un mundo al que hay que predicarle, pero también hay un pueblo al que hay que apercibir y amonestar.
    Si por alguna razón no pudiste encontrar la cita que te invite a encontrar, estaré pendiente en guerrerosiete@hotmail.com

    • julian

      Hermano yo creo que nadie le discute a usted lo de la minifalda pero ella en el artículo habla sobre el descuido en la vestimenta que es un tema totalmente diferente, en resumen no hay que vestirse mal o desordenadamente para no perder el pudor cristiano. Eso no es maquillar el mensaje, creo que es algo bastante coherente ser organizado y no vestirse de manera extraña, incluso ella en este artículo http://noticias.adventistas.org/es/columna/emanuele-salles/usted-merece-que-la-violen-por-la-forma-en-la-que-viste/ invita a las mujeres a vestirse de forma que no sea reveladora mencionando estadísticas similares a las que usted escribió, obviamente la minifalda entra en esto.

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