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Emanuele Salles

Emanuele Salles

Imagen & semejanza

Belleza y vestimenta analizados según los critérios de la Santa Biblia en un lenguaje más informal.

Es problema que el cristiano se someta a una cirugía plástica

De acuerdo con la Sociedad Americana de Cirugías Plásticas, aproximadamente dos millones de personas se someten a la cirugía plástica todos los años. ¿Quién nunca pensó en dar una mejorada a la nariz, estiradita al rostro, o arreglar la barriga, creyendo que así se sentiría mejor con el espejo y más seguro emocionalmente? Infelizmente, a veces, el resultado es una catástrofe, deja a la persona con el ánimo más bajo todavía.

Que quede bien claro que cirugía plástica no es garantía de belleza. Es un riesgo que se corre, rogando quedar con la apariencia de los sueños. Pero la medicina evoluciona cada día más, hay más médicos capacitados y equipos de última generación que pueden dar un final feliz a su historia con el bisturí. Existe una gran posibilidad de que usted realmente quede mejor. Sería mentira decir que todo quedará mal, lo más probable es que quede bien. Pero, como cristianos, ¿podemos pasar por ese tipo de procedimiento? Siga los pasos para sacar conclusiones:

Paso 1: Sepa que alterar el cuerpo así no es algo natural, siempre hay riesgos y posibles efectos colaterales, físicos y emocionales. Un caso que impactó a Brasil fue el de Bruna Felisberto, elegida Miss Rio Grande do Sul en 2009. Le aconsejaron hacerse una cirugía plástica de nariz para tener más chances de vencer el concurso nacional. Pero, la operación fue un fracaso. El dorso de la nariz quedó con una cicatriz bien honda, redondeada y la punta repulgada en 160 grados. La joven también pasó por serios problemas de respiración. Sobre la rinoplastia, ¿sabía que de cada 10 pacientes, cuatro vuelven al consultorio para retocar o corregir errores de la primera intervención quirúrgica?

Paso 2: Cuidado para no gastar el dinero que no se tiene. La Biblia dice: “El rico se enseñorea de los pobres, y el que toma prestado es siervo del que presta”. (Proverbios 22:7). Dios no quiere que usted se llene de deudas. Su familia tiene necesidades que deben ser suplidas y los gastos de una cirugía plástica no deben anteponerse a las prioridades del hogar, como buena alimentación, estudio, ropa de calidad, paseos agradables, buenos libros, etc. Leí la noticia de un muchacho que decidió ser igual al muñeco Ken, el famoso marido de Barbie. Hasta donde supe, ya desembolsó el equivalente a 200 mil reales para hacerse 90 procedimientos quirúrgicos. Otra mujer, Janet, de 50 años, pagó el equivalente a 32 mil reales para quedar como la hija de 22 años. Estoy mencionando a personas comunes que representa a un grupo gigante que no mide esfuerzos o recursos para alcanzar su ideal de belleza. Para muchos, no es necesario ir tan lejos para causar grandes problemas en su cuenta bancaria.

Paso 3: Pregúntele a Dios lo que piensa de que usted se haga una cirugía plástica. La gente termina actuando como si él tuviera muchas cosas más importantes para resolver que preocuparse con nuestra belleza. “echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros”. (1ª Pedro 5:7). ¿Comprende? TODA ansiedad no solo es la parte que los seres humanos juzgan relevante.

Paso 4: Piense en la hipótesis de que todo salga mal. Ya perdí la cuenta de cuántas veces fui a la peluquería y después pasé días llorando a causa del resultado. Pero me siento feliz de que mis frustraciones fueron solo por causa del cabello, que crece y vuelve a lo normal con el tiempo. Si la decepción fuera con una cirugía plástica, con seguridad el drama sería mucho mayor. A veces, los errores son irreversibles y cuando es posible amenizar el daño, se necesita mucho tiempo, dinero y paciencia.

Paso 5: Antes, embellezca el alma, que su belleza no se pierde. La belleza física, aunque sea mucha, con el tiempo pasará. Ni el médico más competente puede revertir el envejecimiento. Las cirugías plásticas e intervenciones estéticas van perdiendo su efecto. Las partes del cuerpo que fueron elevadas, caerán inevitablemente. La piel alterada con cosméticos eventualmente se arrugará. No se puede engañar al reloj biológico por mucho tiempo, por eso, no coloque todas sus esperanzas en un bisturí, ni base su felicidad en lo que ve en el espejo.

Paso 6: Defina su objetivo. Muchos nacieron con una deformidad física y anormalidad, o la adquirieron en algún momento y es común querer sentirse “normales” y cómodos consigo mismos. Pero, gran parte de las cirugías plásticas se hacen para tratar de llenar vacíos emocionales, llamar la atención o conseguir la aprobación de las personas. Cuando esta fuera la motivación, cuidado. Es fundamental saber que no se resuelve el vacío del pecho ni la inseguridad del alma con un cambio en la imagen. A veces, una renovada nos hace bien y nos deja contentos, pero este es un efecto que pierde rápidamente su eficacia. No da para basar nuestro bienestar en él. Si percibe que está buscando en la cirugía plástica la solución para su depresión y baja autoestima, ¡deténgase! Su corazón necesita con urgencia un cuidado interior, y usted sabe dónde conseguirlo.

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