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Carolyn Azo

Carolyn Azo

Desafíos espirituales

Reflexione sobre las vicisitudes de la vida en su caminar diario con Dios y sepa que aún existe esperanza.

Citas virtuales: pasión pasajera, en algunos casos

Foto extraída de Google.

Foto extraída de Google.

Por una oscura calle y sin muchas personas alrededor, caminaban rápidamente dos adolescentes. Estaban vestidas de jeans azules, blusas de color rojo y verde y de sus brazos colgaban carteras que por precaución las colocaban delante del cuerpo. Ellas sonreían compartiéndose lo sucedido en el día. Era una noche luego de salir de una cena con amigos.

Brenda y Jacky son dos adolescentes de 17 y 16 años, mejores amigas, que pasan tiempo lo suficiente en Internet como para conocer “chicos bonitos” con quienes se comunican por el chat de una red social. Las chicas están tan seducidas por sus nuevos amigos de Internet que comenzaron hace unas semanas atrás a colocar fotografías y autofotos sensuales en sus perfiles.

Las fotos muestran partes del cuerpo de las chicas con poca ropa. En menos de media hora tenían más de 350 Me Gusta y diversos comentarios. Ellas están eufóricas y entusiasmadas. Una de ellas, Brenda recibe un mensaje del supuesto “amigo” que conoció hace una semana atrás por una red social. Su pretendiente la tiene desconcertada le dice que quiere tener un encuentro con ella por cámara, pero le advierte que no le cuente ni a su mejor amiga, porque es una sorpresa que él está dispuesto a hacer para sorprenderla y que ella quedará encantada.

Luego de las fotos exhibicionistas que Brenda publicó, su amigo está insistiendo mucho más con ella y la llena de elogios. Incluso hace dos días recibió una carta misteriosa, en el buzón de su casa, en un sobre rojo, cuyo emisor se hace llamar Luis. Dentro encontró un mensaje que le decía “Hola hermosa: pronto te llevaré a la estrellas y viviremos juntos para siempre”. El corazón de Brenda, al leer la nota, late con más fuerza y le cuenta a Jacky que está conociendo a un chico maravilloso, le comenta lo sucedido pero bajo la promesa que no le dirá a nadie lo que está pasando. Jacky trata de sacarle más información, pero Brenda se niega a dársela hasta después de la sorpresa.

Jacky, luego de escuchar como su amiga le contaba con entusiasmo lo de su nuevo amor platónico, llega a su recámara, enciende su computadora y trata de olvidar lo que pasó. Tres días después, ya que ambas estudian en diferentes escuelas, Jacky se pregunta por qué su amiga no la ha llamado ni le contesta los mensajes.

Al regresar de su escuela decide ir a la casa de Brenda para ver lo que estaba pasando. Toca el timbre pero nadie abre la puerta. Una vecina de lado que estaba saliendo le pregunta qué es lo que estaba buscando. Ella le dice que venía a ver su amiga Brenda. La vecina con preocupación y rostro desesperado le dice que los padres llevan desde la noche anterior buscando a Brenda, quien desapareció misteriosamente.

Jacky desconcertada se vuelve camino a la parada de ómnibus que la lleva a su casa pensando en lo que pudo haber acontecido con Brenda. Las últimas palabras de su mejor amiga resuenan en su mente y logra recordar el rostro de emoción de Brenda. Al llegar a casa, Jacky le cuenta a su mamá de lo sucedido, ambas están preocupadas, encienden la televisión y el primer titular que leen en la pantalla es “Adolescente desaparece luego de encuentro virtual amoroso”.

Jacky sale corriendo de la sala, entra a su cuarto, se encierra, prende su computador y encuentra un mensaje de “Brenda” enviado 30 minutos antes, que le dice: “No la busquen más, ella no está más aquí…hahaha”.

Decidí escribir esta historia- meramente ilustrativa- porque me llamó mucho la atención una fotografía que Mark Zuckerberg publicó en su perfil de Facebook hace unos meses atrás, celebrando los 500 millones de usuarios en Instagram. En la imagen se puede ver que en su computadora portátil tanto la cámara como el puerto de audio están tapados con pedazos de cinta. Imagina, si el fundador de la red social más popular de la web cuida su vida privada, mucho más nosotros deberíamos hacerlo.

El mundo está convulsionado. El peligro muchas veces está en nuestro hogar o como en el caso de la historia nosotros mismos podríamos estarlo buscando.

Estadísticas

Según el departamento de justicia de los Estados Unidos NSOPW los predadores buscan jóvenes vulnerables a la seducción, entre los que se encuentran aquellos con antecedentes de abuso físico o sexual, aquellos que publican videos o fotografías sexualmente en línea y aquellos que hablan de sexo con personas desconocidas en línea.

La NSOPW también publicó, en su página de Internet, que uno de cada 25 jóvenes recibió una solicitud sexual en línea en la que el solicitante intentó hacer contacto fuera del ambiente electrónico. En casi la mitad (47%) de los casos que involucraban a una víctima de delitos sexuales iniciados en Internet, el predador les ofreció regalos o dinero durante la etapa del desarrollo de la relación.

Al parecer muchos padres están olvidando que la comunicación, en especial con sus hijos, es de suma importancia y mucho más la enseñanza de los principios bíblicos. Deuteronomio 6:6,7 refuerza la instrucción de ellos en el hogar.

“Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes”.

La famosa escritora norteamericana Elena G. White en su libro Conducción del Niño, pág. 31 dejó escrito un consejo especial para cuidar de sus hijos: “Enseñad con bondad y afecto. Padres y madres, tenéis una obra solemne que realizar. La salvación eterna de vuestros hijos depende de vuestra conducta. ¿Cómo educaréis con éxito a vuestros hijos? No reprendiéndolos, porque no hará ningún bien. Hablad a vuestros hijos como si tuvierais confianza en su inteligencia. Tratadlos con bondad, ternura y amor. Decidles lo que Dios espera que hagan. Decidles que Dios desea que se eduquen y se preparen para ser obreros con él. Cuando hagáis vuestra parte, podéis confiar que el Señor hará su parte”.

El tiempo de despertar es ahora. ¡No permitamos más violencia! Padres que ninguno de sus hijos sea substraído de su casa y llevado a la muerte. Converse con sus hijos, hábleles de los cuidados que deberían tener al navegar por Internet. Coloque límites de tiempo de navegación, acompañe lo que sus hijos observan en Internet y ofrézcales el amor de Jesús en sus vidas y usted no tendrá que preocuparse por más.

Chicos y chicas, no se dejen seducir por personas inescrupulosas. No acepten llamadas ni invitaciones virtuales de personas que no conocen. Internet si es sabiamente usado es una herramienta poderosa de conocimiento y evangelismo. Sin embargo, si es usada de una manera imprudente puede convertirse en el arma letal que atente contra tu vida.

 

 

 

 

 

 

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