Noticias – Adventistas

Carlos Magalhães

Carlos Magalhães

Iglesia conectada

Columna habla sobre como llevar el mensaje de Cristo al mayor número posible de personas con la tecnología digital y los recursos presentes en el universo de Internet.

El cisne negro

o-cisne-negroLos científicos creyeron por muchos siglos que todos los cisnes eran blancos. Para ellos, era sumamente improbable que existieran los cisnes negros. Esa era una creencia incuestionable hasta 1697 cuando los colonizadores llegaron a Australia y se encontraron con algo sorprendente: cisnes negros.

Ese acontecimiento se utilizó para dar nombre a un fenómeno llamado “la lógica del Cisne Negro”[1]. Según esa teoría, los acontecimientos sumamente improbables pueden sorprendernos. Y es porque existen muchas cosas que no sabemos, además de las que ya sabemos. El hecho de que algo no sucedió en el pasado no significa que nunca ocurrirá en el presente o en el futuro. Como seres humanos, somos limitados y no logramos prever y prepararnos para lo que puede suceder.

El cisne negro y el pavo de Navidad

Para entender mejor esta teoría, imagine un pavo que haya llegado al comienzo del año a una granja y comienza a ser muy bien tratado. Durante varios meses recibe buenas porciones diarias de ración, baños frecuentes, paseos en el patio, vitaminas, vacunas y todo tipo de cuidado. En algún momento, el pavo llega a sentirse parte de la familia por ser tan bien cuidado. En la comprensión limitada del ave, ese es el mundo ideal, su vida y su futuro. Hasta que llega la víspera de Navidad y ocurre algo trágico e inesperado: su cabeza es separada del cuerpo. ¿Cómo podría haber imaginado que el fin sería tan trágico? ¡Todo parecía ir tan bien! Durante 360 días su vida siempre fue la misma, pero bastó un solo día, un solo evento, para que el mundo se diera vuelta, literalmente de cabeza hacia abajo.

El fenómeno del cisne negro, o el impacto de lo sumamente improbable, se manifiesta también en otras áreas de la vida humana. En las crisis económicas, en las catástrofes, en las guerras (quien podría prever el atentado del 11 de setiembre) y también en las tecnologías nuevas.

El cisne negro en la tecnología

Algo no imaginado ocurrió en las casas y familias durante las tres o cuatro últimas décadas. Recuerdo que en mi infancia teníamos solo tres objetos electrónicos en casa: una TV (en blanco y negro), una radio y un tocadiscos o “vitrola”. Cuando hoy miro las casas, veo más dispositivos electrónicos que habitantes; computadores, tabletas, smartphones, video juegos, etc.

¿Quién imaginaba a mediados de la década de 1980 que Internet dominaría nuestras vidas y sería casi esencial para las industrias, escuelas, hospitales, aeropuertos, comercio, etc.? El hecho es que no estábamos (y todavía no estamos) preparados para enfrentar ese tsunami tecnológico que surgió tan rápidamente. Vivimos décadas después de la invención de los celulares, pero todavía estamos aprendiendo a utilizarlos sin perjudicar las relaciones o causar accidentes en el tránsito. Y lo peor de todo es que el futuro será menos previsible y tendrá cambios todavía mayores: casas y ciudades inteligentes, sensores por todos lados, robos con inteligencia artificial, autos que dirigen solos, etc. Las tecnologías nuevas surgen como una especie de cisne negro en el sentido de que nacen y se multiplican de una forma tan sorpresiva que nos vemos sin preparación para absorber todo y usarlo de la manera más apropiada.

“Las fuertes mareas que formaron las tecnologías digitales en los últimos 30 años continuarán expandiéndose con más fuerza en los próximos años. Prohibir lo inevitable puede apartar el fuego, pero no apagarlo. Nuestro primer impulso es luchar contra eso, pero lo mejor que podemos hacer es aceptar lo inevitable y tratar de civilizar estas cosas. Esas tecnologías no se detendrán. Por impulso, nos resistimos a las tecnologías nuevas prohibiendo, negando o dificultando su uso. La prohibición es lo mejor temporariamente, pero a largo plazo, es contraproducente”.[2]

El cisne negro en la Biblia

 La Biblia describe, en varias ocasiones, el surgimiento de cisnes negros. El diluvio y la venida de Cristo son solo dos de ellos. Antes del diluvio nunca había llovido (Génesis 2:5, 6) así, la mayoría de la gente de ese tiempo dudaba que pudiera suceder alguna inundación. La primera venida de Cristo, como humilde niño, también sorprendió a los que esperaban una aparición majestuosa del Mesías (Isaías 53:3, Juan 1:46). Y por lo que parece, su segunda venida causará un efecto semejante. Su venida en las nubes y la destrucción del planeta por fuego, será un  cisne negro para muchas personas (1 Tesalonicenses 5:2).

Lo interesante es que, si usted observa bien, Dios siempre anticipó esos momentos de ruptura en la historia. Él envió profetas para advertir y anunciar los grandes acontecimientos que impactarían a la humanidad. Los que creyeron no fueron tomados por sorpresa. “Porque no hará nada Jehová el Señor, sin que revele su secreto a sus siervos los profetas” (Amós 3:7). “Creed en Jehová vuestro Dios, y estaréis seguros; creed a sus profetas, y seréis prosperados” (2 Crónicas 20:20).

Con eso concluimos que los que creen en la Palabra de Dios, no serán sorprendidos por cisnes negros. Saben que los cisnes negros aparecerán, pero se tranquilizan por saber que Dios estará cuidando de ellos. Y eso es muy alentador.

El cisne negro en su vida

No siempre el cisne negro es algo negativo. También puede ser un punto de cambio y la oportunidad de comenzar de nuevo, un momento para madurar o cambiar de pensamiento. Es posible que usted haya tenido o tenga un cisne negro. Eso es algo que no podemos prever o evitar. Pero, trate de mirar a esos momentos inesperados como oportunidades para hacer algo mejor o diferente. La enfermedad, el desempleo, la desilusión amorosa y otros hechos inesperados son experiencias muy tristes, pero también pueden provocar un cambio forzado o impulsar su crecimiento espiritual, moral e intelectual, que en una u otra situación más cómoda usted habría evitado. Sea cual fuere el momento actual de su vida, confíe en aquel que puede guiarlo en medio de las aguas inciertas e inesperadas de los cisnes negros hasta el puerto seguro.

¡Que su Año Nuevo sea muy feliz!

 

[1] TALEB, Nassim. A Lógica do Cisne Negro [la lógica del cisne negro]. (Editora: Best Seller, 2008).

[2] KELLY, Kevin. The Inevitable. (Editora Viking, 2016).

 

Noticias Relacionadas


Comentarios

WordPress Image Lightbox Plugin